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martes, 13 de septiembre de 2016

Estoy embarazada, no enferma. ¿No?

¿A cuántas pruebas debemos someternos las mujeres cuando nos quedamos embarazadas?


Estoy de seis meses y medio y, desde que di positivo en el test he asistido una vez al mes a la ginecóloga:


- 1ª visita: abril, donde me dijo que, como venía de un aborto previo, debía tomar progesterona (sangré un poco un fin de semana).
- 2ª visita: mayo, primera ecografía de las 7 semanas. Que debía seguir tomando progesterona (aunque no hubiera riesgo alto, "por si acaso").
- Análisis del primer cribado: para descartar anomalías.
- 3ª visita: junio, ecografía doppler de las 13 semanas y resultados del cribado. Me dicen el sexo: posible niña. Fuera progesterona (me da el visto bueno para poder tener relaciones sexuales, hacer ejercicio y tal -aunque ya fuese a caminar-, salgo del riesgo).
- 4ª visita: ya de 4 meses, a ver cómo va creciendo. Me confirman el sexo: la vulva contra el ecógrafo, para que se viese bien.
- Ecografía doppler de las 20-21 semanas: en agosto me tocó hacérmela en Palma, ya que estuve casi todo el mes allí por lo de mi padre. Ahí te dicen cómo se está desarrollando parte por parte (desde el cerebro, pasando por el corazón, riñones, cuenta-dedos...). Reconfirman el sexo.
- 5ª visita: nada más llegar de Mallorca, fui a la ginecóloga para que viese los resultados y de paso volver a ecografiarme. Nos dice que si sigue en esa mala postura, cuando salga habríamos de ir cerrándole las piernas para colocárselas. Está mostrando su vulva al mundo con las piernas bien abiertas.
- Test de O'Sullivan: la puta curva del azúcar.


De esta última prueba hablaré ahora porque...ayer me hicieron la curva del azúcar, técnicamente conocido como "Test de O'Sullivan". Esto sirve para detectar si tu cuerpo tolera bien la glucosa y descartar diabetes gestacional o, simplemente, ponerte una dieta que tu cuerpo tolere mejor, porque te salen resultados un poco altos. Todo esto por el bebé, claro, para que no salga gordo ni tenga problemas en el futuro, ni que sea su insulina la que trabaje en el cuerpo de la madre (así como resumen cutre).


¿Que cómo se hace eso? Pues, en ayunas te hacen un análisis de sangre y luego te dan una botella de glucosa fresquita sabor a Tang de naranja, que has de tomártelo tranquilamente durante 5 minutos y, tras una hora, has de volver a que te saquen sangre de nuevo. No te dejan ni ir al baño tras tomártelo porque, si te mueves, puede salir mal la prueba ya que quemas la glucosa que has ingerido y los análisis han de ser "en reposo". Así que sentadita una hora sin moverte. ¡¡Y no vomitarlo!! Si no hay que repetirla.


Nada más me pincharon (genial, la verdad, para tener asco puro a las agujas, no sentí nada), me dijo que si quería tomármelo y tumbarme en la camilla que era mucho mejor, puesto era normal marearse y en la camilla iba a estar muy cómoda. Preferí estar en la sala de espera con Karate, que era una horaza de espera.


La glucosa te revive del hambre que sientes, es dulce como las bebidas japonesas empalagosas que me gustan y, de repente, a los dos minutos de tomártelo, empiezas a marearte y desear vomitar y morir (y no sabes si en ese orden exactamente). Vienen dos enfermeros y te abanican, ponen tus piernas en alto sobre tu pareja y te dicen que en cuanto te encuentres mejor entres a tumbarte en la camilla.


Como no quería ir a la camilla (porque estaba en la zona de los análisis y pasaba de ver cómo pinchaban a la gente), me quedé fuera sentada viendo un capítulo de Big Bang con Karate hasta que volvió el puto mareo y empezaron las ganas de vomitar. La bilis empezaba a subir y yo preocupada. Quedaba media hora para el siguiente análisis y no quería volver a repetir la prueba y mucho menos tomar esa puta mierda que me estaba destrozando por dentro. Así que, de tripas corazón fuimos a la zona de los análisis a que me tumbaran en la camilla.
Los mareos iban y venían y, al estar boca arriba, la niña jugaba feliz con la glucosa que me estaba destrozando por dentro, ayudándole a patadas y puñetazos que me deformaban la barriga y yo solo quería llorar y que toda esa tortura terminase.


Con ganas de vomitar y un mareo a punto del desmayo, Karate avisó al enfermero que ya había pasado la hora y, entonces vino con su cajita de muestras para sacarme sangre.


- Te sacaré del mismo brazo de antes.
- Vale...


Y entonces quitó la tira con el algodón y limpió sobre el anterior pinchazo. Pensé que buscaría otro lado de la vena para pinchar pero...el muy SIMPÁTICO pinchó sobre pinchazo, haciéndome un daño que me dieron ganas de darle una patada en la cabeza.


- ¡Ah! Con la chica no he sentido nada, esto duele...
- Bueno, es que te he pinchado en el mismo sitio, además: la experiencia es un grado (vamos, que debía ser nuevo).


Y tras dejarme tumbada un rato más, por el último mareillo, terminó la tortura con una Coca-Cola de la misma cafetería del hospital y un pan-pizza del Lidl.
Decir también que el mareo me duró el resto del día. No pude reincorporarme al trabajo, terminé durmiendo hasta la hora de la comida y aún así pasé la tarde con ganas de dormir, cansada y hecha polvo.




La semana que viene iré a que me den los resultados a la 6ª visita con mi ginecóloga, donde me hará otra ecografía y me dirá si me tienen que hacer la prueba larga de la glucosa (que es lo mismo pero 4 pinchazos y 3 horas!!! y más glucosa), o me libro porque estoy dentro de unos niveles no peligrosos para Sakura.


Y todavía me quedarán dos revisiones programadas más, la vacuna del factor RH (ya que soy O-), creo que te obligan a ponerte la vacuna de la tos ferina (que no quiero, soy pro-vacunas, pero no con el sistema inmune delicado que, sumado a mi amigdalitis crónica la cual provoca que mi sistema inmune a veces juega a atacarme, en vez de defenderme, no me atrevo al igual que no me recomiendan ponerme la de la gripe por ese motivo), el preoperatorio antes del parto (por si se complica). Solo espero que no tenga que repetir la maldita curva del azúcar, porque no lo aguantaré.


No me habían pinchado tanto en la vida.


¿Las que han sido madres antes, pasaban tantas pruebas? ¿Por qué siento que experimentan con nosotras para evitar los "por si acaso" cuando podrían evitarse?


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