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lunes, 11 de marzo de 2013

Cocina con Misaoshi III

Bueno, bueno, bueno.

Estos días he estado de una cocinillas que no me lo creo ni yo.

El viernes invité a una amiga a comer e hice un menú especial romántico para sorprender a mi amante bandida.
Pisé por primera vez la pescadería del Alcampo, porque para mi mujer quiero lo mejor, pescadito fresco recién traído del mercado (yo soy de ir a la nevera de los congelados y que ningún pescado me mire, que me da mucho asco) y mi conversación con la pescadera fue algo así:

- Póngame un kilo de merluza, que he visto que está de oferta.

Y me saca un pescado grande, muy feo, que me miraba ojiplático con unos dientes que fíate tú de acercar la mano y por favor que esté muerto.



- ¿Va bien ésta?
- No, bueno, sólo quiero un kilo de filetitos, sin espinas. Cortadito.
- Sí, ésta pesa 850. No llega a un kilo.
- Pero quiero un kilo de filetes, no un pescado. Que no quiero la cabeza.
- ....Yo te lo limpio y le quito las espinas, pero te lo tienes que llevar todo.
- Pero quiero un kilo de filetitos sólo....
- Bueno. - va a por otro pescado -. Este pesa un kilo trescientos. Con este sí sacaré un kilo de filetitos sin espinas.
- Vale... ¿pero me van a cobrar el pescado entero? Si no quiero la cabeza.
- ... ¿sin espinas me has dicho, no? - se ve que la estreso un poquito...
- ........si...... diox, no quiero la cabeza. Es para niños - mentí - que no haya espinas que no quiero sustos con su madre.
- Vale, lo dejaré bien limpito, no te preocupes.

Termina a los diez minutos de limpiarlo y cortarlo.

- Te meto la cabeza y el resto aquí, ¿vale? Ya verás qué caldo más rico.
- No... verás... no quiero la cabeza. Es que me da asco. Yo la pago si quieres pero no hace falta me la des.
- Ya verás que está buenísimo para una paella el caldo de pescado que sale de esto.
- Que no me gusta el pescado. El caldo de pescado no... no, de verdad, déjala por ahí.

Cerró la bolsa con los trozos de merluza, cabeza y restos también. Todo junto. Super rico mmm.

En casa abrí la bolsa y mientras sacaba los filetitos cojo algo duro y resultó ser una puta cabeza con sus ojos mirándome fijamente. Del grito casi cae la bolsa al suelo. Menos mal supe controlar mis arcadas.

¿He dicho ya que odio el pescado? Sólo lo como si no sabe a pescado, con muchísimos condimentos.

La cabeza y restos están en el congelador hasta el día que aprenda a hacer paella (pronto...).

Y empecé a cocinar mi menú (sin fotos porque todo lo que preparé duró nada y menos). Por si alguien necesita ideas para el próximo San Valentín o aniversario o quiere quedar bién con alguien y no tiene idea de qué hacer:

De primero una ensalada caprese especial gustos de mi amante (detallista hasta la médula):

- 2 tomates pera a rodajas.
- 1 mozzarella fresca a rodajas (colocadas alternando 1 tomate 1 mozzarella)
- Especias: pimienta, orégano, tomillo.
- Aceitunas negras sin hueso.
- Fuet a rodajitas.

Más o menos quedó tal que así, pero sin albahaca, super especiado y con fuet en una esquina y en medio aceitunas:



De segundo merluza con bechamel y queso gratinado:

- 1 kg de merluza fresca y limpita (la cabeza no, por lo que más queráis).
- 1 bote de bechamel de President.
- Queso emmental especial gratinar. Queso grana padano en polvo (de zanetti, me encanta).
- Un poco de perejil y poquita sal.

Los filetes de merluza los pasé por la sartén con un poco de aceite de oliva y les eché un pelín de sal y un pelín de perejil. En la sartén sólo hasta que dejaran de verse cruditos. Nada de dorarlos.
Luego los puse en la bandeja del horno con el mismo líquido de la merluza que le salía y eché por encima la bechamel. Luego puse una gran cantidad de queso emmental por encima y para rematar y darle el toque saladito el grana padano (un poco encima de cada trozo de pescado).
Luego un rato al horno a gratinar y DELICIOSO. Jamás había comido el pescado así. Vi la receta hace unos meses en internet y no pensé que estaría tan tan tan tan tan tan tan tan bueno.
Para repetir semanalmente, oiga xD.

Fue un exitazo. Quedó más o menos así (la verdad es que la mía tenía mejor pinta, y no porque la hiciese yo...):


Y de postre, ya que tenía que encender el horno para gratinar el pescado... dije: voy a hacer un bizcocho.
Quizás por eso la merluza sabía tan requetegenial: porque unos segundos antes acababa de salir un bizcocho de chocolate y el horno olía a amor puro del duro.

Ostias... quizás es eso, por eso debía tener ese sabor inigualable que ninguna de las dos, ni mi amante ni yo, habíamos probado jamás en un pescado: era como comerse un ángel de nubes de amor del cielo más puro, limpio y virgen que jamás haya existido. Era la pureza, el bienestar y la bondad hecha alimento. Era el placer hecho físico para poder ser testado. Jamás un pescado podría saber tan bien como me salió xD. Quizás es que cogió algo de dulzor chocolatero por lo que se había cocinado antes dándole ese toque especial, majestuoso, placentero y sin igual.

Bizcocho de chocolate:
- 1 yogur de chocolate nestlé.
- 2 medidas de yogur de harina.
- 2 medidas de yogur de azúcar.
- 1 medida de yogur de paladín (para la próxima usaré Valor, cuando termine el paladín)
- 1 medida de yogur de aceite (yo utilicé de girasol)
- 3 huevos L.
- 1 sobre de levadura Royal.

Tirarlo todo en un bol, mezclar con lo que sea (yo utilicé un tenedor) y verterlo a un recipiente untado en mantequilla y para el horno a 180º unos 30-40 minutos. Y ale, ya tenéis un bizcocho.

Luego lo serví con fresas y nata. Para las dos que estábamos a dieta fue un menú muy, muy, super light.............

Y como no me conformo con eso para la dieta, ayer hice unas lentejas para meterlas en tuppers y comer en el trabajo esta semana, sin ingredientes básicos en casa como zanahoria (Karate me dijo: échale azúcar para quitarle acidez al tomate) así que le eché azúcar; y la patata. Porque como las quería para congelar, no le eché mi super ingrediente patatero, aunque sí chorizo. Tenía 4 chorizos muertos del asco a punto de caducar así que les di uso. Se me olvidó echarle cebolla y las hojas de laurel para darles sabor, así que a mitad de cocción tiré una cebolla partida en dos deseando por todos los Entes inexistentes que cogiera el sabor.
Cuando probé las lentejas fueron las mejores lentejas con chorizo (o chorizo con lentejas) que he hecho jamás (de las 4 veces contadas que me ha dao por ahí...). Y eso que sólo me llevó 40 min hacerlas: Tiré todo a la batidora (tomates, pimientos y dientes de ajo, con pimentón y un pelín de pimienta) y luego a la olla, sin pasarlo por la sartén como tanto me gusta y tanto tiempo me lleva hacer el pisto. ¿PA QUÉ? Me he dado cuenta que las lentejas, cuanto más simples, más ricas.

Diox, pero qué buena soy y qué tipo tengo... de futura gorda.




PD: mi amiga dice que cocino genial (¡es cocinera!). Las veces que le he hecho algo (como mis super canelones especiales) casi se le caía la lagrimita, cosa que me sube muchísimo el ánimo y el ego culinario. He de decir que si me gustara cocinar os cagaríais con mis platos elaborados, pero como no me gusta tendréis que conformaros con simples recetas. Aunque he de decir que todo lo que hago me sale delicioso aunque lo haga por primera vez. Tengo el Don. Pero no la Pasión. Es una lástima desperdiciarlo, pero es lo que hay.

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1 comentario:

Iris Vivaldi Onasis dijo...

Cocinar no se si sabras, pero que me has abierto el apetito si, que hambre me a dado, pero cuando hablabas del pescado no tanto... odio el pescado.Probare la ensalada caprese, debe estar bueniso me lo apunto.
y eso de gorda nada... lo que no se coman los gusanos que se lo coman los cristianos XD.

Un besote!!!;)