Seguidores de mis paranoias...

jueves, 26 de octubre de 2017

El Colesteatoma y mi sordera creciente

Cuando me operaron en el año 2012 de una timpanoplastia, el doctor me dijo que me quitó un bultito que se me había formado al lado del tímpano.
Fin.


Cuando fui hace un mes a un nuevo otorrino al que, nada más sentarme, le conté que me habían operado de una timpanoplastia hacía unos años y que en la última revisión el año anterior, me dijo que se había vuelto a perforar y habría que operar de nuevo.


Me hizo sentar en la silla con cosas que tienen los médicos del oído, boca y nariz para mirar sus cosillas, y nada más meterme el pinganillo por la oreja me dice:


- Tienes un colesteatoma.
- Aha...¿qué es?
- Un tumor, bastante grande y en una zona muy delicada, eso hay que operarlo ya.


Los siguientes segundos mientras mi desconocido nuevo médico seguía mirando con otro aparato solo podía pensar: a ver, acabo de parir, yo quería ser madre, tengo un tumor y ¿voy a morir ya? Pero que no la voy a ver crecer. No le daré un hermanito. ¿Quimio? ¿Radio?


- Es benigno. Es piel que no deja de crecer y destruir todo el oído por dentro. Hay que operar sí o sí pero no hay que dejarlo más tiempo, está en muy mal sitio y está destruyendo huesos que seguramente tenga que extirpar.


Ahí ya me relajé. Supongo que él mismo me vio la cara post-palabra tumor.


Al día siguiente me estaba haciendo un TAC Craneal. A la semana revisión y preoperatorio. Y a las 3 semanas pasé de nuevo por taller (el lunes 16).


El día de la operación lo pasé fatal, desayuné a las 5h a.m. y me operaban a las 12 (me dijeron 6 horas sin comer/beber). Anestesia general y el momento de la vía fue insoportable. Quería morir de la ansiedad y solo lloré un poco (ni pegué ni grité).


Karate se quedó conmigo todo el día y noche. Fue la segunda vez que llegué a quirófano despierta (no me sedaron por el camino post-ansiedad), y sinceramente, eché de menos estar sedada. Cuando me operaron de la fisura no me resultó tan traumático. En cambio en esta había como doscientas treinta personas alrededor colocándome en la camilla, atándome el brazo de la vía a una mesita, el otro brazo atándomelo al cuerpo bien pegado, otro colocándome la cabeza, otro las piernas, otro tapándome preguntándome si tenía frío...y el anestesista mientras diciéndome hola qué tal, y de repente siento un mareo que me provocó unas ganas enormes de vomitar, de haber tenido algo en el estómago, y desmayarme. Qué horror, recuerdo estar diciendo: "esto parece un viaje de los malos" mientras se me iba la vida y pensé que jamás me dormiría, al tiempo que escuchaba a un hombre decir "debería estar dormida ya".


Y lo siguiente que recuerdo es soñar. Sí, al despertarme me jodió en un primer momento porque estaba en una montaña viendo la lluvia de estrellas súper feliz. Y me jodió en un segundo momento porque noté un dolor horrible, como si me hubiera caído de cabeza desde un coche en marcha. No podía hablar ni llamar a quién estuviese por ahí porque no me salía la voz. De repente unas ganas de toser y un picor insoportable en la garganta. Fatal. Cuando pasó una enfermera le dije que me dolía la oreja muchísimo y me puso un calmante que me dolió el brazo cual infarto de miocardio.


Ya en la habitación empecé a toser sangre con la carraspera que tenía, de estar entubada, no me dejaban beber agua. Miré la hora y pregunté a Karate cuánto tiempo estuve y me dijo que varias horas. En un principio iba a ser 1h, pero el médico le llamó a la habitación para decirle que se había complicado la cosa porque estaba muy mal.


La verdad es que despertar de la anestesia general es una puta mierda.


Luego me sentó mucho peor que en mi primera timpanoplastia...pero claro, en la primera no me habían abierto la oreja ni extirpado medio oído, huesos y nervios.


El médico me dijo al día siguiente que poco más y me extirpa también el oído interno, lo salvó de milagro, lleno de líquido, limpiaron y quitaron todo lo que había al paso del colesteatoma. Solo sobrevive una pequeña porción del pequeño estribo, del conjunto de huesecillos, como un superviviente. El resto, junto con paredes de hueso y nervios de la lengua y cara, extirpado junto con la piel del tumorcillo de los huevos.


- Y el año que viene hay que volver a operar.
- ¿En serio?
- Sí, para saber si ha vuelto a salir solo se puede ver si es abriendo. Pero bueno, después de todo, todavía conservarás algo de audición y no será tan grave la operación ni el post-operatorio.
- Una pregunta, ¿cuándo me podré lavar el pelo? (bien lleno de sangre que lo tuve durante 2 días)
- ...Mis pacientes mujeres les digo que casi se quedan sordas, que les he quitado nervios, que les he salvado la cara de la parálisis...y solo les preocupa lavarse el pelo.


En el hospital pude dormir un rato con la niña hasta que se fijó en la vía de mi muñeca y quería jugar a desangrar a mamá, y ya se la llevó el padre al sofá. Los medicamentos, anestesia y demás, compatibles con la lactancia materna, así que pude seguir dándole teta desde la tarde.


La comida del hospital, después de medio fallecer de hambre, me dieron por fin la cena y como castigo por haber preguntado durante toda la tarde si podía beber o comer algo, me dieron la mejor comida de hospital que he comido en la vida, súper sabrosa: judías verdes a la gallega, con huevo duro y jamón serrano y un caldo de cocido, calentitas, riquísimas, y también un filete de Sajonia con queso fundido y pimiento de piquillo, con puré de patatas, pan, agua y un flan. O sea, no puedo masticar y me mandan la mejor cena que podrías desear en ese momento... masticaba un poco y tragaba trozos enteros. He de decir que lo poco que pude saborear, entre la lengua dormida y todo hinchado.


Una semana y media después sigo con sangrados, gotas y los puntos me los quitaron una semana después de la operación.


Como la niña volvió a la necesidad 24h con mami, de tenerme unas horas pasó a tenerme todo el día a disposición, volvió a la lactancia materna casi exclusiva y fue verdaderamente duro. Estaba en una crisis donde no dormía sin estar en la teta, no comía si no era teta, no hacía nada si no estaba mami...


Así que el martes nada más me quitaron los puntos pedí el alta voluntaria (me daban 14 días probables de baja y cogí 8). Y el miércoles a trabajar. También fatal, porque aunque ya no me mareara, el tener que estar concentrada en tareas y con el ruido de todo en general (teléfono, ordenador...), me empezó a doler la cabeza como si me fuese a reventar.


Llevaba sin dormir una semana, entre la cabeza hinchada por la izquierda y la niña en la teta derecha toda la noche y llorando si se le escapaba o me iba al baño o si me giraba un poco para ponerme cómoda (tuve que dormir varias veces en el sofá y la niña en la mochila con el padre), estaba agotada, y no poder dormir la siesta esa tarde me mató. Al menos esta última noche, del miércoles al jueves, ha aguantado un poco más y he dormido más de 3 horas en total. Necesitaba eso. Espero que hoy sí que me deje dormir la siesta un rato, porque no aguantaré una semana durmiendo 3-4h al día.
Me tenía acostumbrada a dormir siesta de 2h y de noche unas 6-8h.


Y hasta aquí puedo leer, no puedo hacer deporte durante 1-3 meses y debería ponerme una dieta variada y equilibrada de productos sanos, para no engordar ya que no puedo ejercitarme, pero eh, que me quiten lo bailado, soy medio sorda (bueno, ¿alcanzaré a oír un 20% por el izquierdo? si con colesteatoma y huesecillos oía un 30-40%), merezco un poco de mimos chocolateros. Y bueno, en el trabajo me dicen que hablo raro, y es que sigo con un poco de paralización en la parte izquierda, sigo sin notar la lengua (me ha quitado el nervio del gusto 1/3 de la lengua...que ya me acostumbraré a saborear otra vez) y me duele encima de la oreja y detrás mucho, a parte de los sangrados.


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