Seguidores de mis paranoias...

lunes, 25 de febrero de 2013

De otras opciones y dormilonas.

Hoy os hablaré sobre el gato de acogida que tengo en casa, Matías, el cual sigue esperando un hogar adoptadlo....

¡¡Ya sale!! Y es grandecito. Este fin de semana ha salido varias veces y correteado estando yo en el salón adoptadlo, con la única condición que no me levantara ni acercara. Y ayer noche cenando salió otra vez, y eso que no estaba sola. Me sorprendió porque le asustan las personas. Karate no le asusta. Pero que todavía no se le acerque nadie. Me alegra que por fin salga con más gente. adoptadlo

Bueno, he de decir que Karate le cae bien a todos los gatos. Pero creo que es porque saben que pueden matarle (es alérgico) y se le suben encima para matarlo. Para mí que no es que le quieran de querer, es que le quieren pero de querer matar. Los días que más cariñosos se le ponen son los que no se ha tomado el antiestamínico....

¿Casualidad?




Ya me han confirmado mi opción B: un piso para el verano con mi amante bandida (con la que voy de cenitas, compras y paseitos por el retiro a comer en la hierba sobre una manta haciendo explotar a las ardillas atiborrándoles con pipas saladas... sólo nos falta mantener relaciones sexuales, pero a ambas nos tiran los rabos), al cual estoy super impaciente por ir. Sólo he de aguantar unos meses más.
Y la mejor noticia es que el perro cariñosísimo que tiene ha vivido antes con una gata a la que quería muchísimo y se deprimió cuando la tuvieron que dar (porque la gata sí casi le mata, pero él era masoca y volvía a ella porque quería mimos, pero la gata le odiaba y le arañaba y hacía sangre, pero él volvía a por más cariño...un perro que le gusta el dolor),  y sólo haría falta que la gata le aceptara... pero no me preocupa mucho porque Akane pasa sus días así:

 
...sólo se levanta para comer...

La primera foto se la hice a las 10h el sábado. Y la otra a las 16h. Y cuando volví de la siesta volvía a estar como en la primera foto. Luego mi compañero le debió dar de cenar y por fin se levantaría, digo yo. Pero cuando volví al mediodía del día siguiente (dormí en el piso donde me mudaré en verano, tras una ingesta de vino y comida preocupante) volvía a estar como en la primera foto. Vamos, que no me preocupa cómo se llevará con el perro porque pasa de la vida. Una gata de meses que ni juega, sólo duerme.



VAYA CAMBIOS DE TEMA ¿EH?



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1 comentario:

Beyka ♫ dijo...

Me alegro de que estés más relajada! Sigue así que ya queda menos :P

Y mucha suerte con tu minigata, yo tuve suerte y mi perrita aceptó bien a Nana, con lo que dices seguro que se llevará bien con la mascota de tu amiga :P

Muaks!