Seguidores de mis paranoias...

viernes, 7 de marzo de 2014

¡¡¡Pero porque toqué al perro!!! ¡A la puta no se toca! ¡La puta: caca!

¿No sabéis de lo que hablo?

...


Cuenta la leyenda que en el Puente de San Carlos que cruza el río Moldava en el mismo centro de Praga, que si tocas al perro o a San Juan Nepomuceno en los grabados que hay bajo la estatua del Santo, volverás a Praga.

Y como yo toqué al perro pues me dije que volvería. Y dije que volvería a varias cosas que no pudimos hacer porque dos días y medio... no dieron para mucho:

- Beber toda la cerveza que pueda hasta reventar.
- Comer más platos típicos.
- Ver la Sinagoga (estaba cerrada).
- Hacer varias rutas obligadísimas: conocer la capilla de huesos humanos de Kutná Hora y visitar el Campo de Concentración de Terezín.
-  Salir de fiesta alguna noche, ¿no?

Y bueno, como será una semana habrá que ir mirando autobuses o trenes para coger un crucerico en algún pueblo así chuli en plan DRESDEN (en Alemania, que está a dos horas en tren)
O a la denominada Perla de Bohemia a 180km de Praga: Český Krumlov, considerado Patrimonio de la Humanidad (¡¡y tiene un museo de la tortura!!).
 


No sé, se pueden ver tantas cosas en una semana... y en ¡JULIO! Espero que el tiempo acompañe, porque tenía unas ganas locas de volver.

Esta vez iré en grupo en plan colegueo y espero que lluevan los litros de cerveza. Y pensar que no me gusta ese brebaje en España... qué tendrá Praga....


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1 comentario:

Jill dijo...

Amo Praga. La amo con locura. Es... no sé, algo superior. Yo también toqué al perro... también volveré y espero que sea con Jordi, para cebarnos a cervezas hasta el delirio. Ains... me muero de envidia. T_T