Seguidores de mis paranoias...

viernes, 21 de junio de 2013

Como el perro y el gato... ¡¡OJO A LAS FOTOS!!

¿Sabéis la presión que es juntar a un perro y una gata?

¿Un perro super cariñoso y pequeño y miedica y una gata super... vaga y glotona y vaga y cariñosísima?


Pues lo estamos pasando fatal.

Nada más llegar el martes, la gata, primero, no quería meterse en el transportín. Lo odia. Mal empezamos. Llegará al piso nuevo y no querrá saber nada del Mundo porque lo odiará. Me odiará. Fatal.

Nada más llegar al piso la dejé en la habitación que se habituara mientras yo seguía descargando lo que me quedaba en el coche.

Entré en la habitación al terminar.
Estaba escondida.
Me tumbé en la cama y la llamé:

- Bisbisbisbisbisbisbis....

Aparece la gata.
Se tumba a mi lado.
Se restriega.
Ronronea.

Así estaba a las dos horas de llegar a su nuevo hogar:



Y Milo en el salón estaba así:

El día antes así:
Vamos, que no había variado mucho ni parecía que le afectase el que hubiera una gata encerrada en mi habitación que le obligase a oler por debajo de la puerta.

Ambos animales se olisqueaban bajo la puerta. Si abrías la puerta estaba la gata expentante para ver lo que había al otro lado y con ganas de salir y...


Se miraban fijamente a los ojos...

- ¡¡¡¡Cierra, rápido!!!!

Que no se mezclen mejor...

Se me ocurrió soltar a la gata al día siguiente por el salón cuando Milo estaba en casa de la abuela (es la madre de mi compañera, que somos vecinas), y la gata se puso a oler el salón y maullar por todo. Así deja su olor para que el perro se acostumbre, y ella al del perro también. Luego se tumbó a mi lado en el sofá e hizo lo único que sabe hacer:

Soy como un motor diesel de 12 años. ¡¡No!! Como un motor de Airbus o un Boeing.

Y entonces tocaron a la puerta. Abrí y entró el perro corriendo.

La gata se escondió rápidamente en la habitación y Milo la persiguió hasta que grité:

- ¡¡¡MILO!!!

Paró en seco en medio del mini pasillo. Cerré la puerta de la habitación. ¿Y si le hubiera hecho algo? Uf, no lo quiero imaginar.

Me puse a acariciar al perro en el sofá y vino mi compañera y amante bandida. Le conté lo que había pasado, las reacciones cuando la gata pasó al lado del perro al ver a gente por la ventana (se asusta) y cómo Milo la miraba y cómo ella le devolvía la mirada y entonces...

- ¿Lo probamos?
- Uf, no sé...vale. Me muero de ganas pero no sé si es buena idea.

Entramos en mi cuarto. La gata tirada en la cama ronroneando. Puerta abierta. Perro entra.

Milo intentando subir a la cama a saltitos.
La gata mirando al perro hacer el tonto "estoy aquí, quiero subir, quiero subir" mientras ella pedía más caricias "estoy atenta a esa cosa que salta, pero nadie ha dicho que pares, zorra".

- Eso es bueno, ¿no?
- ... no sé...
- ¿Lo subimos?

...


Y PASÓ LO PEOR.

LO QUE NINGUNA DE LAS DOS PODÍAMOS ESPERARNOS....




¡¡¡ NO HAGÁIS ESTO EN CASA!!!

MEZCLAR UN PERRO Y UN GATO AL DÍA SIGUIENTE DE UNA MUDANZA O PODRÍA PASAR ESTO:




Así que no os encariñéis con estos dos bichejos tras ver estas fotos. ¡¡¡Son nuestros!!! Estamos enamoradas y lucharemos a muerte por ellos.

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miércoles, 19 de junio de 2013

Mi nuevo hogarcito

Lo más duro de una mudanza, es una mudanza con animales.

Y lo más duro que he hecho en esta vida, puedo confirmarlo, es: desmontar una cama del Ikea.
Tras cargar unas ochenta y siete cajas, las estanterías y la cama (de estas tipo arcón, para meter cosas a saco y pesa otro saco más... qué dolor de espaldera) cuyo colchón pesaba como si tuviera tres muertos dentro, con ayuda de Karate y mi amante bandida -ahora compañera de piso-, tocó el turno de barrer, tirar otras veintiocho bolsas de basura y recoger todo rápido, olvidándome un par de cosas que me di cuenta ya en el coche (tarde) de la nevera y del baño de esas que dices "lo recojo luego" o "lo tiro luego", que ya era martes y era el último día que quería entrar a esa casa que tengo pagada hasta el día 30 ¬¬.

Tampoco dejé la llave. La conserje me apuntó la lectura de contadores de la luz y el agua.
 - Es un 6, me he confundido pero es un 6.
- Ok, no pasa nada, se entiende bién.

He de decir que el gas a ver qué me cobran de factura por haberme duchado 8 veces (contadas adrede) desde que se pagó la última factura; me debe 20€, una lámpara que le dejé que no quería entrar a su cuarto sin permiso, y a ver si llaman para dar la lectura de contadores y hacer la media de gasto, que estos días no ha vivido nadie allí más que de paso. Seguro que me he dejado más cosas pero a ver qué me suelta, está missing. Iba a dejar las llaves pero pensándolo mejor, no pienso devolverle las llaves hasta el día que he pagado. No por nada en especial. Sinó porque no quería dejarlas en el buzón ni tirarlas por la casa y dejar la puerta sin seguro. Como no le veré lo más probable es que se las dé a una amiga en común.

Echaré muchísimo de menos ver estas imágenes. De gatos por doquier. De amor del puro maullando por la casa y pidiendo de comer. De Matías, que me cogió la confianza suficiente como para entrar en el baño y en mi habitación y subirse a los sitios y maullar en plan: "estoy aquí, soy super cariñoso aunque te tenga miedo todavía, pero te necesito". Y cazando polillas (2ª foto). Me fui sin despedirme de ellos porque no quería llorar U_U. Por suerte Matías se queda porque la novia de mi, por fin, ex-compañero de piso siente predilección por los felinos y sabe lo duro que es una mudanza para un gato así y empezar de cero (sigue buscando casa definitiva, sépanlo):


Luego recoger a la gata fue lo más difícil. Se olió el transportín no sé cómo porque evitaba acercarme a él. Se escondió y tuve que poner la tele y estar un rato en el sofá para que saliera a pedir mimos (le puede verme tirada en el sofá, es como una obligación para ella venir a restregarse) y ya la cogí y la metí sin mucho problema. ¡¡El catnip funciona!! (rocié con felliway y puse un juguete con catnip en el cual ya se había restregado antes, que les relaja, dentro del transportín).


HIJA DE PUTAAAAAA, ME ENGAÑASTE, ¡¡ZORRAAAA!!

Así estaba mi habitación el domingo por la noche. Sólo se aprecia una esquinita, la habitación es grande y está llena de muebles y cosas que hay que llevar a otra casa, para que os hagáis una idea, hay un colchón de 1,40x1,90m en otra pared apoyado de lado y un escritorio y otra estantería y restos de la otra cama que había. Más mi cama enorme, claro.
Y el lunes terminé de montarlo todo y hacer las últimas cajas. El martes tenía que traer a la gata y las cosas de la gata y las últimas cosas con la habitación ya montada (curioso, no tengo foto).


Y tras media hora escondida detrás del colchón que ha de irse en cuanto haya furgoneta, y decir "bisbisbisbis" encima de la cama.... la gata, cómo no, en su obligación de restregarse en cuanto hay alguien tirado en cama-silla-sofá, salió y subió corriendo a pedir mimos.
Mi amante bandida también entró después y mi gata fue super cariñosa con ella también. Así que estamos tranquilísimas y la preocupación de "se estresará" y "pobrecita si no se adapta al nuevo piso" se ha esfumado. Ya quiere salir de la habitación, se pone en la puerta para cotillear el resto de la casa. No me ha dejado dormir porque cada vez que me dormía y no sentía mi mano acariciándola, tenía que golpearme la cabeza y restregarse enterita. Qué ojeras llevo.

Llevo media hora sin mimos, ¿dónde cojones estabas?
Por cierto, ¡¡qué duro mudarse!! Qué estrés. He tenido que hacer tantas cosas: esconderme, soportar que me pillaras y que me trajeras en esa cárcel de plástico.

Ha habido visión de perro-gata en un momento en que la gata esperaba en la puerta y el perro en frente, y no ha habido bufidos ni intento de ataque. Sólo curiosidad. Huele por debajo de la puerta y ambos están en plan: "qué habrá ahí detrás".
No creo que tardemos mucho en hacer las presentaciones. Estoy nerviosa para ver la reacción de mi gata cariñosa, curiosona y timidilla y el pequeño perro miedoso y cariñoso de mi amante bandida.


Y bueno, que ya soy oficialmente madrileña. Empadronada y dada de alta en el SER (para aparcar en zona verde). Así que soy feliz porque podré ir andando a todos sitios (al trabajo voy en coche que son 5 minutos - 7 paradas de metro, pero me sale más barato el diesel que el abono de transportes) y seré vecina de mis dos mujeres que en breves haremos fiesta oficial de vecinismo.

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viernes, 14 de junio de 2013

Polilla's Invaders: el ataque mortal.

No sé si a alguien más le ha pasado estos días pero...

Esta mañana me he levantado a las 6:05h, como cada mañana entre semana.
Me he vestido algo (duermo en pelota picada) y me he ido al baño, no sin antes esquivar a una gata ansiosa gritando "mweeaiuuuuaaaaaaiiiiiiiiaaaaauuuuuuu mmmmmmeeeeeeeeeeeeeeiaaaaiiiiiiiiuuuuuuuuuuu" dos minutos sin dejarme entrar al baño.

Gata, me estoy meando encima.

Entro al baño. Oigo algo.
Enciendo la luz.


Y despierto a ese algo.



Ochocientas treinta y siete polillas golpeando paredes, mi cuerpo, ventana, cristalera, techo, estanterías, lavabo, báter, mampara de la ducha.

TOC TOC TOC TOC TOC TOC (ruido de aletas también)



¡¡¡HUYE MISAOSHI!!!


¡¡¡NO PUEDO, ME ESTOY MEANDO!!!


¡¡¡TRIPAS CORAZÓN, MEA RÁPIDO, PERO MEA YA!!!


Y meando a toda prisa, tiro de la cadena y.... chop chop chop (chopeteos). Una de tantas polillas que habrán golpeado tu cabeza mientras meabas, ha debido quedar inconsciente y ha caído al báter cuando te levantabas.

¡¡¡TIRA DE LA CADENA Y AHÓGALA!!! (si no la ha matado tu orina, zorra).

Y ahí se fueron, papel, orina, agua y polilla juntas.



Todo esto, Misaoshi gritando, of course. Y todo muy rápido. Como en 15 segundos.

Es difícil mear gritando y protegiéndote la cara de sus aletazos y golpetazos, que lo sepáis.

Cojo el maquillaje rápido y salgo con el neceser. A la que abro la puerta, dos de las mil doscientas treinta y siete polillas que había (porque al encender la luz vinieron las polillas que estaban en casa de mi vecino) se habían unido a mi campo gravitatorio, saliendo conmigo.

Suerte la mía, había tres gatos fuera. Mientras les ponía pienso (porque la gata seguía "mwwweeeeeeeaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaauuuuuuuuuuuu"), y la gata comía de los tres boles de comida, los dos machotes estaban persiguiendo a esas dos mutaciones aladas, mezcla de mariposa y águila real. Cuando he visto a Matías (el gato de acogida), pillar una al vuelo, me he emocionado tanto que casi lloro. El negro ha tardado un poco más porque la suya se ha ido para los lugares altos. Cuando he terminado de desayunar, los gatos estaban tranquilos comiendo, las polillas en sus estómagos (supongo, no me he puesto a buscar los cadáveres) y mi baño seguirá infestado, pero me da igual...me va a costar comprobarlo.

 Los dos héroes de la mañana.
Tenía unas alas así de grandes y se resistió un montón. Pero la maté y después me la comí.


Por suerte al contar mi pesadilla en facebook me han informado que no he sido la única que ha padecido semejante invasión.

Si es verdad la noticia, que sólo están de paso y desaparecerán en 3 días y no están polillizando mis toallas y ropa sucia que tengo en el baño, no tengo nada que temer.

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jueves, 13 de junio de 2013

No hay que llorar, que la vida es un carnaval, y las penas se van cant... porque tú te desprendes de ellas.



Mi entrada en ese lugar fue algo indescriptible; todos hablaban decidiendo mi suerte; todos decían que sí; pocos o nadie decía que no. Y, por fin, mi suerte fue echada: fui abandonado en ese lugar que creo que los humanos llaman "perrera".

¡Las puertas se abrieron! Yo sentí un miedo espantoso. No quería entrar, y con la cola entre las patas, aullaba, tratando de que tú, amo, dieras marcha atrás y que me llevaras a casa. Al parecer tu no entendías, no te dabas cuenta del enorme sufrimiento que me causaba el pensar no ver a mi familia. Yo pensaba: ¿por qué me hacen esto? No he mordido a nadie, he tratado de no ladrar tanto, siempre te espero hasta la hora en que tu llegas y con meneos de cola y lengüetazos te demuestro el amor que te tengo. Y por mas que pensaba y pensaba, sólo llegaba a una conclusión: ¡no entendía por que me abandonabas!

Poco a poco trataste de tranquilizarme - y lo lograste - mi querido amo, porque tu voz era para mí como un bálsamo capaz de calmar cualquier angustia. Me dijiste que no tuviera miedo, que ibas a regresar por mí, y que nuevamente volveríamos a estar juntos. Eso bastó para que mi alma de perro ya no albergara ningún temor, y entonces me dije: "ya ves, Lobo, estás exagerando. Entra, tienes que demostrarle a tu amo que confías en él, y que valientemente esperarás el momento en que regrese por ti". Y así lo hice.

Recuerdo que una vez que estuve dentro, vi a muchos de mis hermanos perros, muy angustiados, y a otros que indiferentes sólo miraba, y entre ellos se decían: "Mira, uno más que vienen a abandonar". "Te equivocas, a mí no me van a abandonar. Mi amo volverá por míi, él así me prometió y nunca me ha fallado, y para que vean que los quiere ayudar, le voy a pedir que saque de aquí también a muchos de ustedes para que vean lo bueno y noble que es mi amo".

Estábamos en eso cuando bruscamente fuimos interrumpidos por una enorme soga que rodeó mi cuello, y con palabras que nunca en tus labios había escuchado, fui arrojado a una jaula en donde yacían cuerpos famélicos que parecían no tener vida. Entonces me dije: "deben haberse equivocado de jaula
porque esta debe corresponder a algunos de mis hermanos que quizás han librado una larga enfermedad y están recuperándose para volver a casa. ¡Sí!, eso debe ser". Y traté amo de buscarte, para que ordenaras que me sacaran de ahí; y te busqué amo, y ¡te busqué!, pero tú ya habías desaparecido...

Pasaron los minutos, las horas, los días, como una lenta agonía que poco a poco me hacía perder la esperanza de volver contigo. Pero necesitaba verte, aunque solamente fuera una vez más, y eso, me mantenía con vida.

En esos días miles de recuerdos se agolparon en mi mente. Me vi desde cachorro cuando tú, mi querido amo, me rescataste de ese lugar frío y sucio en donde por última vez vi a mi madre, a la que casi no recuerdo. Me llevaste a casa; todos me recibieron con mucho cariño, ¡hasta me subían a las camas! Y así fui creciendo rodeado de mi familia, ¡que era todo y lo único que tenía! Y conocí contigo la lealtad y la felicidad de tu compañía.

Recuerdo que después no me permitían ya la entrada a la casa, seguro porque tenían miedo de pisarme. Hasta con eso demostraban el gran amor que me tenían, y que siempre guardaré en mi corazón. Una noche oí que gritaban, y aunque no lograba entender lo que decían, escuché varias veces mi nombre. Después ya no supe lo que paso, sólo recuerdo que tú, con palmadas en mi cabeza me decías: "tranquilo Lobo, todo va a salir bien. Yo no voy a abandonarte, te lo prometo mi querido lobo". Y yo, con meneos de cola, agradecí tus palabras, aunque no lograba comprender que era eso que ustedes los amos llaman "abandono". Y cuando lo supe, amo, sufrí intensamente sin verte, sin percibir tu presencia que me hacía tan feliz, sin sentir tus caricias sobre mi cabeza, ahora tan dolida por tantas mordidas que he recibido de mis hermanos, que al igual que yo, están tan angustiados porque nadie viene por ellos.

De pronto, mis cavilaciones fueron interrumpidas; llegó ese señor a quien todos nosotros le temíamos. Entró a la jaula con un lazo en la mano, y todos nos arrinconamos como si quisiéramos fundirnos en uno solo... pero era inútil, uno a uno eran arrancados de la jaula. Después, todo quedaba en silencio. Todos nos mirábamos atemorizados, sin saber cual sería el siguiente pero seguros de que a cada uno de nosotros le llegaría el turno. Nunca volvíamos a ver a todos aquellos que salían... ¿qué pasaba con ellos? No lo sabíamos, pero mi instinto me decía que no era nada bueno, y que me aterraba que llegara ese momento.

Y mi turno llegó. Fui arrastrado a un cuarto frío y oscuro. Cuando me metieron, había muchos hermanos míos, y aullando, unos trataban de salir por esa pequeña puerta que fue bruscamente cerrada cuando yo entré. Yo solamente miraba, no sabía lo que nos iban a hacer. De pronto, de mi cuerpo se apoderó un pánico que nunca antes había sentido y comencé a aullar junto con mis hermanos. Me empezó a faltar el aire, mi corazón latía rápidamente, la orina se escurría entre mis piernas sin que yo pudiera evitarlo; empecé a sentir mi cuerpo convulsionándose en dolorosos espasmos; de mi hocico comenzó a brotar mucha espuma que hacia aún más difícil poder respirar...¡todo era dolor... angustia...!, sin embargo, mi cuerpo se refugiaba en esa pequeña puerta con la esperanza de que tú, amado amo, aparecieras y ¡mitigaras el dolor de mi cuerpo que tanto me hacia sufrir!...

¡TU JAMÁS LLEGASTE!

Después, nada... todo quedó en silencio.
Ya no supe más de mí, pero te juro mi querido amo, que mi ultimo pensamiento ¡FUE PARA TI!

"LOBO"

Se fue al cielo un 24 de diciembre.

Causa de muerte: asfixia en la cámara de gas... ¡por decisión expresa de su AMADO AMO!



Relato encontrado en internet. No sé quién es el autor.

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miércoles, 12 de junio de 2013

Desahogo

Pues con lo mal que me salió el examen de matemáticas....

Finalmente saqué un 4. En inglés un 8 y en lengua un 7.

Así que HE APROBADO con un 6,3 de media.

Mucha suerte a todos los que se presentaron a los accesos a los ciclos de Grado Superior de toda España.

Si he aprobado yo, que soy un caso de esos de dar de comer aparte...

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viernes, 7 de junio de 2013

Dar pena sirve, entre otras, para quedar como un gilipollas.

http://www.20minutos.es/noticia/1834358/0/multa/musica/murcia/


Hay que ser inútil. Sí, llevar la música alta en el coche MOLESTA, da igual que te falte audición o no, lo que no puedes ir a los medios de comunicación a dar pena porque la culpa es que oigas un 35% menos por un oído y que no puedes dar de comer a tus hijos.

Yo por culpa de una perforación en el tímpano sólo escucho el 30% por el oído izquierdo (en cambio tú escuchas el 65%)  y no por ello tengo la excusa de llevar la música a tope molestando a todo el mundo. No soy sorda y por el derecho oigo, como tú, perfectamente, y sé cuándo mi música está alta. Quizás hablo más fuerte de lo normal, pero también sé cuándo he de hablar flojito.

Ayer pagué una multa de 200€ por haber aparcado mal y no he ido a recurrirla ni a los medios de comunicación sólo para quejarme que en la zona donde vivo hay un parque y vienen los vecinos de otros barrios a jugar al parque a voley, quitándonos el parking a todos los vecinos y obligándonos a ir a aparcar a 5 minutos de nuestra casa. Aparqué mal, en una esquina, y punto. Y la pago, con los ahorros, claro, porque no tengo un puto duro para comer este mes.

- Perdone, quiero hablar con los del 20 Minutos porque me han puesto una multa. No tengo ni para pagar la factura de la luz y la compra de este mes me la ha tenido que pagar mi pareja porque no tengo ni para mí. Y encima tengo que pagar 200€ porque no tenía sitio y sólo lo dejé media hora y lo iba a mover en cuanto se fueran los del parque. No puedo pagarla. Por fabor, halluda.


Que te jodan, señor, por intentar dar pena, que te falta audición no es excusa para llevar la música a tope. Yo he llevado la música a tope en algún momento que me emociona una canción y no volví a llevarla desde el día en que, nada más acabó la canción, escuchar un montón de cláxones que pitaban al coche de al lado, apagar la música y ver que había habido un accidente a dos metros de mí.

Ir con la música a tope es un peligro. Y tú, que vas de sordo y escuchas más que yo, no tienes excusa.
¿Y que lo tienes grabado? ¿Estabas grabando todo esto desde que te pararon y mientras te cacheaban y te decían todas esas cosas que dices que te hicieron? ¿Eso no es motivo de multa, el manejar el teléfono o grabadora? Porque me supongo que nada más te hicieron parar quitaste la música para hablar con ellos, ¿cómo cojones lo grabaste desde antes de quitar la música?
Me recuerdas a esos niños en el cole de "ha sido él", apuntando a su compañero con el mismo rotulador con el que acaba de pintar la pared.

Anda y vete a por un sonotone y vete a dar pena a otro lado. Murcianico el sordo.


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martes, 4 de junio de 2013

Fin. Por fin.

Ya está.

Clases terminadas.

Exámenes finiquitados. Me fue fatal el de matemáticas. No dejaban tener calculadora y no pude sacar el coseno de 60º porque me quedé bloqueada así que no pude sacar los otros resultados. Tampoco pude hacer las funciones que era 5000x1,04 (elevado a t): f(t) = 2,3 y 5. ¿Cómo cojones iba a gastar una hora multiplicando 1,04 elevado a todo eso y luego por 5000 y luego operar para saber todo lo que pedían más hacer los otros ejercicios  y luego seguir con el examen de inglés? Lo dejé para el final y....no me dio tiempo ni a empezarlo. Y cuando salimos del examen yo salí en plan: he acertado dos al menos. Y cuando escuchas a la gente dicen otros resultados. Luego lo piensas y sí, efectivamente, es lo que ellos dicen porque tú has hecho otra cosa.

Así que hice rápido el de inglés por hacerlo y me piré de clase. No creo que haga media el de matemáticas ya porque no llegará a 4 la nota. Imposible. Si llega a 2 me daré con un canto en los dientes.

Parte negativa: no podré estudiar el grado superior todavía el curso que viene.
Parte positiva: buscaré un hobby: deporte, buscar recetas de cocina, aprender a hacer alguna manualidad (o retomar el repujado en estaño), punto de cruz... yo que sé. Pero me siento muy mal.


Luego odio a la gente que se mete donde no la llaman.
Haces algo voluntario, no puedes ir porque ha ocurrido un imprevisto, se mete una tercera persona diciéndote públicamente que tengo que avisar con unos días MÍNIMO, yo le dije lo que pasó, que no fui no porque no quise, sinó porque ocurrió esto y esto.... y de repente, de la nada, aparece una gilipollas metiendo cizaña y suponiendo que yo soy tal y que si llevo cual y que si no hago tal mejor me vaya porque necesitan ayuda pero si no soy capaz que sólo molesto.
¿Qué cojones... de dónde ha salido esa payasa y quién coño es?

Estamos haciendo cosas voluntariamente. Estaba super preocupada porque no podía ir y avisé a la persona interesada que me dijo "no hace falta que vengas" y parece que los únicos imprevistos que pueden afectar a ir son: acabar ingresada en el hospital, morirte en un accidente de coche, que se muera alguien de 1er grado de consanguinidad o tu gato (los gatos son más importantes que las personas)... Todo esto por terceras personas, claro. Entiendo el primer comentario: avisa con días. Y tras explicarle con pelos y señales lo ocurrido, parece que siguen sin entender que hay casos que no se puede avisar con dos meses de antelación, sinó que ocurren 5 minutos antes de salir de casa y no por ello derivan en muertes, que es la única excusa posible, parece.

Así que así es como se paga el gastar tu tiempo y dinero en algo que haces por gusto. Que hablen mal de ti y te critiquen porque UN PUTO DÍA ha surgido un imprevisto, ¡¡que ni siquiera lo causé yo!!

Y bueno, tendré que pasar de eso y de la mierda de los exámenes también. Ya ha pasado todo.

Ya he empezado a llenar cajas con libros. En breves tendré mis estanterías vacías y no las pienso ni desmontar. Directas al furgón (las baratas del Ikea que no pesan). Sólo temo mover la cama. Mi colchón es de calidad media y de tipo duro, que no se dobla y pesa bastante. Mi somier es de esos para llenarlos con cosas y pesa un huevo. Aprovecharé para hacer otra limpieza de armarios y me quedaré, esta vez sí, con lo indispensable (llevo 6 mudanzas y siempre digo lo mismo).
Luego sólo he de sacar mis cosas del camping que están desperdigadas por los armarios del pasillo, dejar la cocina vacía de mis trastos, que son casi todos, o al menos los útiles (sartenes, ollas, platos, vasos, cubo de basura, el cacharro para dejar secar los platos, el frutero con ruedas...) y las cosas de la gata.
Lo único que tendré que comprar en mi nuevo hogar es: una cómoda y un aparato para enganchar mi tele a la pared. Como el salón es pequeño sacaremos espacio de donde sea.

Son 5 pisos. Muchos viajes en ascensor y mucho peso mi cama para subirla y bajarla del nuevo piso, que el ascensor es más pequeño que el del piso de Getafe y no entrarán ni las estanterías. Me mudo de un quinto a un quinto. Mismos pisos, diferentes ascensores. Mismo número de escalones. Lástima.


Y bueno, ya me ha llegado la multa de la grúa. Tengo 30€ en el banco y tengo que pagar 62€. Tengo que comer y llenar el depósito del coche también. Maldito seguro del coche y piso. Sólo esas dos cosas ha sido mi sueldo.

Hacienda me está investigando o algo y no me paga (deben estar: "si lleva 3 años pagando 600€, ¿por qué le vamos a pagar 300€? DADME MI DINERO, CABRONES. Para que les pagues sí van rápidos). Mi casera ya me ha dicho que se encargará de darme mi parte de fianza en agosto. Sólo espero para septiembre poder disponer de ese dinero, porque este mes tendré que pagar la fianza a la madre de mi amiga. Que aunque en un principio me dijo que no hacía falta, no me sentía bien si no se la daba, así que al final tengo que pagarla. Menos mal pa julio habré cobrado.

Creo que mi viaje a Japón va a ser con lo mínimo, pagar hoteles y transportes y comer de las sobras de Karate, y sin comprar recuerdos a nadie.

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