Seguidores de mis paranoias...

domingo, 8 de enero de 2017

Cada parto es único: historia de una inducción

Antes de quedarme embarazada ya sabía cual iba a ser mi plan de parto:

- Ni epidural ni oxitocina sintética.
- Si podía evitar que me pusieran una vía mejor.
- Lo más natural y menos medicalizado posible.
- Soñar que había heredado de mi madre la facilidad de parir.

De esos puntos, solo se cumplió uno. Aunque no sé si es porque las drogas funcionaron, al menos mi ginecóloga ya me dijo que tenía toda la pinta, buen embarazo, buenas disposición física, bueno todo.

Solo faltaba una cosa: LA PEQUEÑA NO QUERÍA SALIR.

Puedo decir que, aunque no haya sido el parto que deseaba por haber tenido que inducirse al tener poco líquido y evitar los posibles riesgos, me he sentido muy respetada y me ha encantado el trato de todo el personal durante la hospitalización, así que no podría haber tenido mejor experiencia.

Me citaron para el ingreso e inducirlo el día 29 de diciembre a las 8h a.m., justo cuando cumplía la semana 41. Me dejó una semana más con la esperanza que Sakura decidiese salir sola antes...pero no.
Yo habría hecho cualquier cosa para evitar la inducción, excepto mi madre 2 partos (y nada más pinchar oxitocina salieron solos) y mi prima (que sufrió la vida y se alargó lo indecible), no conocía a ninguna mujer personalmente cuya inducción no terminase en cesárea...y, personalmente, tenía PÁNICO.

Amagos hizo de salir naturalmente: muchísimas contracciones, en especial de noche (incluso cada 10 minutos), sangrado todos los días y las últimas dos noches no conseguí dormir por el dolor de las contracciones. Empezaban sobre las 22-21h con 20-25 minutos y terminaban a las 8 de la mañana cada 10 minutos...cuando pensábamos que teníamos que ir al hospital y tras toda la noche sin dormir...

Luego la noche del 28 al 29 fueron contracciones que llegaron a las 5 de la mañana a ser cada 5-7 minutos. Y dije: "entramos por urgencias, que estoy de parto...¡así no me lo inducen!"
Me duche y a las 7 me metieron en urgencias. 40 minutos de monitores y me dice el ginecólogo de urgencia: "bueno, como tienes cita para el ingreso ahora, te van a poner la vía y ya te subimos a dilatación directamente desde aquí". Además me acojonó porque me aseguró y re-aseguró que como mi ginecóloga estaba de vacaciones me atendería la ginecóloga de guardia...que encima era la que tenía mi compañera cuya inducción terminó en cesárea y se cambió a mi ginecóloga que le dijo " todo podría haberse evitado" (por eso me recomendó a la otra).

Tras ponerme la vía un enfermero mientras otra me entretenía por mi miedo y nervios (que no es que me la pusiera mal, es que me dolía horrores y resulta que terminó reventádome la vena por dentro...pero eso os cuento luego), otro vino con una silla de ruedas y me llevó directamente a la sala de dilatación.

La matrona de guardia me dijo que esperara al matrón que iba a entrar en el siguiente turno y ya me ponía él la oxitocina...la enfermera que me dio el camisón para cambiarme me preguntó quién era mi gine para avisarla, me confirmó que estaba de vacaciones así que me atendería la de guardia. Me acojoné más. Yo escogí a mi ginecóloga por su trato, su manera de actuar y la tranquilidad que me transmitía...me sentía tan mal de repente...yo solo leía en todas partes la palabra CESÁREA.

Al rato llegó el matrón...era el que mejor me cayó de los del curso preparto. Algo bueno por fin. Al menos uno que no era partidario de meter los dedos cada 5 minutos al igual que de ciertas maniobras...

Me pinchó la oxitocina sobre las 9:30, cuando mis contracciones naturales eran cada vez más espaciadas.
Estaba dilatada de 2 centímetros y me dijo que cuando quisiera ponerme la epidural, le avisara.

- Pero la epidural tan pronto...¿no lo va a atrasar?
- O adelantar...

Decidí no ponérmela tan pronto.

Me puso la oxitocina y monitor, me dejaba levantarme y caminar hasta donde llegaran los cables y si tenía que ir al baño le avisara y me desenchufaba todo.

Me preguntó quién era mi ginecóloga y me re-confirmó, otra vez otra persona, que estaba de vacaciones. Pero su respuesta, en dirección a la enfermera que dijo de avisar a la de guardia, fue: "bueno, la voy a avisar igual, me gusta que sepan que sus pacientes están aquí, además el suyo era programado..."

Me hizo una fisurilla en la bolsa para ver de qué color eran las "aguas" y tras comprobar que estaba bien, se marchó.

Y de repente empezaron a venirme unos DOLORES cada dos minutos que me hacían doblarme de dolor, perder la capacidad de respirar y provocarme ganas de llorar.

Media hora después entró y me propuso la epidural de nuevo, al recibir como respuesta a su ¿qué tal?, un aterrador "sufriendo". Y mi respuesta de masoca que quería el parto menos medicalizado posible y con pánico a que me pinchasen la columna vertebral seguía siendo no...

Media hora después, con ganas de llorar y morir (y no sé si en ese orden), caminando lo que podía, bailando incluso, probando distintas posturas, apoyándome en Karate...sin funcionar nada, volvió el matrón. Y me miró en plan: "tía, no puedes más, estás de 2 centímetros, no dilatas por el dolor y solo llevas una hora con contracciones cada 2 minutos..."

Karate me dijo que no fuese masoca y que terminaría poniéndomela antes o después, cuánto antes cambiase de idea mejor. Así que miré al matrón y le dije que adelante.

A la nada vino el anestesista, un chico tan joven que pensé que experiencia la justa...
No me dolió, la verdad. Impresiona. Esperó las dos contracciones y comenzó a pinchar y hacer lo que tenía que hacer. Lo máximo noté un calambre-escozorcillo hasta la rodilla izquierda. Y ya.

- En dos-tres contracciones no deberías sentir nada.

Y mintió...desde la siguiente contracción ya no sentí ese dolor desgarrador. Y las siguientes ni las sentí. Miraba el monitor y pensaba que ya no tenía tenía contracciones porque las que indicaban el dolor de la contracción, que llegaban a 140, ¡¡¡¡¡de repente no subían de 9!!!!! Podía mover las piernas (aunque la izquierda la notaba más dormida).

Media hora después, sobre las 11 y algo me miró si había dilatado más y resultaba que estaba de 5 centímetros. Parecía que mis problemas para dilatar eran más por el dolor. Dijo que iba a llamar ya a la ginecóloga para que se preparara (y yo pensando en la de guardia, claro).
También me cambió el enganche de la vía del brazo que me apretaba mucho y no dejaba pasar apenas medicamento, dificultando el trabajo y haciéndome un daño innecesario. Me lo dejó solo enganchada con un esparadrapo.

Tras una hora hablando con Karate y con el único síntoma de temblores contínuos, empecé a sentir presión por el coxis. Al entrar el matrón me midió la dilatacióm y sorprendido suelta:

- Si ya estás de 8-9!!
- Siento mucha presión por aquí....
- Es que ya está pidiendo empujar. Voy a por la "Dra.O"

Cuando escuché el nombre casi me muero de la emoción, ¿no estaba de  vacaciones?, pero para confirmarlo ahí estaba Karate diciendo: pues va a ser al final la tuya.

Un momento después estaba entrando mi ginecóloga con la bata, guantes y gorro, la enfermera, el matrón que fue a buscarla y el pediatra, también asistió el anestesista.

Y ahí estábamos, yo consciente de absolutamente todo al haber una analgesia total. Escuchando todas las conversaciones y haciendo caso a lo que me iban diciendo.

Mi ginecóloga y Karate me ayudaron a sentarme para empujar, que al tener la pierna izquierda dormida no me dejaba moverme bien, y empezamos a respirar para pujar.

Iba a ser rápido pero...resultó que Sakura no quería salir y, aún asomando la cabecita casi desde el primer pujo, cuando tocaba empujar se subía de nuevo. Me tocó el famoso "bebé ascensor".

A la 4a o 5a contracción oigo que el matrón le dice que no va a salir sin ayuda. Y mi gine, muy seria, le respondía que ya, que estaba pensando qué utilizar. Ahí me cagué (seguramente literalmente, que no fui al baño antes y sé que algo hice xD).
El matrón corrió al baño y cogió una banqueta, prefería hacer la maniobra de meter el codo en mi barriga y empujar (siendo poco partidario, según las clases preparto) que utilizar fórceps.

Cuando se solucionó la técnica a utilizar, oigo que la gine le dice a Karate: "voy a hacerle un corte aquí para que no se desgarre hasta el ano"...yo ya angustiada por haberme librado de los fórceps pero no de la episiotomía...

Hicieron falta varias contracciones más de 3-4 pujos cada una, con un matrón encima metiendo el codo en mi barriga, para que Sakura saliese.

Noté cómo salía. Todo lo que presionaba. Sabía que estaba saliendo aunque no pudiera notarlo en todo su dolor.

Levanté la mirada del esfuerzo y me la pusieron encima. No podía decir nada. Solo observarla llorar, llorando yo también, e intentando oler lo que tanto me habían descrito. Queriendo recordar cada segundo para la posteridad. Mi hija.

Karate estaba a mi lado y nos mirábamos, emocionados, a nosotros y a la niña. Estábamos absortos y escuché de fondo: "no dicen nada!!"

Qué decir, amigos. No hay palabras para describir el momento.

Mi gine aprovechó para quitarme, tras pedirme permiso, dos berrugas que tenía (una en la ingle y otra al lado del ano), aumentando el número de puntos.
Le pregunté cuántos puntos llevaba al final y me dijo: "cuatro, dos de un pequeño desgarro y los de las berrugas".

¡Así que evitó cortarme! He de decir que se tiró todo el parto desde que llegó abriendo y masajeando mi vagina para estirarla al máximo y evitar cortar. Así que no podía estar más contenta. Nació poco más de 3h después de comenzar con la oxitocina. Con 48 centímetros y 2,850kg. Si hubiera sido más grande me rajaban fijo.

Nos dejaron una hora a solas con la niña en la misma sala y pegada al pecho. No sabíamos ni qué hacer, pero nos daba un poco igual, ya le habíamos puesto por fin cara, cuerpo y olor. Nos sentíamos super raros.

En cuanto a los efectos secundarios que temía de la epidural: cero patarero. Se me cayó la vía incluso antes de que la enfermera viniera a quitármela. Pero cuando me vio la del brazo me dijo que me la habían puesto mal desde el principio y me había reventado por dentro. Nueve días después sigo con un morado bastante importante en el brazo.

Luego estuve dos días ingresada hasta el 31 por el mediodía, que salimos del hospital para llegar a casa a comer...y tomar las uvas!

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