Seguidores de mis paranoias...

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Tengo que cambiar de móvil

Soy de esas personas fans de los Nokia antiguos. Esos que jamás se bloqueaban. Mi mejor móvil Nokia moderno era un N95. Durante 6 años fue mi agenda, mi despertador, mi cámara fotográfica, mi único método para comunicarne (no tenía casa, ni internet, ni internet móvil) ni nada de eso moderno. Sólo una tarifa muy económica con llamadas y mensajes. Y jamás de los jamases se me bloqueó, se reinició solo, ni me jodió en el momento más oportuno.... no como mi maldito HTC ayer...

Se me reinicia cada día entre 5 y 87 veces.
Ayer no se me reinició en ningún momento.... excepto en el único momento que lo necesité realmente.

Estaba en Atocha, saliendo tranquilamente del cercanías para esperar a Karate que saliera del curro e ir a cenar (es su cumpleaños).

Maldita mi manía de llegar mucho antes a los sitios.

Si no hubiera llegado veinte minutos antes no me habría quedado sin un duro para comer el resto del mes. Así. De un plumazo.

Y si no fuera una empática de mierda tampoco.

De repente vi un chico, joven, de no más de 24 años, temblando y suplicando que alguien le pagara un billete.
Llamó a la policía porque el cajero le había tragado la tarjeta y no podía pagar el billete de vuelta a Barcelona.
Nadie le hacía caso.
Se acercó a mí y empezó a decirme que me daba su iPhone, su chaqueta y todo lo que le pidiera si le pagaba el billete de 34€ a Barcelona en bus que no tenía un duro y estaba sin tarjeta (tenía que irse a Méndez Álvaro y tampoco podía coger el cercanías).
No dejaba de temblar y empezó a llorar.

No. No. Lágrimas no.

¡¡¡LÁGRIMAS NO!!!


- No tengo nada, lo siento. Es que sólo llevo tarjeta.

- Por favor, te doy todo. Toma. Mi iPhone. Lo que quieras. Vale 400€ no me importa. Tengo que ir a Barcelona o voy a perder mi trabajo. Soy trabajador social. Me llamo Jose María "Tal Tal". Mi madre "Tal". Estudié en "Tal". Te lo ingreso en cuanto llegue. Lo que sea. Te invito a mi casa cuando quieras. Tienes un amigo en Barcelona. Necesito ir a Barcelona. Noooo, no puedo perder mi trabajo.... Mi iPhone, toma, mi chaqueta... toma lo que quieras pero por favor necesito volver y el bus sale en 25 minutos.

- .... .........

- Por favor voy a perder mi trabajo (no deja de temblar y llorar. Es bastante pijín, sólo su chaqueta debe valer más que todo lo que llevo puesto, por no hablar de su iPhone).

- Vale, mira, pero es que no tengo nada. Tendría que ir al cajero.

- Dios, gracias. Gracias. Gracias. Gracias. Te daré lo que quieras. Te invito cuando quieras. Gracias. Gracias. Gracias. ¡¡Chicos!! (unos que se disculpaban que no podían ayudarle) ¡¡Que me vuelvo a casa. Que me ayudaaaaaan!!

Llegamos al cajero, mientras me seguía prometiendo cosas que no necesitaba. Yo sólo quería su número de teléfono para ponerme en contacto con él.

- Te espero aquí, no quiero que pienses nada raro (a 20 metros del cajero).

Me alejo un poco y le veo moverse de un lado a otro, inquieto. Miraba a todo el mundo que pasaba con una cara de cordero degollado y aguantándose el llanto. Con una impaciencia que parecía en cualquier momento le daba un ataque al corazón.

Sé que en mi cuenta bancaria sólo tengo 13€. Cogí 40€ de los ahorros - supuestamente intocables - antes de salir de casa para comer durante todo el mes.

Di media vuelta y volví hacia el inquieto Jose María, que todo nervioso me mira ojiplático en plan: "el cajero está allí, ALLÍIIIII"

- Oye, realmente sí llevaba dinero en la cartera. Como podrás entender no le iba a dar a un desconocido 40€ a la primera.

Así que le puse en la mano 40€ y finalmente explotó en llanto y me abrazó super fuerte gritándome "Gracias, Gracias".

- Dame tu teléfono.

- Sí, sí. Si no lo cojo yo, lo cogerá mi madre, pero no te preocupes. Dame tu número de cuenta en seguida. Te lo ingreso en cuanto pueda. Es el 6*********.

Bien, me despido de él y se va corriendo a pillar el cercanías.

Tengo su número. Voy a darle al botón "llamar" y...

PANTALLAZO EN NEGRO.

PANTALLAZO EN NEGRO.

PANTALLAZO EN NEGRO.

DE PUTA MADRE.

Se reinicia del todo y veo que no ha conseguido llamar. Así que no tengo su teléfono guardado.
Busco en seguida en facebook y hay como 12.000. Nombre demasiado común. Y por foto no me suena ninguno. Unos de Murcia, Madrid, norte de España y hasta en Bélgica.
Yo tengo un puto mote en facebook, y la mayoría de mis amigos también. Entiendo perfectamente que pueda tener un mote pero no me lo ha dicho.

Entonces...

Doy por perdidos los 40€ de mis ahorros. No tengo dinero en el banco. Ni para pagar la factura del teléfono.

Y empiezo a pensar en lo que queda de mes.

Y que ese chico tenía más dinero que Karate y yo juntos, sólo por las prendas que llevaba. Sólo porque le falló la tarjeta.

Y empiezo a agobiarme. Menos mal que venía él a buscarme porque no tenía dinero ni para volver a casa y habría tenido que mendigar como el chaval. ¿Alguien me ayudaría con 60 céntimos? No lo creía. La única gilipollas capaz de dar sus únicos 40€ para terminar el mes con comida en la nevera a un desconocido soy yo.

Así que me entró la llorera a mí.

Y menos mal hice la compra de comida el otro día, y tengo carne y pasta para una semana al menos. Y arroz. Hasta queso. Pero no puedo salir a tomar nada. Y menos mal llené el depósito el lunes y tengo transporte hasta final de mes.


Y la cena que esperaba fuese super divertida con Karate por su cumpleaños, fue una cena de mierda, llorando y pensando que soy una puta gilipollas.



Fin.


PD: Si lo sé cojo su iPhone. Quizás ahora tendría un móvil que no se reinicia en el momento más oportuno.

.

10 comentarios:

Jordan dijo...

Vaya, cuanto siento que por una circunstancia totalmente fortuita se te pueda arruinar un dia de celebración tan especial. A mi tambien me ocurrio una vez una cosa similar y reaccione como tú, no me arrepiento para nada, lo importante es la conciencia y sentirse bien consigo mismo. Tambien es verdad que tampoco necesitaba tanto el dinero.

Un saludo

maroche dijo...

hay que llevar siempre un lapicito de IKEA y un trozo de papel, en lugar de apuntar las cosas en los móviles que se reinician y que se pierden.
Si pierdes un post-it ¡lástima!. Si pierdes el móvil te hunden la vida.
Tranki que el mes pasa muy rápido y este sólo tiene 30 díassss

Doctora Anchoa dijo...

¡¡¡Vaya puñeta!!! Bueno, sólo quedan nueve días de mes, afortunadamente.

David Azcárate dijo...

Creo que tuviste el valor para hacer lo que había que hacer, y que muchos, entre ellos yo, seguro que no hubiéramos sido capaces. Mi más sincera enhorabuena (por cierto, una entrada muy bien escrita)

Speedygirl dijo...

Jodo, Misa, que cacho de corazón tienes!! Dile a Karate que te compre un boleto de lotería que esta pedazo de buena acción el karma te la devuelve fijo! ;P

Anajoana dijo...

Seguramente no debería comentar, porque he llegado aquí al azar, y ni te conozco ni tengo el mínimo criterio para juzgar tu actitud, pero, francamente, tu entrada me ha dejado impresionada. Yo no sé si eres la chica más solidaria o la más tonta que haya conocido nunca, así de claro te lo digo. Puedo entender que ayudaras al chico a comprarse el billete, yo creo que también lo hubiera hecho, pero si pudiera, no dándole lo que me quedaba a mí para pasar el més! Llámame egoísta si quieres, pero la caridad bien entendida empieza por una misma...

Misaoshi dijo...

Sí, por eso estuve luego super mal y me entró la llorera.
Porque di sabiendo que no tenía.

Bueno, tengo, pero ahorrado, supuestamente intocable.

Si hubiera sido antes de meterme en el piso hasta le habría dicho que no me diera su teléfono. Pero supongo que sigo teniendo fe en la humanidad.

Gracias por tu comentario, Anajoana.

Kurai dijo...

Lo siento mucho, Serdi. Pero viendo la situación, es normal haber actuado como lo hiciste, eres genial ^^!

Cambia el móvil cuando puedas y ánimo :*

Akede dijo...

A mi me pasó algo parecido a tí hace un mes o así, aunque fue algo distinto y nos quedamos yo creo que bastante tocados. Iba dando un paseo en bici con mi padre, y cuando nos paramos a beber agua, se nos acercó un señor con pintas de currante y de la edad de mi padre más o menos (49), que si por favor le podíamos dar algo, unas monedas lo que fuera que llevaba mucho tiempo sin trabajo, que nadie le quería contratar, que tenía dos hijos pequeños, y que tenía que darles de comer, que por ellos, haría lo que fuera...vamos nos contó toda su historia, nos enseñó una foto de ellos que llevaba en la cartera, y a nosotros con cada palabra se nos encogía cada vez más el corazón...sacamos lo que llevábamos cada uno y juntamos casi 50euros. Mi padré se lo dió, y le dice "lo siento, pero no tenemos más encima". El señor puso los ojos como platos, y nos dijo que no, que era demasiado, que con mucho menos era suficiente. Y mi padre, se le quedó mirando y le dijo "Sabes, quizás el día que me haga falta a mí no encuentre a nadie que me eche un cable, pero si yo puedo ayudarte, aunque luego tenga que recortarme de algo, lo haré...porque yo tmb tengo hijas, y no puendo concebir algo así". A mí se me partió el alma, el señor casi llorando, dándonos abrazos...

Y al final, llegas a casa, lo piensas, y dices...joder, mi padre tiene razón, igual cuando me haga falta a mí no va a haber nadie, pero tampoco está perdida la fe en la humanidad.

Así que Misa, me inclino ante tí tía.

Misaoshi dijo...

Gracias Akede.

Vaya, parece que sí hay más tontos como nosotros. No creo que sea malo (sinó no lo hubiera hecho), pero hay que pensar también en uno mismo, que los tiempos no están para ser buenos con absolutamente todos los que lo necesiten, no somos ONG,s ni tenemos para ayudarles a todos.

Ojalá hubiera más. Sí. Ojalá. Entonces no nos sabría tan mal dar dinero a los que lo necesitan, porque sabes que en algún momento alguien puede dártelo a ti.