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miércoles, 5 de agosto de 2015

Viaje a Japón 2: Kamakura y Enoshima

En este viaje quise dejar Tokio para el final. Nos alojamos 7 noches en el Hotel MyStays Ueno Inaricho, a 5 minutos caminando de la estación JR de Ueno (sólo 2 min. del metro Inaricho), desde el cual se puede ir caminando a Akihabara en 20 minutos y a Asakusa en 15.
 
El martes 21 de julio teníamos programada una excursioncita a Kamakura. Mi idea principal era realizar la ruta de 3h para ver todos los templos.
Karate ya había estado y me dijo que algunos templos eran muy pequeños y había que caminar mucho, a pleno sol con esa humedad que ya al salir de Tokio nos estaba apagando, y que los que valían la pena eran pocos. Le hice caso y sólo hicimos una rutilla de una hora subiendo más montaña (el camino estaba en bastante mal estado, la gente va por la carretera, nosotros fuimos campo a través xD) para ver dos templos, aunque me hubiera gustado ver el de la cueva y el zen.
 
No le di mucha importancia a ver sólo un par porque entre el calor, la humedad, la idea de ir luego a caminar más por Enoshima y que, al igual que en España no hago turismo de iglesias, en Japón si quieres ir a ver todos los templos te da un chungo. Entre Kioto, Nara y Nikko te puedes sobresaturar, así que con ir a ver el Buda gigante y dar un paseo me conformaba. Encima, al día siguiente teníamos que subir al Fuji, mejor no abusar de caminar...
 
Salimos temprano del hotel e hicimos lo habitual: desayuno en el tren. ¡Los batidos de fresa están riquísimos!
 

El primero al que subimos fue al Sasuke Inari Jinja. Es muy bucólico, como estar en Fushimi Inari, escaleritas y Toriis en medio de la montaña. Por el camino veíamos estos cartelicos de aviso, que no dejan de ser curiosos para los turistas:
 
La verdad es que el paseito por los Toriis era muy bonito y al llegar arriba tenía una zona super chula con un montón de kitsunes y deseos de la gente:
 
Desde ahí subimos las escaleras, que se ven en la última foto, hasta que visiblemente se termina el camino. Cruzamos la montaña subiendo por un caminito de cabras, del cual apreciabas las pistas del camino por alguna calva que te encontrabas y una barra de hierro para agarrarte en algún lugar resbaladizo. Fue un poco dura la subida, aunque era rápido de hacerse, era fácil espiñarse. La bajada fue más amena.
 
Nada más bajar del monte seguimos la calle y llegamos a la zona del Buda (Daibitsu), en el Templo Kotokuin.
 
Entramos dentro del Buda (por 20 yenes se puede) y vimos cómo estaban ensambladas las piezas.
 
Luego de mirar un poco la zona volvimos a la estación, que hacía calor y quería un poco de playa.
 
Fuimos a Enoshima desde Kamakura en la línea Enoden. Es un tranvía super colorido que no está incluido en el precio del JR Pass. Hasta las papeleras son coloridas.

Para ir a la isla hay que caminar un rato calle arriba hasta llegar al puente que une la playa con la isla. Aprovechamos para comprar helado y bebidas para el camino.
Caminando por el puente pudimos ver el Monte Fuji de fondo, con un par de nubes y pensamos en las ganas que teníamos que llegase el día siguiente para verlo en directo:
 
 
La isla es muy pequeña, se puede subir hasta arriba caminando o en escaleras mecánicas. Nosotros cogimos las escaleras mecánicas y luego de bajar caminando, quise hacerme una foto en el torii y subimos unas escaleras... hasta llegar al primer templo al cual llegamos pagando por subir las escaleras mecánicas. No recomiendo pagar porque no son tantas escaleras. La gente es super vaga. Nosotros las cogimos porque lo recomendaba una chica "por el calor, el cansancio, son un huevo, etc...". La verdad es que no sé qué clase de turismo hace la gente, pero es que caminar 10 minutos no lo encuentro una razón para quejarse.
 
Sabía que había unas cuevas con dragones y tal dando un paseo por la isla, pero como no vimos de primeras ni entendíamos los carteles, tampoco buscamos mucho y lo dejamos pasar. Ahora miro este blog y me arrepiento un poquito: Encantos de Japón.
 
Las vistas desde la primera parte de la subida eran chulas, las de arriba del todo era sólo el mar. Tenían un mirador muy relajante, con vistas al mar (nada más), pero con tanto sol me daban ganas de bajar rápido. Tampoco me pareció una isla reseñable aunque tuviera un templo, un edificio moderno en la cima, escaleras mecánicas, mil tiendas y un acuario en sólo 4km de diámetro. Todo para sacar dinero, is Japan. Quizás si hubiésemos visto las cuevas subía mi impresión positiva.
Llamadme rebelde, pero soy mallorquina, he visto paisajes costeros maravillosos y Enoshima en comparación no le llega a la suela a ninguna zona de Mallorca, ni al paseo marítimo de  Palma, oiga (que es una mierda, pero la catedral le da caché).
 
Vistas desde el primer templito.
Pescadito y tal, es una isla. Había un montón de tiendas y restaurantes.
 
Y por fin llegamos a la playa... ¿es privada? Porque cobraban una burrada por dejar las cosas. Nosotros íbamos a dejar la mochila y ropa en una taquilla y cobraban 1000 yenes por una taquilla y la ducha...¡¡por persona!! Aunque sólo quisiéramos una taquilla. Al final lo llevamos encima.
 
Nos bañamos un rato corto, el agua estaba muy como en Mallorca, tirando a caldosa. Como a mí me gusta. Soy incapaz de bañarme en un agua que baje de los 15º (¿qué? ¡tengo un termostato incorporado!). Por eso no me baño en ríos de Castilla ni Madrid ni en playas del norte de España. A veces ni en piscinas, aunque haya pagado.
Hacía mucho viento y estábamos llenos de arena.
Las chicas podías ver de todo, con bikinis, con tanga por debajo del bikini que se le veían las tiras, con camisetas, con casi burka para que no les diera el sol...
 
Avisos normales en una playa, a los cuales no estamos acostumbrados.
Ya cansados de tanto sol y humedad y con ganas de quitarnos la sal y la arena de la raja del culo, que entre el viento y el agua del mar...fuimos al hotel a ducharnos y cambiarnos. De camino nos pusimos tibios a comidita, arroz picante y tal...
 
Aprovechando el JR fuimos a Shibuya. Me moría de ganas de saludar a Hachiko!!

 
Y poco más... a la vuelta pasamos por uno de los tanto combini a comprar algo para cenar y también la comida para llevar al día siguiente al Monte Fuji...
 
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1 comentario:

Holden dijo...

¡Qué pasada de fotos! ¡Y qué comidas tan ricas habéis debido probar! te lo juro, cuando vaya a Japón (que iré) me voy a asegurar de que todo el universo se entere y se ponga celoso.