Seguidores de mis paranoias...

miércoles, 13 de marzo de 2013

El Señor de los Besillos [RELATO FRIKIERÓTICOFESTIVO]

Llevo un rato leyendo entradas de mi ex-blog: ME GUSTAN LAS COSAS GORDAS.

Lo bloqueé a que sólo el autor pudiera leerlo (no lo eliminé porque tenía relatos buenísimos, como "Sobredosis Oral"... con ese título podéis imaginarlo... algún día lo copiaré aquí), porque llegó un momento en que empecé a preocuparme por mi imaginación sexual desbordante.

Y llevo un rato despollándome de un relato que escribí en: "lunes, 25 de mayo de 2009"

Os lo copio aquí... mentes cerradas, no lo leáis. Aunque sea muy friki, no deja de ser un relato frikieróticofestivo:



El Señor de los Besillos

Todo comenzó con la creación de los Hermosos Besos.

Tres fueron entregados a los Picha Largas, inmortales, los más sabios y bellos de todos los seres.
Siete a los señores Picha Cortas. Grandes mineros y artesanos de las cavidades montañosas.
Y Nueve... Nueve fueron entregados a la raza de los Picha Gordas... que ansían por encima de todo el Amor.

En aquellos Besos residía el amor y la belleza para gobernar a cada raza. Pero todos ellos fueron engañados... pues otro Beso más fue creado...

En los Montes de Venus, el Señor Luminoso Lámparor, posó sus labios en el forjador de besos para crear así el Beso Único.

Un Beso para gobernarlos a todos, un Beso para encontrarlos,
un Beso para atraerlos a todos y atarlos entre las sábanas.



Fue hace miles de años, en un mundo donde el odio, la irrespetuosidad y la falta de contacto gobernaban.

La historia comienza en Chiquitón. Un paisaje tenebroso cuyos habitantes, los Pichitines eran escabrosamente violentos y odiaban el contacto físico por encima de todas las cosas.

En ese lugar se reproducían sexualmente sin tocarse. Había lugares habilitados para consumar esos actos. Nadie sabía quién era el padre del niño, puesto durante los días fértiles de la mujer, ellas permanecían allí encerradas y los hombres podían pasearse libremente e insertar el pene en tantos agujeros como desease en un día. Las mujeres sólo eran útiles para la reproducción.

Se realizaba tras una pared con un agujero en medio. La mujer se tendía abierta de piernas con la vagina a la altura del agujero y el hombre insertaba su pene, sin estimulación ni nada, dentro. Se corría ayudándose de sus manos y repetía la acción tantas veces como desease. Un hombre era superior cuántas más vaginas consiguiera llenar en un día.

Era una verdadera lechería.


El día del cumpleaños de Vulvain, que había sido encerrado dos años por tocar a una mujer, decidió marchar y dejarle todas sus pertenencias a su sobrino Frotis, que se alegró de su marcha a tierras picha larguianas.

El evento atrajo al mago Grandick, amigo de la familia, encargado de darle toda la herencia a Frotis; incluido el Beso, que Vulvain consiguió después de desvirgar por el ano a la criatura Pollum, porque fue poseido por el Beso que éste le profirió.

Vulvain besó a Grandick y éste a Frotis, que enseguida se empalmó y tuvo deseos de poseer allí mismo al gran Grandick, cuyo beso antes había tenido el mismo efecto con Grandick y Vulvain. Vulvain fue penetrado fieramente por Grandick sin poner objeción. Agonizaba de dolor en el amplio salón mientras el enorme falo del mago penetraba tan hondo que le reventó el ano. Qué decir que por tamaño, la polla de Grandick era tan grande como el brazo de Vulvain.

Grandick al darle el beso recordó lo que hizo con Vulvain y se levantó la sotana mostrando su enorme agujero anal para ser poseido por el pequeño pene de Frotis.
Frotis se sentía tentado pero tras mucho pensar, y ya con la polla en la mano, le dijo que no.

Grandick estaba orgulloso, era el único que había resistido la tentación de encular al que le diera el beso. Se convirtió así en el elegido.

Tenía que irse pronto, partir raudo y veloz porque los nueve Picha Gordas ansiaban ese beso para poder por lo menos no sentirse mal cuando penetraran a sus mujeres, cuyos cuerpos no les excitaban en absoluto; y destruirlo en el Monte Luminoso donde fue creado; pues Lámparor era gay y odiaba las vaginas, por ello el beso otorgaba el deseo de penetrar el ano del portador.

El Beso se sentía, lo portaba con gran valor y esfuerzo, pero era incómodo ver las caras de los habitantes de Chiquitón girarse a su paso y corriendo hacia él, muchos con los pantalones bajados y meciendo sus pequeños rabos cada vez más empalmados.

Frotis corrió y corrió hasta que salió de Chiquitón para adentrarse en las tierras pichalargas.

Durante el camino, tres compañeros más fueron tentados pero al ver la cara de preocupación de Frotis, dejaron de sentir deseos y decidieron acompañarle en su dura tarea.

Tenía mucho miedo, pues, aunque sus compañeros de viaje, Pichín, Merdy y Sabo, no sentían la tentación de encularle, estaban adentrándose profundamente en las tierras de los pichalargas. Era un serio problema, puesto visto lo ocurrido con Vulvain y Grandick, el beso no entendía de razas. Los pichalargas podían llegar a tenerla de un metro, y él medía noventa centímetros escasos... un verdadero empalamiento. Pero lo que más preocupaba, era que los pichalargas se apareaban con sus vaginaestrechas colgándose de lianas de los árboles, sin tocarse, encestando según se balanceaban, dejando dentro la polla cuando llegaba la hora de correrse.

En diez kilómetros debieron ver cinco veces esa acción. Dos veces la corrida cayó sobre ellos, porque en el momento de la eyaculación el pichalarga no encestó. Por eso cada vez había menos. El alcohol y los porros de ortigas afectaban los reflejos de éstos y no se reproducían como antes.

Ocurrió en el kilómetro once. Se cruzaron con un Picha Gorda, cuya mirada a Frotis indicaba deseo. Corrió y corrió y sus tres compañeros de viaje agarraron al pichagorda por las piernas y lo consiguieron detener tirándolo contra el suelo.

Le avisó que debía esconderse, que él no quería meterle nada, pero que otros le estaban buscando. Su nombre era Trancas.

Llegaron a acampar a un montecito donde prepararon algo de comer. Trancas estaba cazando para comer al día siguiente y pronto les sorprendieron los dueños de los 9 besos que fueron entregados hacía dos mil años; que se habían convertido en almas que ansiaban el Amor.

Huyeron hasta donde pudieron; Frotis estaba acorralado y se le ocurrió mandarle un beso al aire para comprobar el efecto; el alma sacó su gordo falo y se lo metió de la garganta al esófago en menos de un segundo. Frotis se habría ahogado en su propio vomitado si Trancas no hubiera aparecido blandiendo el rabo amenazante contra las almas faltas de cariño.

Tenían que llevar a Frotis al poblado Picha Larga más cercano, puesto sólo Elrabon podría curarle con su picha mágica. Al llegar, Elrabon velozmente le insertó su larga y fina polla en la boca hasta el esófago, para curar la hemorrágia que le estaba matando por dentro.

En dos semanas siguieron su camino los cuatro pichitines, junto con Picha Larga Legogay, el mago Grandick, el Picha Corta Gilipi, y los Pichas Gordas Borollón y Trancas, que ahora se hacía llamar Alpollón; tras despedirse de su tío Vulvain, que allí descansaba, en silla de ruedas culpa de su encuentro con Grandick.

Lo que todos ignoraban es que Alpollón era un degenerado viola vaginashúmedas, que son las hembras de los Picha Largas. En concreto de una: Kalgüenmayude.

Alpollón no deseaba encular a Frotis, pero sí el beso... el beso que haría que la relación con Kalgüenmayude fuera consentida, y dejar de taparle la boca cuando le penetraba su polla gorda tan hondo que no paraba de pedir socorro.

Todas las razas del Mundo detestaban el contacto físico, era muy raro el caso de Alpollón. Y además no con su raza, sinó con la de las Pollas Largas. Si alguien se enteraba sería condenado a muerte por la Ley Mundial Antifísica; o lo que es peor: les convertirían en Poyocrós, seres infectados que han llegado a rozar a una persona del sexo opuesto y han sido castigados a sufrir toda la eternidad. Alpollón podría sufrir algo peor, puesto llegó a penetrar. La condena sería tremenda; necesitaba ese Beso. Kalgüenmayude tenía que ser suya.

Por el camino hacia los Montes de Venus, descubrieron tantos cadáveres empalados, tantos seres deseando meterle el rabo a Frotis y tantos poyocrós intentando matarles a pollazos que estaban hartos de huir y proteger sus anos con cotas de malla, que se les enganchaban a los pelos del culo y les dolía horrores al correr, levantarse y quitársela para ir a cagar.

Esa es otra, para cagar tenían que tener cuidado los poyocrós no se hubieran escondido bajo tierra, con el rabo camuflado con hojas y ramas o bajo tierra dispuesto a sacarlo en cuanto notaran que había alguien sobre ellos. Así llegaron a metérsela casi enterita a Legogay, lo que no sabían es que estaba acostumbrado al dolor anal y no tuvo miramientos para vengarse de quién le había penetrado sin su consentimiento.

Gilipi se metía mucho con Legogay durante el viaje, hasta que un día le metió su larga polla para callarle, con cuidado no hacerle daño, hasta corretear por el intestino grueso. Tenían la polla tan fina, tan juguetona, tan flexible, que Gilipi se tuvo que comer sus palabras y sus manías y dejar que Legogay le metiera su polla en los ratos libres porque adoraba esa sensación; el cosquilleo que le producía esa varita juguetona dentro de él. También se comió la polla unas cuantas veces, y le metió su pequeño pene a Legogay para devolverle el placer. Aunque Legogay disfrutaba metiéndose a él mismo su falo, puesto era más larga y llegaba a todos los rincones, pero no le importaba que el Picha Corta jugara un poco con su sexo y de paso se diera placer a su costa.

Alpollón también jugueteaba sin el permiso de Borollón. Borollón se negaba pero Alpollón sabía que entre Picha Gordas, el sexo anal estaba permitido cuando no había vaginas hambrientas a su merced. Borollón tuvo que dejarse dar para calmar el apetito de Alpollón, que pensaba en Kalgüenmayude mientras le daba.

Los cuatro pichitines también jugaban, aunque Frotis se cansaba demasiado pronto siempre, tosía muy amenudo. La herida aún no había sanado del todo... y nunca lo haría. Grandick solía estar siempre jugueteando con los pichitines. Les parecían graciosos y les gustaba verles llorar y berrear y gritar cuando les metía aunque fuera la puntita.

Al cabo de unos días la misión terminó. Se quedaron en unas dunas sin poder parar de darse por culo. Los muy idiotas murieron de inhanición. No pensaban en su misión. Todos habían caido presas del Beso, que marchó al no tener dueño, a otras tierras... unas tierras donde pervertiría a otras gentes...
Acabó en manos de Kalgüenmayude, apoderándose de la raza de los Polla Larga, luego marchó a las de los Picha Corta, haciendo que se empalaran entre sí con sus lanzas y hachas en las Minas, siguió a los Pichitines, que no consiguieron dominar el deseo que les hacía matarse a pollazos y por último acabó en manos de los Polla Gordas; cuyo deseo sexual fue acompañado de deseo moral y el Beso acabó convirtiéndose en lo que llamarían Amor.

Un Beso que extinguió cuatro razas, pero que los Picha Gordas acabarían llamándose humanos y amando a sus mujeres, hombres y niños, dándose cariño y respeto mútuo y viviendo felices hasta el fin de sus días.

THE END.


Todos mis relatos tienen moraleja o sentido al final. Los que no conseguía sacarle nada bueno a la historia acababan muriendo. Y por eso cerré el blog. Porque llegó a ser muy gore. Mi imaginación y humor cruel hacía que las historias se salieran de madre y era imposible mejorarlo. Así que Booom, y se convirtió en Chocapic.

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lunes, 11 de marzo de 2013

Cocina con Misaoshi III

Bueno, bueno, bueno.

Estos días he estado de una cocinillas que no me lo creo ni yo.

El viernes invité a una amiga a comer e hice un menú especial romántico para sorprender a mi amante bandida.
Pisé por primera vez la pescadería del Alcampo, porque para mi mujer quiero lo mejor, pescadito fresco recién traído del mercado (yo soy de ir a la nevera de los congelados y que ningún pescado me mire, que me da mucho asco) y mi conversación con la pescadera fue algo así:

- Póngame un kilo de merluza, que he visto que está de oferta.

Y me saca un pescado grande, muy feo, que me miraba ojiplático con unos dientes que fíate tú de acercar la mano y por favor que esté muerto.



- ¿Va bien ésta?
- No, bueno, sólo quiero un kilo de filetitos, sin espinas. Cortadito.
- Sí, ésta pesa 850. No llega a un kilo.
- Pero quiero un kilo de filetes, no un pescado. Que no quiero la cabeza.
- ....Yo te lo limpio y le quito las espinas, pero te lo tienes que llevar todo.
- Pero quiero un kilo de filetitos sólo....
- Bueno. - va a por otro pescado -. Este pesa un kilo trescientos. Con este sí sacaré un kilo de filetitos sin espinas.
- Vale... ¿pero me van a cobrar el pescado entero? Si no quiero la cabeza.
- ... ¿sin espinas me has dicho, no? - se ve que la estreso un poquito...
- ........si...... diox, no quiero la cabeza. Es para niños - mentí - que no haya espinas que no quiero sustos con su madre.
- Vale, lo dejaré bien limpito, no te preocupes.

Termina a los diez minutos de limpiarlo y cortarlo.

- Te meto la cabeza y el resto aquí, ¿vale? Ya verás qué caldo más rico.
- No... verás... no quiero la cabeza. Es que me da asco. Yo la pago si quieres pero no hace falta me la des.
- Ya verás que está buenísimo para una paella el caldo de pescado que sale de esto.
- Que no me gusta el pescado. El caldo de pescado no... no, de verdad, déjala por ahí.

Cerró la bolsa con los trozos de merluza, cabeza y restos también. Todo junto. Super rico mmm.

En casa abrí la bolsa y mientras sacaba los filetitos cojo algo duro y resultó ser una puta cabeza con sus ojos mirándome fijamente. Del grito casi cae la bolsa al suelo. Menos mal supe controlar mis arcadas.

¿He dicho ya que odio el pescado? Sólo lo como si no sabe a pescado, con muchísimos condimentos.

La cabeza y restos están en el congelador hasta el día que aprenda a hacer paella (pronto...).

Y empecé a cocinar mi menú (sin fotos porque todo lo que preparé duró nada y menos). Por si alguien necesita ideas para el próximo San Valentín o aniversario o quiere quedar bién con alguien y no tiene idea de qué hacer:

De primero una ensalada caprese especial gustos de mi amante (detallista hasta la médula):

- 2 tomates pera a rodajas.
- 1 mozzarella fresca a rodajas (colocadas alternando 1 tomate 1 mozzarella)
- Especias: pimienta, orégano, tomillo.
- Aceitunas negras sin hueso.
- Fuet a rodajitas.

Más o menos quedó tal que así, pero sin albahaca, super especiado y con fuet en una esquina y en medio aceitunas:



De segundo merluza con bechamel y queso gratinado:

- 1 kg de merluza fresca y limpita (la cabeza no, por lo que más queráis).
- 1 bote de bechamel de President.
- Queso emmental especial gratinar. Queso grana padano en polvo (de zanetti, me encanta).
- Un poco de perejil y poquita sal.

Los filetes de merluza los pasé por la sartén con un poco de aceite de oliva y les eché un pelín de sal y un pelín de perejil. En la sartén sólo hasta que dejaran de verse cruditos. Nada de dorarlos.
Luego los puse en la bandeja del horno con el mismo líquido de la merluza que le salía y eché por encima la bechamel. Luego puse una gran cantidad de queso emmental por encima y para rematar y darle el toque saladito el grana padano (un poco encima de cada trozo de pescado).
Luego un rato al horno a gratinar y DELICIOSO. Jamás había comido el pescado así. Vi la receta hace unos meses en internet y no pensé que estaría tan tan tan tan tan tan tan tan bueno.
Para repetir semanalmente, oiga xD.

Fue un exitazo. Quedó más o menos así (la verdad es que la mía tenía mejor pinta, y no porque la hiciese yo...):


Y de postre, ya que tenía que encender el horno para gratinar el pescado... dije: voy a hacer un bizcocho.
Quizás por eso la merluza sabía tan requetegenial: porque unos segundos antes acababa de salir un bizcocho de chocolate y el horno olía a amor puro del duro.

Ostias... quizás es eso, por eso debía tener ese sabor inigualable que ninguna de las dos, ni mi amante ni yo, habíamos probado jamás en un pescado: era como comerse un ángel de nubes de amor del cielo más puro, limpio y virgen que jamás haya existido. Era la pureza, el bienestar y la bondad hecha alimento. Era el placer hecho físico para poder ser testado. Jamás un pescado podría saber tan bien como me salió xD. Quizás es que cogió algo de dulzor chocolatero por lo que se había cocinado antes dándole ese toque especial, majestuoso, placentero y sin igual.

Bizcocho de chocolate:
- 1 yogur de chocolate nestlé.
- 2 medidas de yogur de harina.
- 2 medidas de yogur de azúcar.
- 1 medida de yogur de paladín (para la próxima usaré Valor, cuando termine el paladín)
- 1 medida de yogur de aceite (yo utilicé de girasol)
- 3 huevos L.
- 1 sobre de levadura Royal.

Tirarlo todo en un bol, mezclar con lo que sea (yo utilicé un tenedor) y verterlo a un recipiente untado en mantequilla y para el horno a 180º unos 30-40 minutos. Y ale, ya tenéis un bizcocho.

Luego lo serví con fresas y nata. Para las dos que estábamos a dieta fue un menú muy, muy, super light.............

Y como no me conformo con eso para la dieta, ayer hice unas lentejas para meterlas en tuppers y comer en el trabajo esta semana, sin ingredientes básicos en casa como zanahoria (Karate me dijo: échale azúcar para quitarle acidez al tomate) así que le eché azúcar; y la patata. Porque como las quería para congelar, no le eché mi super ingrediente patatero, aunque sí chorizo. Tenía 4 chorizos muertos del asco a punto de caducar así que les di uso. Se me olvidó echarle cebolla y las hojas de laurel para darles sabor, así que a mitad de cocción tiré una cebolla partida en dos deseando por todos los Entes inexistentes que cogiera el sabor.
Cuando probé las lentejas fueron las mejores lentejas con chorizo (o chorizo con lentejas) que he hecho jamás (de las 4 veces contadas que me ha dao por ahí...). Y eso que sólo me llevó 40 min hacerlas: Tiré todo a la batidora (tomates, pimientos y dientes de ajo, con pimentón y un pelín de pimienta) y luego a la olla, sin pasarlo por la sartén como tanto me gusta y tanto tiempo me lleva hacer el pisto. ¿PA QUÉ? Me he dado cuenta que las lentejas, cuanto más simples, más ricas.

Diox, pero qué buena soy y qué tipo tengo... de futura gorda.




PD: mi amiga dice que cocino genial (¡es cocinera!). Las veces que le he hecho algo (como mis super canelones especiales) casi se le caía la lagrimita, cosa que me sube muchísimo el ánimo y el ego culinario. He de decir que si me gustara cocinar os cagaríais con mis platos elaborados, pero como no me gusta tendréis que conformaros con simples recetas. Aunque he de decir que todo lo que hago me sale delicioso aunque lo haga por primera vez. Tengo el Don. Pero no la Pasión. Es una lástima desperdiciarlo, pero es lo que hay.

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lunes, 4 de marzo de 2013

Mi hermano mayor... y las vueltas que da la vida

No sé cómo empezar a hablar de alguien a quién desde hace años no he dirigido la palabra más que para decirle, literalmente, unos: "Aham...", "sí, vale", "lo que tú digas", "no me importa", y distintas maneras de cortar las conversaciones tajantemente de alguien cuya vida me interesa... eeehmm... cómo lo decimos en mi pueblo... UNA MIERDA.

Según mi tía, mi hermano mayor de pequeño, era el niño del "por favor", "gracias", "te quiero", etc...
Era buenísimo. Era el hermano mayor que ayudaba a su madre a cuidar de los pequeños. Era el hermano mayor que mi padre podía confiarle el ayudarle con su trabajo. Era el hermano mayor al que le prometían regalos, juguetes y más cosas si sacaba buenas notas. Era el hermano mayor que ha tenido una infancia de trabajo pero también de recompensa. Pero un día dejaron de recomensarle por lo que hacía bien. Un día no sé si le picó un bicho de la personalidad y se la cambió completamente. El hermano mayor que yo he conocido no ha sido ese que me describen, o porque yo era muy pequeña y no tengo recuerdos.... o porque justo cuando empiezo a tener recuerdos de él han sido todos de rechazo o hacer algo para conseguir algo a cambio. No entraré en detalles. Pero un hermano jamás pediría según qué cosas ni chantajearía a sus hermanos pequeños o amenazaría e incluso haría desaparecer las huchas de la casa...

Sí recuerdo el día que oíamos gritos en el patio y mi madre decía que no podíamos salir de la casa porque volaban comics, películas y muebles de la habitación de mi hermano mayor. Mi padre le estaba echando de casa "a las malas".
Años más tarde, mi hermana mayor me contó que era porque a mi abuelo le desaparecía dinero... y casualmente en la habitación de mi hermano, sin trabajo y sin paga (¿paga? yo preguntándome en el colegio e instituto qué era esa "paga" de las que mis compañeros hablaban contínuamente), iban apareciendo videoconsolas, ¿una tele?, juegos y más películas y comics...

Se fue a casa de mi tía. Ella le acogió hasta que encontrara algo. Estuvo meses alimentándole y dándole una cama, ayudándole a encontrar trabajo. Y mi hermano mayor tiene una manera maravillosa de agradecer las cosas...

Encontró trabajo y acabó hipotecándose con mi segundo hermano mayor en el barrio de al lado.
Mi hermano nº2 acabó abandonándole y marchándose a otro piso porque la convivencia con él se hacía imposible. Peleas contínuas, pagarle su parte porque nunca llegaba, ser su "chacha", ver cómo derrochaba en cosas y más cosas materiales (y chicas, ejem) e ignorando sus obligaciones...

Y entonces llegó el día que el banco pidió el dinero que no entraba. La casa que no se pagaba. Las deudas que no dejaban de crecer...

Y fueron a por el aval.

"¿Qué aval?" - Se preguntaba mi familia, que ninguno había firmado nada porque él nunca dijo a nadie que le avalara.

Y los del banco llamaron al timbre de mi tía, mostrándole un papel firmado por ¿ella? con sus datos. Fueron a tasar todos sus bienes. Y le iban a quitar casa y coche también a ella para hacer frente a la deuda de miles y miles de euros de mi hermano. Digamos unos... ¿más de 60.000€? Todo en minicréditos, hipoteca y una cuenta subiendo en una casa de mala re-puta-ción.

Solucionaron ese problema al ver que ella no había firmado nada, todo era una falsificación. Pero no hubo denuncia, por favor, somos familia.
Y entraron los juicios.
Y entraron los embargos de nómina.
Y entró en problemas.
Y entró en barrena.

Y entonces llegó la pillada.
Le pillaron con las manos en la masa sustrayendo del almacén donde trabajaba productos de bajo y alto coste.
Y llegó el despido.
Y llegó la deuda con la empresa.
Y llegaron más problemas.
Y juicios.
Y la nómina más embargada aún.
Y el juicio.
Y la condena, que al ser el primero y menor de tanto tiempo, se fue a casita. ¿De quién? De mis padres. De un padre que le pagó la fianza para no pasar unos meses en la trena (era por robo menor).

Y no solo. Volvió con una rumana y su hija de 6 años.
Rumana que se fue a vivir con su ex-novio una vez mi padre ya estaba hasta el culo de alimentarla a ella y a la niña que tenía abandonada a los cuidados de mi madre, mientras mi hermano trabajaba para él para ganarse el sustento, y la rumana chateaba con su familia 24h y discutía con mi hermano otras 25h al día.
Así que las largó.
Y mi hermano acabó en la habitación de mi hermano pequeño.

Mi hermano pequeño hasta la polla de aguantarle, discutir, la falta de intimidad (mi hermano pequeño tenía novia) e incluso sintiendo pena por su hermano mayor, que no tenía donde caerse muerto.
Pero las discusiones le pudieron y al final mi hermano pequeño se mudó a la habitación de mi hermana 2ª mayor, que se metió en una hipoteca con el novio. Pero acabó mudándose a un piso con la novia, harto ya de pelear con lo imposible. Se le complicaron las cosas con mis hermanas, la novia, mi hermano mayor... mejor fuera que dentro. En esa casa siempre es mejor fuera, parece.

Mi hermano mayor tenía por fin otra vez una habitación en casa para él solo.

Mis padres se mudaron a la casa de campo, dejando la casa de Palma a cargo de mi hermana mayor y dejándola con el marrón del mayor y de cuidar de mi hermana pequeña.

Y mi hermano mayor parecía que empezaba a tener una vida. Volvía a tener amigos. Se metió en un grupo de entretenimiento. Iba a jugar y podía comprar cosas, comida e incluso tecnología. El mejor móvil. No pasaba tanto tiempo en casa. Sigue comprando cosas, muchas. Trabaja con mi padre...

Y de repente un día se ha reformado:

- Trabaja con mi padre.
- Tiene dinero para comprar muchas cosas.
- Tiene una novia, cocinera, que tiene dos hijos.
- Se ha sacado el carné de coche.
- Se compra un coche a medias con su... ¡¡compañero de piso!!
- Se muda a un piso con un amigo.

Y un par de meses más tarde le detienen por asaltar chalets.







FIN.

Estoy muy triste por nuestra madre. Y mi hermana pequeña. Y mi tía. Y toda mi familia. Y por mí. Porque nos ha tocado el gordo.

No tengo hermano mayor.

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