Seguidores de mis paranoias...

martes, 16 de julio de 2013

Hoy me he despertado con la mayor de las pistas.

A las 4:30h a.m. sabía perfectamente cómo iba a ser mi día de hoy.

Sólo han pasado tres horas y media desde que ha ocurrido, pero me han pasado suficientes cosas como para corroborar que hoy iba, es y será un día perfecto. Un día de perfecta mierda.


No hay nada más pesado que despertarte con una gata maullando:

MIAU MIAU MIAAAAUUUU MIAAAAAUUUU MIAAAUUUU

- Uf, ha cagado, qué peste.

Miras el móvil, que está al lado de la almohada y lees: 04:34.
Qué pronto para pedir comida.
Buscas a tu gata, sabes que está a la altura de tu cadera porque no deja de moverse de un lado a otro.
Y tocas algo blando.
Lo coges.

- MIERDA.

MIAU MIAAAAAAAAAUUUU MIAAAAAAUUUU

- MIERDA GATA. MIERDA. MIERDA. GATA. MIERDA.

Te queda una mano libre y enciendes la lámpara.
Miras la cama y descubres el pudding. Miras tu mano húmeda y jo-der, era como si se hubiera caído una bola de helado de chocolate en mi mano y me hubiera ensañado con ella. Sólo que no olía a chocolate, sinó a pienso del caro y a pedo podrido.

 MIAUUUU MIAAAAU

Le doy un empujón con la mano que no ha exprimido su jugo anal y la echo de la habitación. Al salir para limpiarme la veo escondida tras la tele, callada por fin.

Limpio todo como puedo y... muérome de sueño, no me apetece cambiar las sábanas. Enchufo el ambipur de lavanda para disipar le parfum d'eau d'anus du chat. Evito tocar la parte húmeda y decido poner la lavadora a las 15h cuando llegue de trabajar.
Cuando dices que tengo que cagar aquí, ¿te refieres a justo donde estoy ahora mismo o ahí dentro de la caja roja?

Ya me ha avisado en contadas ocasiones cagándose fuera del arenero desde la mudanza. Le cambié el arenero y hasta hoy había cagado perfectamente en su sitio. Yo pensé que era por el tamaño, que era muy pequeño (que en el piso de Getafe no daba problemas), pero se ve que es por la situación. No le gusta tener el arenero bajo la mesa donde come, pero es que hasta que no haya furgoneta en la que llevarse media casa al pueblo, estamos un poco apretujadas con dos habitaciones dentro de una (vivo con un escritorio, silla y un colchón de más que me resta una pared y media de mi cuarto y el salón con cajas y muebles, donde podría ir el arenero, pero si no hay furgoneta, no hay espacio libre).


Suena el despertador a las 6:25h. Me levanto. Me ducho. Me siento mejor con el pelo limpio y peinado. Estreno bragas, me apetece. Qué bien me queda la camiseta blanca hoy, ¿no? Nadie diría que me he despertado hace un par de horas haciendo zumo de heces con la mano.

Cojo mi gran taza de Pucca y me hago un buen desayuno de leche fresca, nesquik y allbran. Tras unas cuantas cucharadas, levanto el tazón para beber un poco de leche y aparece ante mí una cucaracha que ha estado fuera de mi visión durante todo el desayuno.

- AAAAAAAAARRRRGGGGGGGHHHHHH

Lo primero que tengo a mano es un cartón de un rollo vacío de servilletas.
ZASCA.
Muerta.

- Qué asco, qué puto ascoooooo.

Y es que teníamos hasta la semana pasada un vecino que se llamaba Joe (por la peli: el cuchitril de Joe). Le han echado del piso porque entre sus amigas las cuquis y su problema de Diógenes (a veces le llamábamos Joe, a veces Dio) nos tenía a todos locos. Y eso que yo solo lo he disfrutado su último mes. Pero mi compañera y la vecina (las casas colindantes) llevaban añísimos soportando la peste y las cucarachas.
No sabremos si quedará mierda, pero ha abandonado a las cucarachas a pastar por las casas de los lados, arriba y abajo. Y claro, como el administrador del edificio y la presidenta están en otro pasillo y no las tienen en su casa, pasan completamente del tema: que nos busquemos la vida.
That's life. Tienen que estar en casa del político para que ponga dinero comunitario.

Si no se fumiga ese piso y los cimientos (porque están en todo el edificio) da igual que cada uno por su cuenta fumigue su propio piso.

Y con todo el mal de estómago, entre el zumo de hez y la visión cucarachil pidiéndome comida, he cogido el coche y me he ido a trabajar.
Trayecto sin problemas.
Llego al curro. Vaya, hay cola en el parking para entrar al edificio.
Entra un coche, doy al gas, freno para no dar al de alante. De repente me veo con la cara casi golpeando el volante (estaba sacando la tarjeta de acceso del hueco de la puerta). Mi cinturón funciona. Miro por el retrovisor mientras digo por lo bajo: "puto gilipollas" y veo que saca una mano por la ventanilla en plan "lo siento lo siento".

Guay.

Mi primer accidente de coche, ha sido en parado y para entrar al trabajo.

Nada más entrar dejo el coche en un lado y el coche de atrás lo deja tras de mí para ver los daños. Sale del coche un ex-compañero de clase, con el que fui a cenar hace menos de dos semanas. Me guardo lo de "gilipollas" para dentro y suelto:

- Tío, ¿no miras o qué?

Y nos reímos. Aunque yo me cagaba por dentro en él y en el jefe que llevaba en los asientos de atrás. Ya que era un coche oficial y él es el chófer.

Por suerte o por desgracia me vendieron un coche lleno de golpes y rayajos por 1700€ (precio de mercado 4000€) y lo único distinto que he visto ha sido que la chapa se había resquebrajado un poco justo en el sitio del golpe y se caía cual piel de leproso.

Lo que está en un círculo, eso blanco, es lo que se está resquebrajando muchísimo más ahora con el golpe, por eso no he querido hacer parte. Es meterle en problemas a mi compañero y total, no difiere mucho y paso de hacer papeleo. Y el bollo ese señalado venía con la compra. Además también se me cae el parachoques de alante XD que lo llevo con cinta marrón pegao.

- ¿Te ha hecho mucho?
- Mmmmmmmm..... no. Pero bueno. El tuyo tiene eso un poco salido.
- No no, eso ya estaba así de otro golpe.

Eso dice mucho. Espero que tras dos golpes tenga más cuidado. Que yo no daré parte para no meterle en problemas (aunque esté asegurado tienen unas normas y le pueden meter un parte), pero hubiera sido mi coche nuevo y otro gallo cantaría.

Así que nada, tengo un golpe más en el coche (en realidad más visible, porque ya estaba), un parachoques resquebrajándose cada vez más gravemente, una casa llena de cucarachas y una gata que odia cagar en el mismo sitio donde duerme y come.

Qué dura es la vida cuando llevas 4 horas despierta.

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1 comentario:

ARY dijo...

jajajajajaajjaajajajajajajjajajajajaja Perdona pero hay que decirlo PUTA GATA me hace a mi eso la lady y no tiene Madrid para correr...la madre que la parió, vamos en mi cama esooo es que la machaco pero la forma en que lo cuentas es para mearse...Y ahora el piropo va para ti COPIOTAAAAA jajajajajaja al final te mola mi marcador de visitas y mi cuelga bolsos....para que luego pienses que solo tengo pijadas jujujujuju