Seguidores de mis paranoias...

viernes, 8 de junio de 2018

Preguntas normales que todas las madres se hacen...

¿Cómo saber si a tu bebé ya le han salido las muelas?
  1. Súbele a un banco, o deja que se suba solo si ya puede, y luego deja que suba y vuelva a bajar.
  2. Esperar a que se caiga. Si no se cae por su propio traspiés, puedes distraerle justo en la bajada pidiéndole que mire un pájaro o un perro.
  3. Cuando abra la boca al máximo para llorar y quitarle la tierra que colapsa sus papilas gustativas y vías respiratorias, mirarle bien las encías.
  4. Cuenta sus dientes. 
¿Cómo saber en qué momento del desarrollo de la grafomotricidad está (destreza para coger un lápiz/pintura y garabatear)?
  1. Déjale un rotulador sin el tapón.
  2. Comprobar si dibuja rayas o incluso si ya realiza movimientos circulares en la mesa, sillón, suelo y paredes.
  3. Disfruta de su arte y con su limpieza.
Habrá veces que los folios no son suficientes, aunque tu casa parezca la de Stranger Things y no sepas dónde pisar para no estropear sus dibujos.
 
¿Es tu bebé limpio y se interesa por ayudar?
  1. Ponle comida en un plato.
  2. Observa cómo toda la comida sale volando desde el plato a la mesa, luego a la trona, después al suelo, disfruta mirando cómo su ropa cada vez está más colorida, más tarde levanta la mirada y flipa con el techo, protégete la cara, huye del lugar.
  3. Si no tienes dinamita para hacer desaparecer la suciedad junto con toda la casa de una manera más eficaz e irreversible, puedes utilizar servilletas o toallitas. Si tu bebé te pide una, es que es limpio y tiene un interés innato en ayudar e imitar a sus progenitores. Imitan el acto de limpiar, porque por lo demás, ellos ríen mientras tú lloras.
 ¿Va a desarrollar bien el habla, cómo puedes ayudar a su adquisición del lenguaje? ¿Ya entiende lo que digo?
 
Las etapas del habla no son las mismas para todos los bebés, todos pasan por ellas pero cada uno a distinto ritmo, pasa lo mismo con el desarrollo motriz. Hay cosas que puedes observar e incluso estimularle con juegos, que muestran un control sobre la lengua, mandíbula, respiración... como por ejemplo:
 
  1. Si te escupe a la cara y se descojona.
  2. Si no deja de hacer pedorretas o imitarte cuando te tiras un pedo (real o de mentira).
  3. Sabes que te entiende perfectamente cuando le preguntas absolutamente cualquier cosa y siempre, siempre, siempre responde que NO. (¿Quieres teta? / NO. Le enseñas la teta. Ríe, se sube al sofá, la coge y se pone a mamar).
  4. "Pé" es pez. "Pá" es pan. "Má" es más. "Papá" es papá, mamá, gata, abuela, mesa, cama, sofá... "No" es no, sí, puede, tal vez, no me importa, déjame en paz, dame teta, tengo sueño...
  5. Sabes que no tiene problemas en comunicarse porque diga lo que diga, le entiendes, y si no le entiendes, te lo hace saber aunque sea con pedos y señales. Como cuando le preguntas: "¿te has hecho caca?" cuando hueles ese tufillo característico de refilón y, tras la pregunta, tu bebé va corriendo a apoyarse en la pared, mirándote y haciendo una barrera con los brazos para que no te acerques ni le huelas el pañal, grita "No, no, no", pero no necesitas que diga sí para saber que esa mentira está podrida por dentro y por fuera. Tu olfato está muriendo a cada segundo que pasa sin cambiarle el pañal.
 ¿Cómo saber si has ahogado bien a tu bebé?
  1. Si tiene sed en el coche, esperas un semáforo en rojo para darle un sorbo de la botella de agua.
  2. El semáforo se pone en verde, tu marido arranca y todo el cuidado que has tenido inclinando la botella lo justo para ese sorbito, hace caer un chorro de agua dentro de la tráquea y nariz de tu bebé.
  3. Observa preocupada cómo tose con los ojos llorosos mirándote en plan: "¿mamá, por qué, qué me pasa, por qué me estoy muriendo?"
  4. Siéntete la peor madre del mundo hasta que deja de toser y gira la cabeza para mirar a la ventana, muy seriamente. Descubres tranquila que a la botella apenas le falta agua y piensas que ha sido un poco de agua por un mal lugar y ya.
  5. A dos calles de llegar a destino (10 minutos después), grita a tu marido para que detenga el coche inmediatamente porque tu bebé ha empezado a vomitar agua como si acabaran de sacarle del mar mediterráneo tras estar dos horas tragando agua debajo del mar y los vigilantes de la playa le hubiesen hecho el boca a boca durante 20 minutos.
  6. Ahora es cuando como madre, coges a tu bebé y lloras abrazándole y gritando: le he ahogado, se va a morir, corramos a urgencias.
  7. El bebé vuelve a su estado natural de repente. No le has ahogado bien, pero el susto te lo llevas.
  8. Pregúntate de dónde ha salido todo ese agua porque la botella estaba hasta arriba y el coche está inundado. Observa a tu bebé durante las dos siguientes semanas por si tiene un ahogamiento de esos secundarios (o en seco).

¿Está tu casa adaptada para un bebé? ¿Está lo suficientemente limpia?
  1. Si tu bebé se tira al suelo y ves que está acariciando a la gata, pero te das cuenta que tus dos únicas gatas están ronroneando a tu lado sobre el sofá, es que tu casa no está muy limpia.
  2. Si corre y se choca cada dos pasos con un mueble, es falta de espacio o mala distribución del mobiliario.
  3. Si el suelo brilla pero no has fregado en dos semanas, son restos del aceite de la comida que tu bebé ha ido acumulando por el suelo.
  4. Si está jugando con el cubo y la pala en el salón y ves que el cubo está lleno de arena e incluso ha construido un castillo, es hora de barrer en los alrededores del arenero de las gatas.
  5. Si ves que coge algo del suelo y se lo lleva a la boca y corres para ver qué era y descubres que es comida de otro día... si ya ha comido, se la quitas. Si lleva dos días que ha tirado la comida sin siquiera querer probarla, le dejas ya que por lo menos no se irá al parque o a dormir con el estómago vacío.

Y podría seguir contando cosas que provocarían que te pudiesen quitar la custodia del bebé, pero ya os aviso que todo esto le ha pasado a una amiga.


 

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