Seguidores de mis paranoias...

lunes, 10 de diciembre de 2012

De nuevos inquilinos, excursiones con guardias civiles y musicales.

Este puente de diciembre puedo asegurar que no he hecho apenas nada.

El miércoles, tras una tarde en Madrid Felina viendo gatitos y decidiendo la gatita que vendría conmigo a casa, por la noche Karate vino a buscarme y nos retiramos a la casa que tienen en un pueblo de Toledo.
Una casa fría y con efecto sedante. Te sentabas en el sofá, cerrabas los ojos pensando en parpadear para no resecar la retina, y cuando volvías a abrirlos habían pasado cuatro horas desde tu intento de parpadeo.
Y así hasta el viernes, que volvimos a Madrid pensando dónde demonios se había metido el jueves. Casi un día durmiendo.

Lo que tienen los pueblos... comes y duermes. ¿Qué más puedes hacer? No hace calor para ir al río. Y el río tampoco es que tuviera mucho caudal. Así que sólo podías estar en casa haciendo nada y comiendo. Qué queso. Qué aceite. Qué tomates. Qué ... qué sueño.

El viernes por la tarde preparé la casa con mi compañero de piso, comprando todo lo necesario para que los gatos durmieran, comieran y cagaran. Adaptando la cocina para que cubrir todas sus necesidades.

Y el sábado llegó el gran día. Fuimos al mediodía a la sede de Madrid Felina a recoger a los gatitos, firmar y pagar. Nos dieron unos consejos básicos de cómo hacer que se conozcan (primero soltar a uno, luego a otro, que se huelan, no juntarlos...), habituarles a la casa, etc...

Finalmente en casa soltamos a los gatos, uno en la cocina otra en el salón. El gato fue al salón y la gata se escondió tras el sofá. El gato fue a todas partes. La gata seguía tras el sofá. El gato se recorrió la casa 19 veces. La gata seguía tras el sofá. Así hasta que fui a acariciar a la gata porque me daba cosilla que estuviera asustada (moviendo el sofá, of course) y empezó a ronronear y a lamerme el dedo y se dejó coger y venga a ronronear. La llevé a la cocina para que conociera su lugar donde "dormiría", comería y cagaría.
He de decir que ambos gatos no hicieron nada de las tres cosas en la cocina, al menos hasta 24 horas después de traerlos. Nos empezamos a asustar cuando tras más de un día ni habían comido, bebido ni meado ni cagado. Demasiado tiempo sin hacer nada más que olisquear, jugar y esconderse.

Por la noche del sábado Karate y yo fuimos al teatro. Bueno... al Kinépolis. A ver el Musical de Evil Dead. Por supuesto en la zona de salpicaduras (splatter zone). Los que habían ido nos lo habían recomendado y dado envidia. Así que nos metimos en LetsBonus que había oferta, y no tardamos 1 minuto en tener las entradas en posesión infernal.

Nos reímos muchísimo. Los actores no podían estar mejor escogidos. Las canciones te meabas. Hubo un momento que a los actores les entró la risa, y al ser un musical chorra con situaciones absurdas fue un momento bastante épico y nos contagiaron a todo el público. Desternillante.
Luego cuando llegó el momento de salpicar sangre (no cerré la boca a tiempo T_T, por suerte estaba buena XD), menos mal llevábamos los chubasqueros, porque pringaba que no veas. Al día siguiente todavía teníamos restos.

El domingo fui a la nieve con Karate. Hicimos una de las rutas, la del Refugio de Zabala. Poco a poco a ver si las terminamos todas. Esta vez tocó la de la ascensión a 2100m, sólo hasta el refugio. Una hora de duración, pero vaya hora. Creíamos asfixiarnos, era como si no hubiera aire en la montaña para poder respirar. Menudas subidas que con la nieve, convertida en hielo ya por el sol que la endureció totalmente, nos provocó bastantes resbalos y sustos. Eso sí, vaya vistas desde arriba. Y qué calor. Hacía un sol de narices.

Ya a la vuelta, cuando llegamos al coche, había un guardia civil (no había parking así que aparcó en una hilera de coches que había en la carretera) poniéndole una multa. Le dió igual que acabáramos de llegar y fuera a quitar el coche. Lo que más gracia hacía es que única y exclusivamente, de toda la fila de coches que había (más de 50 seguro), sólo se la puso a él y se largó. Como si le tuviera tirria a su coche o algo. Le pregunté qué diferencia había entre su coche y tooooodos los demás, y dijo: "ahora voy a ayudar a mi compañero, y a los otros ya les llegará el turno, ayer nos fuimos de aquí con 170 multas". Vivan los días festivos de nieve para los guardias civiles que no dejaban de llegar coches. Son los días nacionales de recaudación. No hay sitio y como saben que la gente no ha hecho 1h de camino para dar media vuelta y tienen que aparcar donde sea (QUE NO MOLESTAN), pues a recaudar. ¡¡¡Vamos a aprovecharnos!!! En vez de habilitar el arcén sobrante de parking, multaban aún sabiendo que pasaban los coches por ambos sentidos perfectamente.
Fue el momento malo del fin de semana. Pero bueno, unas pizzas nos iban a sentar de muerte y sí, efectivamente, tanto para comer como para cenar. Además del postre especial maravilloso que habíamos dejado el día anterior a reposar en la nevera:

Una mousse de chocolate blanco y oreo:


Los gatos (Akane y Kelsier) ya por fin cagaron y mearon y comieron (muy poco, pero algo es algo), y ya exploran todos los rincones de la casa. La gata sigue algo tímida pero ya se le pasará. Es super mimosa y se deja coger, aparte que ronronea como una locomotora, no para. Y cuando juega y le adviertes que te hace daño te suelta y vuelve a morder flojito. Como un perrito :D. El negro tiene venazos, ahora está juguetón, luego quiere mimos y luego te araña, muerde y te pega unos bufidos que da igual que le grites para alejarlo, se queda en tensión hasta que se pira y luego vuelve a los juegos. Nunca he visto eso en los gatos que he tenido, no sé si será el estrés por su nuevo hogar o que no nos conoce ni se fía todavía.

Y ahora os dejo con unas fotos de los mininos:
 Los ojos de Akane me tienen hipnotizada:


Y bueno, acaba de llegar mi pedido de Kopparbergs. Ya estoy casi completa:

2 comentarios:

ARY dijo...

Pero que mona la gatita! Yo tengo una también, de haber sabido que querías una este verano te habría regalado la mía porque a nosotros nos da alergia y en verano lo pasamos fatal...pero bueno jajajaja Ya veo que no pierdes el tiempo nena! Perdona por no pasarme tanto es que entre las prácticas los putos trabajos y demás, no tengo tiempo ni de saber quién soy! Un besito y tengo novedades en el blog jajaja más gangas!!!!

Janton dijo...

Empiezas el post diciendo que no has hecho nada este puente... ¡Y no has parado!

Bonitos gatos, y bonita excursión, a pesar de la multa.