Seguidores de mis paranoias...

viernes, 10 de noviembre de 2017

Mi obsesión por los viajes ha comenzado...

Paseos por el Bierzo en brazos de papá.
No sé si llega a ser un problema, pero llevo mirando viajes con bebés desde antes de nacer Sakura.

Quizás pensaréis que exagero, al fin y al cabo solo busco información y leo...pero es que últimamente siento una necesidad imperante de salir continuamente de Madrid. Tanto es así que no puedo dejar de buscar escapadas, los mejores precios, vuelos y ofertas, soñando con realizar todo lo que busco y miro. Aunque luego solo compro lo que puedo (económicamente no da para salir todos los fines de semana), compro lo suficiente como para escuchar "¡Estás loca!"

Desde que nació Sakura ha viajado más que muchas personas. Ya tiene un buen currículum de escapadas en coche, tren y avión, en tan solo 10 meses de vida. Más quisieran otros. No es una competición, pero a veces siento que poco hemos hecho comparado con lo que voy mirando...ya digo que es como una obsesión. Salir, salir y salir, es lo único que tengo en la cabeza. Mientras, la cuenta bancaria no deja de bajar porque la mitad de esos "salir" sí que los realizamos.
Paseo por Ávila.
Con mes y medio viajó a Mallorca por primera vez, primera vez también en avión.
Con casi dos meses viajó a Segovia tras una visita a Navacerrada lloviendo-nevando.
Con dos meses y medio viajó a Ávila. Y a los dos días una escapada a La Rioja.
Con tres meses a Ponferrada.
Con cuatro meses fue de excursión por la Sierra de Gredos (El Hornillo, El Arenal, Arenas de San Pedro). También a Toledo (esa y otras dos veces más). Y a Escalona del Alberche donde los abuelos tienen una casa y ha ido medio verano casi cada fin de semana al río y a la piscina también.
A Mallorca volvió a ir dos veces, en Junio y en Agosto. Con 6 y casi 8 meses. En agosto además fuimos en barco hasta la isla de Cabrera, donde nos reímos mogollón y se mojó en la proa del barco hasta la cueva azul con las olas encima de su padre.
Mallorca
Con 8 meses fue a León, Astorga y Castrillo de los Polvazares.
Con 8 meses y medio fue en AVE a Córdoba, una escapada de un día a pasear y ver la famosa Mezquita y el puente que dio vida a Volantis en Juego de Tronos.
Con 9 meses ha ido de picnic a la sierra y luego a pasear por la Granja de San Ildefonso, Segovia (2 veces).
Con 10 meses a Ponferrada de nuevo.
Y acabamos de llegar de Barcelona, con diez meses y medio, el 18-19 de noviembre, con la excusa de ver yo la Exhibición de Juego de Tronos y de paso saludar a unos amigos.
León

He de decir que tras verla en coche, avión, tren y barco...donde peor la he visto pasarlo es en el coche. Estar en la silla la revienta. No está en brazos y es lo peor, por eso cuando me dicen que estoy loca por querer hacerla pasar tantas horas de avión, les digo que peor va en la silla del coche, llorando y sin poder cogerla en brazos. Lo paso fatal de oírla y ella más, ese estrés y llanto porque no comprende por qué su madre no la coge aun estando al lado. Hemos llegado a parar en gasolineras o vías secundarias para poder calmar su llanto o darle teta hasta dormirla y volver a sentarla en ese potro de tortura la silla. En el tren lloró pero la pongo en la mochila y es caminar para calmarla diez minutos hasta que se duerme. En el avión, la hora del vuelo a Palma o a Madrid de vuelta, todas las veces ha reído, llorado, comido, dormido y estado tranquila un rato en brazos míos y/o de su padre. Sin caminar por el poco espacio. Y si en una hora consigue pasar por todos los estados...en 13 horas voy a fliparlo. Por suerte los vuelos transoceánicos tienen pasillos largos y más anchos para poder pasear, y zonas más amplias donde los aseos, así que podré caminar con la niña en la mochila hasta dormirla.

La verdad, la mochila de porteo (Fidella) es la mejor compra que hemos hecho hasta el momento en cosas del bebé (eso y la silla a contramarcha, una Klippan Kiss2, el triofix). Caro, pero al final compensa. Y otra cosa que he tenido que comprar para poder portear en invierno, pensando en Estocolmo y Japón (a parte de una trona de viaje y un saco para el carro)...un abrigo de porteo Liliputi (caro de cojones, pero sirve para todas las etapas embarazo/porteo/normal) y que abriga, no como los forros polares que tengo que no abrigan apenas y si llueve te empapas. Así no voy quitándome a la niña para quitarme la chaqueta y abrigándola a ella también. Así iremos las dos con ropa de calle para los sitios y tapadas por el abrigo único.

Fidella, la mejor compra hasta la fecha en tema porteo. Ha ido en fular los primeros meses, luego en pañuelo de anillas y ahora esta es la opción.
En cuanto a comodidad en el avión, hace poco he colgado el teléfono a los de Iberia, resulta que no puedo pedir una cuna en el vuelo a Tokio porque solo tienen para bebés hasta 8 meses de edad. ¿Qué quiere decir esto? Que estaré más de 13 horas a la ida y más de 14 horas a la vuelta con un bulto bebé de más de 10kg sobre mí. Vamos, que no pensé mucho en las necesidades del bebé durante el vuelo, dando por hecho que hay bebés que viajan en cunas hasta pasado el año, y que existen vuelos que tienen incluso sillitas para poner a dormir a los bebés. La única solución que me han dado ha sido que, antes de subir al avión, hable con las azafatas por si pueden hacer algo para hacernos el viaje más cómodo, dentro de sus posibilidades.
Así que dependemos de las azafatas que nos toquen el mismo día y minuto antes de subir al avión.
De todas formas, sigo viendo una ventaja en esto de vuelos directos, sin necesidad de bajar y volver a pasar los controles y estar horas muertas perdidas en aeropuertos entre vuelos.
Para todo lo demás, ¡¡mochila de porteo!! Y teta, la teta que todo lo calma. Y algo que hemos descubierto este último viaje a Ponferrada tras sus lloros incontrolables...¡¡videos de Peppa Pig!! ¿Serán los colores? ¿Será la voz del padre de Peppa? Pero dejó de llorar una hora hasta que se durmió. Así que descargaré apps para bebés para la Tablet y así poder entretenerla si ni la teta, ni la mochila, ni nada consigue que deje de llorar. Aunque he de decir que Sakura es tan genial que cualquier persona que ve le llama la atención y se quiere ir con ella (le pide brazos a todo el mundo), así que espero que tanto en el vuelo a Estocolmo como a Tokio, la gente la entretenga también igual (por no pegarla a la pantalla en momentos de desesperación).
¿13 horas en el avión así?

¿Será la teta un buen comodín en el avión? Me encantan las fotos que tengo mientras le estoy dando el pecho, a quien moleste, que cierre la página.

Ya contaré qué tal en un mes qué tal eso de ir a los Mercadillos de Navidad de Estocolmo con un bebé de apenas un año de edad :D
Por el momento seguimos mirando billetes, que hemos de volver a Mallorca para que conozca a su primita, ¡que nacerá en diciembre!

jueves, 2 de noviembre de 2017

No hemos ido a Suecia y ya tengo billetes para ir al otro lado del Mundo...¡con bebé!

No hemos ido a Suecia (vamos el puente de diciembre) y ya he comprado billetes para cruzar el planeta en enero.


¿QUÉEEE?


Pues no sé, estaba mirando vuelos a Palma de Mallorca en enero, para ver a la familia con los 12 días de vacaciones que me sobraban, sin Karate porque trabaja todo el año menos agosto, y luego me puse a mirar Europa, por ejemplo Praga tiene que estar bonito con frío (pero ya he ido 2 veces), Croacia, Grecia y ese tipo de destinos los prefiero en verano, con coche y Karate al volante. Luego me puse a mirar destinos más lejanos (Nueva York, Dubai...) pero pensaba que con un bebé y sin el padre, no me apetecía ir a un sitio desconocido.


¿Y a qué país he ido ya dos veces y considero el más seguro y fácil, gracias a su gente e infraestructuras, para moverte libremente, sin problemas y barato...y con bebé?


No pude evitarlo. Sabiendo que Iberia tiene vuelos directos y habiendo comprobado que en enero no sale más caro que volar en verano con Emirates o KLM, y solo tienes que subir y ya bajas en destino que, eso con un bebé es IDEAL, pregunté a mi hermana mayor si quería acompañarme sabiendo de su sueño desde hace años (los mismos e incluso más que yo) en ir allí, esperé prudencialmente unas horas y, en cuanto me confirmó, me puse a mirar hoteles y reservarlos (para ver el presupuesto final, gracias a booking no hace falta pagar y se puede anular el día antes), y tras comprobar que no se salía de lo que le había dicho... ¡pillé esos vuelos directos a JAPÓN!

Maravilloso.

Así que nos piramos mamá, tía y sobrina a Japón 15 días, a hoteles que no he conseguido reservar nunca por ir en temporada alta y salirse de presupuesto o porque estaban llenos...menos uno, ¡todos con onsen! (vamos a 5), y a un precio bastante asequible. Ya contaré qué tal es eso de viajar con bebé a otro país cuando vaya a Estocolmo y si he hecho bien en pillar Japón con tanta antelación.

Parte buena, Estocolmo la niña irá con los tres mejores cuidadores del mundo, que somos su padre, su madre y su abuela. Japón irá con la mejor cuidadora y alimento, y su tía a la que habrá visto 4 veces, pero crió bien a mi hermana pequeña, así que sé que ayudará mucho con su cuidado esos 15 días. Lo más duro va a ser el avión, 14h sin apenas movernos...

Resultado de imagen de tuc tuc trona viajeResultado de imagen de tuc tuc sacosPor eso nada más comprar los billetes, me puse a buscar información de Japón con bebés y encontré este blog: DOKODEMO DOOR, aunque nosotros vamos con frío, sus consejos me han gustado mucho, en especial el de la trona de viaje (desconocía su existencia), que ya he comprado en el Corte Inglés una de tuc-tuc y el saco calentito contra el frío para el carro a juego, que nos irá genial para Suecia y Japón (y Madrid, claro).

La trona la podremos utilizar también en el avión también si hiciese falta (espero que no haya inconveniente en dejarla gatear por los pasillos y ponerse en pie...aunque al paso que va, seguramente ya camine con un año, si ahora mismo con diez meses ya se pone de pie y en equilibrio da algún paso y si pones la mano camina agarrada a ella). Y para el que tenga bebés...¿cuántas veces habéis pedido una trona en un restaurante y te ponían una sillita alta de bebé, sin cinturón ni na? De esta manera no tendremos problema en ponerla en cualquier sitio.

Para comer, si con 10 meses ya come lo mismo que nosotros a trocitos (y a bocaos la fruta y cosas blandas como zanahoria, judías, garbanzos sin piel y patata cocida...), con un año y con más dientes (ahora tiene 6), comerá más cosas que yo incluso (que en Japón solo como arroz en varias versiones, fideos y pollo jajajaja).

Tengo unas ganas enormes de ir...y de ¡¡¡¡bañarme en los onsen!!!!! Aunque tendremos que ir solas, porque los bebés no pueden si no controlan esfínteres, y turnarnos para cuidar de la pequeña. Pero eso no enturbiará nada. También me bañaba sola porque con Karate los baños no eran mixtos.

Ya os contaré... de momento estoy emocionadísima :) a ver qué tal en Suecia y si no me arrepiento de decir: oh dios, y a Japón sin la excepcional ayuda en cuidados con papá...

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