Seguidores de mis paranoias...

lunes, 3 de diciembre de 2012

Mis pequeñas obsesiones

Os voy a hablar de las cosas que me vuelven loca.

Son pocas. Pero cuando digo que me vuelven loca... no exagero.

Una de ellas son los pequeños detalles. Hay cosas que son de maniáticos, y lo reconozco perfectamente. Yo tampoco soy perfecta y sé que no soy perfectamente maniática porque a veces he llegado a dejar algo que me trae loca hasta la mañana siguiente.
Me refiero en casa, por ejemplo.
Me encanta llegar a una cocina y encontrarla impoluta. Sin vasos ni platos en el fregadero, ni salpicaduras de aceite en la vitro, ni migas de pan en la mesa. Un día perfecto en que no he dejado de sonreir, puede torcerse por un simple vistazo a la cocina.


Y me cuesta mucho dormir si he dejado platos en la cocina de la cena para la mañana siguiente fregarlos (alguna vez en mi día libre, si curro me cuesta más). Al principio de mudarme llegué a levantarme por la madrugada porque soñaba con que esos platos venían a matarme por no haberlos fregado.
Ahora ya consigo dormir dejándolos en remojo (si es muy tarde y he de madrugar), y me levanto 5 minutos antes sólo para fregar y no irme a trabajar con los platos sucios de la noche anterior.
Vivir con alguien no maniático con eso me puede destrozar la sonrisa. Y reconozco que puedo parecer una completa gilipollas para él si le digo: "friega, por favor" y mirar al día siguiente y encontrar todavía los platos ahí. Me duele mucho, pero intento no enfadarme con el mundo. Sólo son unos putos platos sucios. Pero me cuesta entrar en la cocina y cocinar algo si no está impoluta y libre de cacharros sucios. Y he llegado a no cenar por ese motivo, no poder entrar en la cocina porque me negaba a fregar y/o limpiar la vitro por algo que no había ensuciado yo.

Yo soy de las que cocinan algo que requiere manchar mucho (por ejemplo: un bizcocho o unas lentejas) y antes de que se termine de hacer la comida ya no hay ningún rastro de que se ha estado cocinando durante media hora en esa cocina. Excepto porque la olla está llena y da gusto coger un plato limpio y decir: sólo he de fregar este plato y esta cuchara cuando termine de comer.

Sí, un plato sucio puede amargarme un día entero de sonrisas y planes divertidos.

Mi siguiente obsesión es con el chocolate.


No puedo vivir sin él. En mis días de dieta que no podía comer más que lo estrictamente estipulado por la dietista, y el Mundo se vino abajo cuando me dijo que no podía comer nada dulce. Nada de azúcar ni grasas. Chocolate tampoco por las grasas no se qué tu puta madre.
Pero me pasé por el forro esa norma y mi nevera tenía media balda sólo con las Vitalinea de chocolate. Al princpio me comía una de postre después de comer, pero los días más deprimentes me comía dos e incluso tres. A veces les ponía fresas y otras gajos de naranja. Así comía también la fruta que  ponía que tenía que comer.
Siempre he de tener chocolate en casa para cuando me dé el antojo. Me pongo de muy mal humor. Cuando tengo la regla y no hay chocolate en casa puedo llegar a llorar e ir al supermercado corriendo y llorando. Yo creo que sería capaz, de no tener dinero para pagarlo, de ir con una navaja y obligar a la cajera a darme todo lo que tengan de chocolate o nadie saldrá vivo de allí.
Es algo necesario para mi supervivencia.
Y por eso me ha dado por lo de cocinar postres.

Otra es el ahorro de agua y luz.
En enero nos va a venir una factura (bimensual) de más de 500€ entre electricidad y gas natural. Lo sé.
Sólo estos meses hemos gastado más que en el verano con el aire acondicionado de electricidad. Llamé a Iberdrola y todo diciendo que no podía ser, y me indicaron la fecha de la última lectura de contador y coincidía. Sería de cocinar o algo.
Y últimamente me estoy esforzando en encender lo mínimo la luz de la cocina, no cocino al horno y busco recetas sin horno para ponerlo lo menos posible, enciendo sólo las lámparas de bajo consumo en el salón y la habitación, si el baño tiene 2 interruptores sólo doy al que ilumina menos bombillas..
He buscado trucos para gastar menos en gas con la calefacción, pero hace tanto frío que esa factura es casi imposible de bajar. Aparte que está carísimo. No me quiero imaginar en enero y febrero, que son más fríos que diciembre por lo general.
Con el agua me ducho en 5 minutos y para fregar intento abrir lo menos posible el grifo.
Y pensar que soy la única, al menos con la luz, que se esfuerza en ahorrar en la casa, pues también me sulfura un poco. Pero bueno, intento que me afecte lo menos posible, aunque es imposible.

Reconozco que me cuesta mucho decir las cosas sin resultar la persona más borde y asquerosa y maniática existente sobre la faz de La Tierra. Pero es que realmente siento que me afecta. Y parece que últimamente sólo hablo con él para llamarle la atención.
No hablamos más que de facturas y de si limpia o quién no limpia.

No deja de venirme a la cabeza esa pregunta de: "¿cuándo dejamos de ser amigos para ser sólo compañeros de piso?". Y por eso muchas cosas que me afectan no se lo digo, porque veo que soy la mala, la borde y la obsesa. Y en parte es verdad, pero por otra parte es porque no tenemos el mismo cuidado. Una por exceso y el otro por defecto. Y es difícil.


Y cambiando de obsesiones, volvemos a las de comida.
Esta vez una bebida.

Una sidra.

Pero no una sidra asturiana, de la tierra de España. Sinó una sidra sueca. Una sidra maravillosa que me llevó por el camino de la superfelicidad y la  genialidad por Dublín. Sólo he conseguido beberla en Mallorca en un bar (La Forja) y en Dublín. En ningún sitio más. Y he encontrado una web que abrirá en breves para comprarla on-line y llevarla a nuestros hogares:

SIDRA KOPPARBERG

En Dublín las pedíamos en todos los pubs/bares/restaurantes que entrábamos. Caían de dos en dos y de tres en tres. Era maravilloso. Tenían por doquier. Pasaba las tardes y noches feliz en mi sidralgía etílica.
En Madrid no he conseguido beberla en ningún lugar. En ningún pub irlandés (aunque la sidra irlandesa Bulmers sí, algo es algo. Pero no es lo mismo).
 
 
 

Llevo más de seis meses sin saborearla y empiezo a tener un antojo que sólo se borrará cuando tenga 30 botellas en casa para momentos de sequía kopparbergil.

La necesito. ¡¡¡LA NECESITO!!!

Y bueno, otras manías son: la gente que llega tarde. Los conductores que no ponen el intermitente. Los lentos que no dejan adelantar por el carril de la izquierda. Los subnormales que no saben donde van. Las viejas que cruzan por donde les sale de su oxidada almeja. Los inmigrantes que llaman racistas a los españoles (no hace falta nos lo recuerden, todos sabemos que es verdad ¬¬). Y voy a parar ya que me enervo.

.

9 comentarios:

Akede dijo...

OH DIOS MIO!!! Pero si esa es la sidra que tomaba yo cuando estaba estudiando en Irlanda, madre mía, te entiendo, te entiendo, te entiendo...está bueníiiiiiiiiisima XD

Respecto a lo demás, 1) A mí tampoco me mola nada que se queden los cacharros ahí pernoctando, porque luego me da asquete. Y yo también recojo los cacharros cuando estoy cocinando antes de terminar. Pero en tema cacharros, lo que me pone enferma es cuando pijahermana se hace su famoso "chorizo al microondas" y deja el plato con toda la grasa, ahí en el fregadero sin más...y se va quedando espesa. aggg.
2)Yo no podría vivir en un mundo sin chocolate, (bueno sin queso y sin cerveza tampoco) y reconozco que soy capaz de ir al super solo a por ese oro marroncejo...que le vamos a hacer.
3) Las bombillas de bajo consumo son un timo, vale que consumen menos, pero mueren antes y son muuucho más caras.

Y yo ¿obsesiones, que bah? Bueno vale:
1) Cuando tengo que ir a un baño público o de un bar, o de una tienda... lo paso fatal porque soy incapaz de tocar las puertas, tanto al entrar como al salir, no puedo, es pánico escénico...creo que es un toc. Un par de veces he tenido que esperar en la zonade lavabos a que alguien se dignara a entrar porque ya no me quedaba papel o no había papel para abrir la puerta XD

2)Los padres modernos y sus hijos tocaovarios...los mataría...pero es un delito, así que solo puedo mirarles mal.

3) Me pone enferma la gente que cuando habla en inglés fuerza el acento, si no tienes, ea no tienes, pero no hables como si tuvieras un caramelo en la boca y te faltasen dos veranos.

Y por el momento no me acuerdo de nada más...es que me has pillado con la guardia baja xd

Akede dijo...

Lo siento...menuda parrafada.

Janton dijo...

Ups... No podríamos vivir juntos, querida Misa, no, no, ni hablar...

Comparto lo del chocolate, aunque no en el grado superlativo en que a tí te obsesiona. Y comparto también lo del ahorro energético en la medida de lo posible (Pero esforzándome para que esa medida sea algo tangible) La sidra sueca de la que hablas con la he probado

Ahora bien, lo de los platos... Nanay. Los platos se acumulan uno tras otro hasta que no hay NINGÚN plato utilizable en la casa, y eso incluye hasta los pequeñitos del juego de café. Entonces, y solo entonces, los platos se friegan...

Nuku-Nuku dijo...

Bueno, sólo me centraré en lo de las facturas porque yo soy super desordenada por normal general XD

Nosotros en Bcn lo que hacíamos era usar un convector-calefactor en la habitación que estábamos y cerrar la puerta, sólo calentábamos la zona donde estábamos.
Y eso que había radiadores, pero era preferible tener controlado ese tema porque se dispara un montón y a ver luego como narices se pagaba...
Muchos animos peque

David Azcárate dijo...

Muy de acuerdo con lo del chocolate. La sidra sueca la puedes adquirir por internet, por ejemplo aquí http://www.abadiadelacerveza.com/sidras/117-sidra-kopparberg-fresa-y-lima-33-cl.html

Misaoshi dijo...

¿Pero tú qué quieres? empobrecerme???

VOY A COMPRAR UN HUEVO, QUE VALEN UNA MIERDA

Misaoshi dijo...

Wala, si compro 30 botellas desde esa web, con los gastos de envío y recibirlas en casa me sale a 2,08 € la botella XDDDD

......


JAJAJAJAJAJA


QUE ESTOY MUY LOCA.

Misaoshi dijo...

Vale, ya he hecho un pedido. He llamado al hombre y todo y es super majo.

Me va a volver a oir. Y voy a tener mi casa siempre llena de botellas xDDD

Misaoshi dijo...

ME CAGO EN TI. Que este mes voy fatal de dinero.

Pero al menos con sidra y compañía se llevará mejor.