Seguidores de mis paranoias...

lunes, 16 de diciembre de 2013

Sin coche, sin espalda, sin dinero... pero con piso.

¿Os acordáis que vendía el coche? Bueno, pues ya no.


Estás conduciendo tranquilamente un lunes día 9 de diciembre, al salir de trabajar, por un barrio conflictivo caminito del instituto. En dos horas tienes un examen. Ya has llegado al instituto. Vas a aparcar justo en la puerta, por fin hay hueco al lado de la verja. Sigo mi camino hasta ese sitio y...



Cuando sabes que vas a morir en un accidente de coche al mirar fijamente a los ojos a la persona que viene de frente acelerando cada vez más, directo hacia ti en tu carril, nos son las cosas que has hecho en el pasado ni las cosas que te faltan hacer en un futuro las que pasan por tu mente.

Sólo piensas en gritarle a ese cabrón que viene de frente a toda velocidad: "¡¡Frena hijo de puta!! ¡¡ Me quiere matar!!" y esperas esas milésimas de segundo para hacerte a la idea que vas a morir. Ni te proteges. Sientes, escuchas y aceptas el golpe. Una explosión y el airbag rozando tu cara. Tus gafas volando. Tienes el cuello girado hacia la ventanilla del copiloto y ves tus gafas volar hacia esa ventanilla con el impacto. Coges rápido las gafas rápido porque ¿no vas a ver venir la muerte hacia ti?

Huele a humo. A día de tiro en el campo. Hay humo por todas partes.

"No. Joder no. No te ha matado el golpe y vas a morir quemada. Sal de aquí."

Apagas el motor, retiras las llaves del contacto y abres la puerta. No se abre más de 10 centímetros. Está atascada. Te quitas el cinturón de seguridad, está duro. Muy duro, joder. Vamos. Sacas una pierna de bajo del volante que... ¿que está más cerca que antes? Recuerdo conducir con el volante más alejado. Bueno, pegas una patada a la puerta. Dos. Sales corriendo del coche que se está quem... no, no se está quemando. Es humo que sale por el mismo sitio que dos trozos de tela blanca los cuales ya se han deshinchado. Cómo huele.

El conductor del otro coche está tirado sobre el volante, inmóvil. Se ha muerto. Iba sin cinturón. Se mueve. No, no se ha muerto. Qué asco, está sangrando por la frente un huevo.

Sale como si nada del coche.

- ¿Estás bién? - una chica del instituto, me la he cruzado por los pasillos alguna vez. La recuerdo. - ¿Llamo a la policía?
- Sí, gracias.

Un cuarto de hora después me estaban examinando los servicios de emergencias y la policía tenía mis papeles.
Luego con mis compañeras de clase que se quedaron conmigo me entró la llorera hasta que nos pusimos a estudiar, esperando a la grúa que se llevara mi coche, el examen de primeros auxilios. Según la policia, el hombre y la mujer del.hombre se desmayó sobre el volante en mi carril. Aunque mi memoria fotográfica recuerda perfectamente mirarle a los ojos mientras le gritaba "Frena hijo de puta".

Esa tarde mi compañera de piso me llevó a urgencias tras el examen que me fue de culo. La profe me vio mal pero no dijo nada. Sólo el jefe de estudios y mis compañeros y más alumnos y otros profesores sabían que era yo la del accidente de la puerta, pero ella no. Le dejé una bonita postdata diciéndole que no estaba centrada ni tenía ganas de hacer ese examen y que me iba al hospital que acababa de tener un accidente.

Me hicieron radiografías y el doctor me dijo que tenía dos pinzamientos de antes pero que no parecía que me hubiera hecho nada y que tomara muchas drogas legales con receta. Me dolía la espalda. Al día siguiente se le sumó el cuello muchísimo.
Al día siguiente me dieron 15 días de baja laboral como accidente de trabajo in itinere. Así que no pierdo sueldo, menos mal.

Pero hay algo más intrigante: el martes tras hablar con los del taller donde se llevaron mi coche y darles mis datos, saqué las llaves del bolsillo y al ir a abrir la puerta de casa, sin tocarlo, el amuleto de la suerte que compré en un templo de Japón (la tumba de Tokugawa en Nikko), se partió por la mitad.

...

Llevaba dos días oyendo decir que algo me había salvado la vida, tanto de la policía, como del SAMUR y el de la grúa, que un accidente frontal cuyo impacto hiciera volar los retrovisores y rayara los laterales del coche hasta las puertas, que lo raro era que no me hubiera roto ni las gafas (aunque se rayaron y pasé la factura al seguro, quiero mis gafas en perfecto estado).

Y hay más todavía: media hora después, tranquilamente en el sofá tumbada con cojines en la espalda, me llamaron. No era ni del seguro ni del taller. Era del piso. Para ir a firmarlo el viernes y nos pusiéramos de acuerdo con el casero.

Luego tengo 15 días de baja, un piso pidiendo muebles a gritos, unos muebles de segunda mano disponibles super necesarios y promesas de visitar tiendas de muebles y electrónica dejándonos los dineros.... y yo con un dolor de lumbago que os cagáis. Me molesta mucho aunque hago esfuerzos por hacer algo, limpiar e ir a comprar las cosas necesarias. Como me duele más estar sentada prefiero estar de pié y para estar de pié haciendo nada prefiero hacer alguna cosa. Me jode perder horas de clase porque esas sillas me destrozaron la espalda las 3 horas que he ido a hacer los dos exámenes que me faltaban (por ahora llevo todo aprobado). El trabajo me jode porque cuando me incorpore mis compañeros estarán de vacaciones :( y porque me aburro en casa, pero bueno, como estoy de un piso a otro cuando Karate me lleva, pues lo voy llevando. Lo que más estoy aprovechando es estar con mi gata tirada en el sofá sin hacer absolutamente nada. Me dejaron una mantita eléctrica ajustable cual chaleco y me hace feliz estar calentita bajo las mantas así. Pero dos horas así y muero.

A ver qué me dice el traumatólogo el día 18. Quiero el alta del día 26, pero la espalda y estar sentada me revienta. Y cargar peso. Y limpiar. Y tocar la zona también.


Ahora ya no estoy perdida de los blogs por exámenes, si no por una mudanza que se presenta eterna y un montón de mierda detrás.

Un saludo y espero que os vaya mucho mejor a todos.

Fmdo: una chica sin coche que dejó de venderlo cuando se iba a mudar a las afueras de Madrid y ahora ya da igual, menos mal que el piso está a 5 minutos del cercanías que me lleva a un transbordo del trabajo y otro de clase (ni hecho aposta). A ver cuánto me dan por él y por la baja. Esta tarde voy a ver un abogado para ver cómo me conviene más hacerlo todo, ya que cuando tuve el de moto, yo dolorida y la moto de menos de un año de antigüedad de 1200€ que quedó siniestro, me dieron 700€ y no me dejaban ni quejarme. Así que ahora que ya tengo la experiencia de una siniestrada total, en coche y moto, no me vuelvan a timar, que pago una "señora pasta" de seguro.

.

2 comentarios:

David Azcárate dijo...

Ajjj no!!!! Qué horror!!!!
Lo siento muchísimo!!!
Mucho ánimo y fuerzas, recupérate y sobreponte al dolor y al impacto.
Abrazos!!!

Bea ♥ dijo...

DIOS MÍO!!!
Con qué susto leía tu entrada... menos mal que se ha quedado en dolor de espalda, con lo grave que podría haber sido! O_O
Mucha suerte con los temas legales ahora... y con la recuperación!
Jo :/ Venga un beso!!!