Seguidores de mis paranoias...

domingo, 29 de septiembre de 2013

JAPÓN DÍA 1: Avión y Arigatou gozaimashita!!!

Ya estoy de vuelta. Desde el jueves por la noche y con un jetlag del cual todavía me resiento. El horario japonés me gusta porque se aprovecha todo el día (amanece a las 5:30h y el sol se esconde sobre las 18h... ¡en verano!). Lo único malo es que el sol se esconde mu pronto. Nosotros nos levantábamos a las 7 y hacíamos vida hasta las 21-22h. Yo me veía más hinchada porque mi dieta se basaba en arroz, bollos, refrescos azucarados y carne, pero al llegar a España me han dicho todo lo contrario (la báscula indica 1kg menos). Y es que para qué hacer el camino de Santiago, si tengo Tokio, Kioto y sus excursiones. Menudas caminatas.


Pero para qué resumirlo, si apunté en una libreta todo lo vivido con tal detalle, que me da para saturaros en varias entradas...


El avión con Emirates estuvo genial. Exceptuando el dolor de culo, piernas y demás... pero la pantallita con el entretenimiento genial.
Juegos, películas, música, cámaras del avión y el detalle en todo momento de dónde estábamos, velocidad, altura, etc, también...
Y luego la comida... ¡¡parecía que quisieran engordarnos para darnos de comer a los cerdos!!

Nos daban unos cascos de cabeza entera y unas pegatinas por si querias que te despertaran.

Luego la comida super copiosa. Que si para picar nada más despegar, bebida, luego una bandeja con un montón de cosas y de plato principal unos medallones de cordero bañados en una salsa buenisima de tomate, patata y aceitunas. Postre, bebida y mas bebida. Te meas, pues bebe mas.


Vi en español Epic, the Internship y jugué al solitario un buen rato y escuché música japonesa de animes. Sobrevolamos Siria, Ankara, Baghdag y más países árabes. Foto de Ankara con el sol que dejábamos atrás y ya de noche:


Lo peor, la escala en Dubai. Tras 7 horas encerrado en un avión solo deseas caminar. El aeropuerto no me gustó, era pequeño y me pareció justo para ver tiendas. Era de madrugada y quizás lo mejor estuviera cerrado. No vimos ninguna así de oro específicamente y olia mal. Los baños... pues lo normal, un wc hasta arriba de agua y con una ducha y un desagüe... y mucha gente, más de la que podía abarcar el aeropuerto.



Lo malo de hacer un descanso es que el cuerpo se acostumbra al movimiento, y lo peor que se le puede hacer es meterle de nuevo a sentarse pero esta vez: 10horas.



Me entró sueño y de lo incómodo que me parecía todo ya, no podía colocarme de ninguna manera. Apenas dormí y vi Fast and Furius 6 en latino. Fijaos si estaba mal. Hasta Dumbo. Y luego After Earth en versión original. No entendía nada pero no había nada que entender: Will, hijo, will discute con hijo, will discute con hijo, hijo es tonto...

Nos sirvieron menú japonés las dos veces, el primer plato estaba bueno: ternera con salsa rica y arroz:

Y el siguiente era pescado (el desayuno!! a las16h hora local). Me comí el croasán de Karate y el mío, y él mi arroz con pescado raro que olía mal. Menos bebida que en el primer vuelo, y eso que era más largo, pero se suponía que estábamos durmiendo que era de "noche". Lo pasé mal. No es que el avión fuera incómodo, es que llevábamos más de 15 horas sentados y mi cuerpo se resentía...

Nada más llegar a Tokio, arigatou gozaimasu y entras a un metro interno de Narita para llegar a las maletas. No sin antes pasar por el punto de inmigración donde te sellaban el pasaporte, comprobaban lo que te obligan a rellenar a la entrada al pais que no entendíamos ni papa y tardamos en rellenar, te escaneaban los dedos índice y te hacían una foto. Ya podías entrar y recoger las maletas, que estaban en la cinta esperando.

Arigatou gozaimasu.

Llegamos a a zona de cambio de monedas, donde acabamos en Mitsubishi-tokyo por recomendación en otros foros, que hacían un buen cambio (cosa que comprobamos comparando precios en otros sitios), nos ayudó un policia o segurata porque nos vio perdidos. Entramos en la oficina y cerraron las puertas a nuestra espalda: cerraban a las 18h. Llegamos justos. Cambiamos 1000€ cada uno que al cambio eran 128.000 yenes y pico (cada uno). Y menos mal, porque sinó no habríamos tenido dinero y habríamos tirado de tarjeta. Encima nos regalaron dos pai-pai (por si teníamos calor... y nos fueron genial para abanicarnos los siguientes días). Teníamos miedo de haber cambiado poco dinero, pero como íbamos a pagar los hoteles con tarjeta, ya cambiaríamos más de necesitarlo. Teníamos que comer durante 14 días, desayuno, comida, cena, pagar entradas, metro y autobuses que no entraran con el JRPass, comprar recuerdos y algún taxi... no creíamos que fuese a bastarnos....

Luego a cambiar los JRPass. Nos indicó para llegar una japonesa que nos escuchó hablar, nos paró y preguntó: ¿en españooool?. Tras indicarnos nos preguntó un poco qué tal la vida. Lo único en lo que tuvimos que hacer cola de espera desde que llegamos a Tokio, reservamos ahí mismo el Narita Expres que en una hora y veinte minutos nos dejó en Shinjuku.

El tren genial, muy tranquilo. Seguíamos sin perdernos, cosa que yo tenía miedo pero todo estaba bién indicado en inglés y japonés, y si señalabas un plano o, como nosotros, sólo preguntabas "Shinjuku?" te indicaban dónde tenías que ir. Bajamos en nuestra parada y nada más salir por unas barreras que había abiertas (oh, qué seguridad) PIIII....como veíamos a la gente pasar, fuimos tan guays que pasamos detrás y se nos cerraron en la puta cara. Es lo que pasa si sales sin pasar la tarjeta.
Un operario vino corriendo y nos sacó por la puerta buena enseñando el JRPass y ¡¡nos agradeció!! nos dijo arigatou gozaimasu y no sabemos por qué, porque no lo entendíamos, supongo que por no pegarle o por no salir corriendo.

Llegamos al hotel en taxi. El hombre, de 88 años (según la identificación que tenía al lado!!!), no sabía donde estaba el hotel, y tras leer su callejero y nuestros planos del google maps y perdernos un poco nos dio una vueltecilla que pagamos gustosamente todo por no llevar cargando las maletas los 15 minutos que se tardaba hasta el hotel sin conocer las calles ni tener ni zorra de qué salida era. En total unos 10€. No me  pareció caro después de cómo nos acojonaban con los precios del taxi los que ya habían ido.

El hotel: Hotel Listel Shinjuku, nos pareció genial la habitación y el personal muy amable. Nos dieron una situada en el décimo piso, y el baño de estos con el famoso wc con chorrito. Era la primera vez que lo veía y ya lo probé nada más llegar.
Qué gusto. Qué limpia.

Las vistas tampoco tenían desperdicio:


Tras dejar las maletas, ducharnos y cambiarnos de ropa (llevábamos una sudada terrible. Fue salir de la estación y nos cayó encima el cielo. Maldita humedad. No paraba de sudar), nos fuimos a dar una vueta por Shinjuku para conocerlo y ver donde estaba la estación. Entonces nos dimos cuenta de lo genial de la ubicación del hotel: al lado de todo pero sin tener todo el ruido debajo. Super tranquilo. Shinjuku era genial de noche. Tanta luz y música y gentío...



Tomamos unos pinchos de pollo en un restaurante que se llamaba: POLLO. Y luego unos boles de fideos y arroz por menos de 8€ los dos (en total todo... baratísimo)


Y tras comprarme maquillaje y cremas (tenía todo irritado de estar sentada) y lapiz de ojos en un Family Mart -hay uno en cada esquina- donde nos acojonamos porque la dependienta no dejaba de hablar y comentar sobre absolutamente todo lo que estaba haciendo a ti y a todos los que entraban y salían y no entendíamos absolutamente nada, nos volvimos al hotel. A dormir que queríamos madrugar.


2 comentarios:

Akede dijo...

Ainsss como mola Misa!! Que envidia^^

ANUSKI dijo...

Wow... qué pasada...
A decir verdad, lo que más me ha sorprendido ha sido el wc con ducha. Eso significa que mientras estás sentad@ también te puedes duchar ÔO? (soy una ignorante de la vida xDD)