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lunes, 8 de octubre de 2018

Sobre visibilizar la lactancia materna y la crianza en brazos

En esta época que nos ha tocado vivir donde la mitad de lo que comemos es transgénico y está cargado de hormonas, químicos y demás parafernalia poco beneficiosa para nuestro organismo, parece que molesta lo natural. Lo de toda la vida. Ahora lo llaman moda.

Hay muchos artículos interesantes (y hasta crueles) que nos abren los ojos sobre la importancia del afecto, el contacto humano y la necesidad de la madre para el recién nacido (y sobre lo cruel que es el abandono o el separar a una madre de su bebé recién nacido y negarle el contacto solo porque unos señores lo han comprado). Una de mis frases favoritas a las que recurro cuando alguien dice que durante muchos años los niños se han criado con biberón y no ha pasado nada, es a la de Frank Oski: "La lactancia artificial es el experimento más duradero sin grupo control ni consentimiento informado en la historia de la medicina".

En nuestro caso la lactancia materna, a parte considerarla la cosa más dura y sacrificada que he hecho por alguien, ha sido lo mejor y más beneficioso para toda nuestra familia. También porque es derecho del bebé recibir lo que espera de su madre, para lo que está genéticamente programado y miles de años nos han dado la razón, y no iba a ser yo, su propia madre, la que se lo negara. Porque si todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, no es ir a la farmacia a preguntar cuál es la mejor leche del mercado, porque siempre será la leche materna Y ENCIMA ES GRATIS, y buena para el medio ambiente! No genera residuos.

Y aunque digo que quiero destetarla sobre los dos años y esté preocupada porque con 21 meses prefiere la teta a comer sólidos y esté delgadita y apenas sienta atracción por la comida y haya días de casi lactancia materna exclusiva (vacaciones, fines de semana...que tengo que dejarla en casa de los abuelos para que coma), me encanta tenerla en la teta. Me encanta jugar con ella, que se descojone porque le estoy acariciando detrás de la rodilla, o las axilas, o la note hacer fuerza y se tire un pedo y casi se mee de la risa con la teta en la boca (que no la suelta ni para eso).

Puedo hacerme diez mil fotos con ella en la teta. Porque me encanta verla así. La veo relajada, feliz y es tan cariñosa en esos momentos, la siento tan vulnerable, necesitada y pequeña... que no puedo más que quedarme mirándola e inmortalizar un momento que sé que en poco tiempo se va a terminar. Es una etapa con fecha final. Y querré recordar siempre que un día tuvimos esa conexión. Que hubo un día en que necesitaba a su madre como el respirar..


En la cama.
En el sofá.
Descansando en unas escaleras.
En el bar.
En invierno paseando por Estocolmo.
Paseando en pleno calor de agosto por León.
Esperando a papá para que haga la comida.

La semana pasada fue la semana de la crianza en brazos. El porteo (ergonómico) ha sido nuestro mejor recurso junto con la lactancia. Tanto el padre como yo nos sentíamos bloqueados cuando veíamos escaleras, coches, aceras que se terminan, pasillos estrechos, demasiada gente que esquivar, en los viajes se quedaba en el coche ocupando el maletero o en el hotel...por no hablar de cómo lloraba la niña dentro de él. Ir con el carrito se nos terminó al mes de su vida, que aprendimos a utilizar el fular, y cogíamos el carrito solo cuando coincidía con hora de siesta, y no siempre, porque dependía a dónde fuésemos. Desde que camina no lo hemos vuelto a utilizar y está en casa de los abuelos, y el único que lo utiliza es el abuelo, y casi tampoco porque detesta esa silla infernal. Así que cuando el abuelo nos diga que le molesta el carro en su salón, le buscaremos hueco en el pueblo o el trastero.

Ahora solo va en brazos, mochila (Fidella) y cuando le apetece: suelo.

¡Escaleras! Las peores enemigas de las sillas de paseo.
Porteo a la espalda. Imposible con una mochila mala -Chicco, Jane, ...-
Puerto que separa León y Asturias, me encanta esta foto.
Y qué feliz la vemos. Porque sabemos que nos tiene siempre cerca. En contacto. Porque confía en nosotros. Y es súper agradecido al final.


PD: para las que se ofendan, porque cualquier comentario que se haga diciendo que la lactancia materna es lo mejor, atrae diez comentarios diciendo que sus bebés están sanos con biberón y eso no significa que les quieran menos, en ningún momento he hablado, y mucho menos mal, ni del biberón, ni de cómo ven el carrito otras familias, etc. Solo hablo mal de las mochilas Chicco, Jane, y las que venden en el Corte Inglés y tiendas de bebés especiales para portear mirando al mundo, por venderlas falsamente como mochilas ergonómicas y ser perjudiciales para la fisionomía del bebé y de los padres que han de mal-cargar con ellos.

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