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martes, 4 de septiembre de 2012

Mi SuperPoder: facilidad para pasar página


Me considero una persona con una capacidad increíble para superar dificultades. Sí. Tengo traumas infantiles culpables que odie, por ejemplo, mi físico aunque intente animarme o engañarme a mí misma diciendo a la gente:

- Claro, alguien tan perfecta como yo no podía haberlo hecho de otra manera.
- Pues claro, pero porque estoy buena.

Y cosas así... para reirme de mí misma o para que se rían de mí. Todo acompañado de un humor negro y cruel hasta decir basta, que no pondré ningún ejemplo aquí porque bueno, hay demasiada gente que no tiene piernas humor negro y cualquier chiste de negros o de razas inferiores a la caucásica podría sentirse ofendido. Incluso expadres de niños muertos.

Pero continuemos.

Siempre me he considerado negativa pero, dadas las dificultades que he vivido, las relaciones de mierda que he tenido y la familia que me ha tocado, he desarrollado el superpoder del: cuánto más te afecte una cosa más te has de reir de ello.


Me doy cuenta que no es que yo fuera negativa, es que todo a mi alrededor era una puta mierda y yo he llegado a pasar de esa mierda. Yéndome lejos de ella e incluso insultándola a la cara.


Hasta hace un par de años yo era de las que veían las noticias con un rollo de papel al lado para secarme las lágrimas. Imágenes de niños muertos en la guerra o en la guerra contra el hambre, las situaciones en África y las guerras de mierda que se inventan cada vez una nueva o la mierda de la religión, que cada uno piensa que la suya es la verdadera y se dedican a matar a los que dicen lo mismo pero con otro Señor Inventado (en mayúsculas y con respeto, por favor).
Dejé de ver las noticias. Es más: no las pongo. De vez en cuando miro algo porque me da pereza cambiar de canal tras Los Simpson o porque mi ex-compañera de habitación las ponía por las mañanas y miraba por encima. Pero no puedo con el morbo que intentan darle a enseñar cuerpos mutilados o niños muriéndose de hambre o animales torturados. O palizas a otro grupo porque son unos racistas de mierda. Lloraba hasta cuando veía a un niño con síndrome de down por la calle. Lo mío era para ir al psicólogo. Lloraba por todo.

Creo que uno de los días que más he llorado en público fue haciendo de juez de atletismo en que tenía que cronometrar la llegada de un niño con síndrome de down a la meta, llegó el último y la gente le aplaudía y él gritaba de la felicidad esprintando hasta la meta para ganar unos segundos, pero todos hacía más de 5 minutos que habían llegado ya, porque él se había pasado la carrera andando. Y la gente aplaudía y se emocionaba y yo venga a llorar, que no podía ver ni el tiempo que marcaba el cronómetro.

Muy triste todo.

Yo estaba enferma de lo empática que era. Sólo quería ayudar y ayudar y me presentaba voluntaria para ayudar y ayudar. Pero cada vez pienso que no lo hacía por gusto: era porque todo me daba pena y rabia. No podía ver a nadie vivir así o necesitaba ver que podía ayudar y ayudar.

Y decidí cambiar. Hace un par de años cambié radicalmente. Dejé de llorar todas las noches porque el Mundo era una puta mierda. De lamentarme por la mierda infancia y la familia en la que nunca me he considerado de ella. De las palizas recibidas. De los niños que se mueren de hambre. De los violados. De los maltratados. De...

Si yo he sido todo eso menos lo de morirme de hambre. Aunque tendríais que haber estado los días que mi madre hacía albóndigas o canelones, las batallas campales para poder comer si llegabas más tarde del colegio. Los hermanos mayores que querían tener más porque eran más grandes y te dejaban sin. Nunca nos sentábamos juntos a la mesa. Éramos como una manada de perros hambrientos protegiendo nuestro plato de las fauces de un hermano tras otro, lo más lejos posible. Había días, depende de lo que cocinara mi madre, que comíamos hasta sentados en el suelo apoyados en la pared o detrás de la puerta para que no te vieran. Muy violento todo.

Así que me he hecho fuerte riéndome de absolutamente todo. Pero de TODO.

¿Por qué llorar por gente que no conoces? ¿Por qué no correr un velo entre tus ojos y esas tristes y violentas situaciones?
¿Por qué no vas a hacer tu vida feliz y engañándote, en vez de entristecerte y que te afecte absolutamente todo?

¿ES QUE VAS A CAMBIAR ALGO CON TUS LÁGRIMAS?

Y decidí....

Decidí que odio muchísimo a casi todo.

Así que la vida se convirtió en un chiste. A ojos de los demás podría resultar una persona fría y cruel, pero por dentro pienso. Pienso mucho.

Y cuando algo me afecta, me obligo a dejar que me afecte.

Me voy de casa: principio de una etapa.
Me mudo: fin de una, principio de otra.
Empiezo con un tío: principio de otra.
Me deja un tío: fin de una, principio de otra.
Me detectan un tumor cerebral terminal:  etapa de despedidas y follar sin condón con desconocidos.
Un asteroide se acerca a la Tierra y no hay forma de desviarlo: fin.

Siempre hay una puta luz. Siempre hay una salida. Sinó, vaya mierda vida. ¿Cuántas veces habéis visto llorar y decir a alguien: "¿y qué voy a hacer yo ahora? Ya nada tiene sentido buaaah buaaah, no quiero vivir en un Mundo así buaaaah buaaah" y al cabo de un mes escucharle decir con una sonrisa: "pues el otro día conocí... soy tan feliiiiiz wiii wiiii"?

Mi lema es: ¿para qué llorar por algo que no vale la pena, que no vas a solucionar ni cambiar nada? ¿Para qué pagarlo con otras personas, si esas personas ya tienen que soportar bastante llevando la carga que te has quitado de encima al pasar de ello?

Y tanto reirme del mal propio y ajeno me ha limitado mucho en lo que a reconocer traumas infantiles o el por qué odio a algún miembro de mi familia.
No sé si es malo o bueno.

El domingo me di cuenta y me daban ganas de llorar reconociendo algo que sólo he contado a tan pocas personas como dedos de una mano tuviera un manco con media mano torturada y mutilada. Y me hierve la sangre al pensar en el pasado. En una época en que no veía ninguna salida. En el que todo era dolor y lágrimas y huir de ciertas personas de las cuales era imposible. En vivir con el lobo feroz, el cazador violento y la puta bruja y tener todas las puertas cerradas tras ellos. En que la única salida era la infelicidad, el dolor y las prisas por crecer y largarse lo más lejos posible.

Porque pienso que hay gente que me ve muy fría o exagero en mi decisión de: cuánto más lejos de ese círculo vicioso, mejor. De ver la isla como una cárcel de pladur (oh, mi Estela Reynolds, qué grande eres).


Quedo como alguien cobarde. Pero eso es lo de menos. Reconozco que me encantan los cambios. Nunca los veo como algo negativo, sinó como que se me ha dado la oportunidad de conocer otras cosas que de otra manera no habría conocido. Al irme de casa lo vi claro, cuando conocí a mis amigos. Cuando vi que todas las personas no eran demonios, aunque escondieran oscuros secretos o deseos, ¿quién no tiene algo así dentro de sí mismo? Pero toda distancia es poca cuando odias, cuando buscas, cuando no encuentras, cuando quieres avanzar. Aunque haya gente que quieras también, el odio y las ganas de perder de vista algo que no te deja vivir en paz, llegan a vencerte.

Pero no te das cuenta hasta que no estás fuera del círculo que existe un Mundo entero ante ti. Y por eso me he vuelto tan positiva y veo tantas puertas abiertas ante mí.

Ojalá la gente se deprimiera menos y pensara en las puertas que se abren tras cada cambio. Ojalá. No habría tanto odio, ni envidias, ni celos, ni nada negativo en ello. Ojalá la gente se riera más de sus problemas y los del Mundo. Todos odiamos y todos amamos, a todos nos oprime el corazón ver algunas cosas o vivir situaciones horribles, pero no todos nos reimos de lo que nos duele y nos mata.

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5 comentarios:

Níniel Thuringwethil dijo...

Yo desde hace algún tiempo me rijo por el conocido proverbio:
Si tu mal tiene remedio ¿Por qué te afliges? Si tu mal no tiene remedio ¿Por qué te afliges?

&Estoy de acuerdo contigo, lo mejor para no hundirte con toda la mierda que nos rodea es reírse de todo.

Por cierto, venga, pon los chistes e.é

¡Un saludo!

Chica gafapasta dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, porque hace un tiempo yo también empecé a pensar así (después de una fase súper hiper mega empática de la muerte). La mejor manera de superar algo es reírse de ella y no tomársela demasiado en serio. Llorar un ratito está bien, pero tampoco hay que recrearse en la miseria.

ARY dijo...

Las etapas de la vida pasan sí o sí porque tienen que pasar, pero está en nosotros el saber superarlas o no...Nadie nace con todos los conocimientos del mundo, pero si que las ostias que la vida te va dando te hacen madurar con el paso del tiempo. Yo creo que lo mejor es pensar que sí hay muchísimas personas más afortunadas que tú, pero también las hay mucho más desafortunadas y que seguramente si fueran tú, querrían tener todo lo que tienes. Lo más importante es tener salud para poder ir superando los baches, lo demás es todo cuestión de "suerte", según la definición que le demos a la suerte. El otro día (y perdón si no viene a cuento) me encontré a una vieja amiga del colegio y me dijo que a qué me dedicaba a lo que yo la respondí, estoy en la universidad estudiando Magisterio de Educación Infantil ( ella quería estudiar lo mismo)y me dice Joooo tia que suerte...eh ¿perdona? Te crees que me están regalando algo y que yo no me he ganado las cosas o¿Qué? La verdad que me callé pero porque apenas la veo y para una vez que me la encuentro en la calle no la voy a armar el pollo padre...En fin me voy con la música a otra parte! Un besito mágico!

Speedygirl dijo...

Pasar página... que superpoder más poco frecuente! Suerte tienes de tenerlo! ;P

Kurai dijo...

Es una pena que hayas tenido que pasar por tantas cosas malas para llegar a tener ese superpoder >.<.

Pero ahora que lo tienes, felicidades!