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martes, 16 de abril de 2013

Innovar sin tener ni puta idea

Uno de los grandes milagros que consigo hacer semanalmente, es cocinar algo nuevo, sin tener ni puta idea. Y cambiar la receta.

¿Por qué?

Porque sí.

Ya me inventé un nuevo postre cambiando el 50% de la receta sin tener ni puñetera idea de lo que estaba haciendo, sólo porque me parecía "poco" o porque me apetecía echárselo. Y así conseguí cocinar el "coulant gigante del amor". Nutella pura al sabor angelical. Lo típico: metes el palito y dices "aún le falta", pero cuando lo limpias y luego te chupas los dedos dices: "esto sabe a hecho y a amor puro del duro", lo sacas, lo comes calentito, y te corres de gusto al sentir el chocolate fundido en tus labios y lengua. Qué éxtasis.


Suelo leer etiquetas con el "en repostería, seguir la receta fielmente porque con cambiar algo ya no sabe igual". Pues yo, sin tener ni idea sobre química de repostería, se lo cambio. Porque sí.

Mezclo recetas recetas distintas y luego añado o cambio cosas a mi gusto.

Mi lema es: "si esto y esto te gusta, ¿por qué no lo mezclamos y vemos qué sale?" Y entonces calculo, si le pongo menos de una y le añado una de otra... todo esto sin tener ni puta idea, of course.

Y esto no lo váis a encontrar en ningún sitio, así que si queréis hacer la mousse al estilo Misaoshi, sólo la encontraréis en este post. Varié dos recetas y luego de creer que había hecho la mousse perfecta a mi gusto, encontré ésta: [es la más parecida.]
Y compruebas que en el mundo de la cocina ya está todo inventado... por eso hay que personalizarlo, y por suerte quedó bién:


MOUSSE DE CHOCOLATE BLANCO, LECHE CONDENSADA CON BASE OREO


[Recomiendo un recipiente grande, para muchas personas, dura 4-5 días bien tapadito en la nevera para que no coja olores]

- Un bote de 500ml de nata para montar (Hacendado o Auchan, tienen 35% de grasa y montan bién).
- Un bote de 200ml de nata para montar.
[O también, sólo un bote de 500ml - cocinar 150ml y montar 350ml, así se nota más el dulce del chocolate. Pero como yo no calculo bien a ojo, le echo un montón de cada cosa]
- 3 tabletas de chocolate Milka.
- 4 ó 5 ó 6 ó más (ahí al gusto...) cucharadas de leche condensada La Lechera. Depende lo dulce que quieras le echarás más o menos.
- 4 paquetes de galletas oreo (16 galletas ó más, depende el molde le he llegado a poner la caja grande entera).
- 1 cucharada de mantequilla.
- 4 ó 5 hojas de gelatina Royal.

[No le hecho azúcar, la leche condensada tiene de sobra]

Primero de todo, poner las hojas de gelatina en un bol con abundante agua para que se vayan ablandando.
Se machacan las galletas oreo (con su nata, nada de abrir y chupar, necesitas la nata) y cuando creáis que están bien machacadas, añadir la cucharada (cargada) de mantequilla fundida previamente. Mezclar bien las oreos con la mantequilla y luego poner en el molde. Una vez bien chafadito y lisito (me ayudo de las manos y puños), se mete el molde en la nevera para que vaya compactando.

En una olla poner el bote de nata para montar de 200ml. Las tabletas de chocolate y las cucharadas de leche condensada a fuego MUY LENTO. Pierde la gracia cuando se quema. Cuando esté todo fundido añadir las hojas de gelatina (escurridlas bien del agua antes, a ostias si hace falta). Una vez fundidas las hojas y bien mezcladas, sacar del fuego y a esperar.

En un buen recipiente montar el bote de 500ml de nata que queda. Compré una batidora de barillas eléctrica finalmente, tras dejarme el brazo con mi hermana por turnos montando nata manualmente. He de decir que las batidoras eléctricas de barillas son de los mejores inventos que han existido, aunque sólo la utilizo para montar nata, ya que me gusta batir los ingredientes con un tenedor. Lo mejor es la simpleza.
Una vez montada la nata añadir la mezcla que se ha retirado hace un rato del fuego  poco a poco y seguir batiendo para mezclarlo bien.

Meter en el molde y dejar reposar en la nevera (tapadito con film para que no coja olores). Lo mejor es hacerlo el día anterior o muy temprano por la mañana, para que pasen horas hasta la hora de comerlo.

Se le puede echar azúcar a la nata al montarla, pero quedaría super dulce. El chocolate blanco y la leche condensada llevan azúcar para aburrir.


Otro postre que cambié la receta fue el de unas cookies gigantes:

(más leche, menos azúcar, más chocolate con leche, añadir chocolate blanco) 

Y también el de un bizcocho cebra (en vez de almendra, vainilla, menos aceite, más leche y más chocolate...). Y el del brownie (más chocolate...). Y... si a eso le ponemos los salados....
Pero en los salados es más normal variar las recetas.

Y lo mejor es que sale bueno.

Excepto uno. Me han salido todos buenos menos uno que seguí al pié de la letra la receta. Uno de naranja y chocolate. Argh. Cómo podía estar tan malo. No vuelvo a hacerlo en la vida.

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