Seguidores de mis paranoias...

martes, 3 de abril de 2012

Mi primera vez en...

Este fin de semana me salió la vena guerrera.


El viernes nos juntamos unos pocos del grupo en el Retiro para hacer Soft Combat. Yo lo llamo "entrenamiento para los Rol en Vivo"; paseando armas de gomaespuma y látex por la calle ante la extraña mirada de la gente: hachas, espadas, escudos y una lanza.


 Enemigo en Modo Berseker ON

Nada más llegar empezamos a darnos de ostias. Todavía me duele la espalda y los brazos de las agujetas (y los golpes). Incluso dos argentinos borrachillos random que paseaban por Retiro se animaron a practicar.

Al menos he podido practicar para el futuro y darme cuenta de una cosa: sin escudo no soy nada. Así que tendré que seguir aprendiendo a defenderme y descuartizar a hachazos a mis oponentes.

Tras unas divertidas horas de lucha fuimos a cenar con un vale que me caducaba el sábado y a dormir. No tenía el cuerpo pa fiestas...



El sábado me levanté muy tarde, adrede, para no comer antes puesto el domingo nos caducaba otro vale de comida...

Esto de comprar vales sin mirar las fechas, cuando te das cuenta te caducan la mitad.

Fuimos al Restaurante Micota, donde nos hinchamos a barra libre de alitas. Fue maravilloso. Sabían a pollo asado con hierbas de algún tipo, maravillosamente esplendorosas. Y por fin he descubierto otro restaurante donde tomar algo con mis maravillosas cervezas Lindemans de cereza. Y tenían cerveza checa: ¡la Pilsner!
Eso le proporcionaba un +10 en mi opinión de sitios recomendables. Lástima fuera en coche que no pude darle a la cerveza.
Y tras tomarnos un helado por el camino y jugar en el Retiro a un juego de mesa (friki, of course) y enamorarme perdidamente de las ardillas que se acercaban a las mesas para que la gente les diera comida, me fui a hacer limpieza en casa y meterme pronto en el sobre, que había que madrugar para el duro día de domingo que nos esperaba....



El domingo a las 8:30h a.m. estaba en mi coche camino de Atocha donde lo aparqué. Luego nos fuimos en 3 coches hacia Colmenar Viejo, preparados para la guerra.

Y allí, señoras y señores, se mascaba la tragedia.

Nos dieron armas. Nos dieron pañuelos para identificarnos. Nos dieron unos sensores y... ACCIÓN.

Mi primera vez jugando al Laser Tag.

Había tres escenarios. En el primero hicimos cuatro partidas de 8.
En la primera ganamos con 9 vivos en el equipo. En la segunda ganamos con 3 vivos. La tercera perdimos, menuda masacre. Morir no mola. En la cuarta ganamos. Matar mola.

Luego tocaba la zona difícil: las trincheras.
Ahí nos masacraron las dos veces. No sabía dónde meterme. Conseguí dar a gente pero conseguían matarme saliendo de la nada, viniéndome de dos en dos. ¿Dónde mierdas se escondían?
Nuestro fallo es que en cuanto nos pegaban cuatro tiros nos poníamos a correr para resguardarnos y de repente buscas a tu compañero... y estabas solo. Desprotegido. Y la muerte era inminente. Allá que venían los del equipo amarillo. Y luego los del equipo rojo. Fue... fue... denigrante.

Y por último, el último escenario, donde se decidiría quién serían los terceros, segundos y primeros.

Teníamos que luchar por la tercera posición.

Nada más dieron la salida me escondí bien. Muy, muy, muy bien.

No dejaba de escuchar en mi arma: Baja. Baja. Baja. Muerto. Baja. Muerto. Baja

Joder, qué buena era. Me empecé a emocionar y salir un poco de mi escondite tras unas maderas y un árbol.

Y seguía escuchando: Baja. Baja. Muerto.

Y de repente algo golpea contra mi madera de protección.

Uno del equipo azul venía directo a matarme. Pero mis compañeros, a riesgo de perder sus vidas, me salvaron.

Quedaba un minuto y no sabía cuántos del equipo contrario quedaban. Seguían disparando. ¿Cuántos son? No veía a nadie de mi equipo. Miré en la zona de eliminados y ahí estaban todos. ¿Estaban todos? ¿Sólo estaba yo y... y... la capitana?

Nos van a matar.

Empieza la cuenta atrás y nuestra arma dice: fin de partida.

Quedábamos dos chicas de cada equipo. Nos cuentan las muertes y bajas que hemos hecho entre las dos de cada equipo y la que matara más ganaba.
Ganamos por una muerte.

Terceros. ¡Ue!
Ahora a luchar para jugar la final...

Pero el otro equipo era demasiado hábil y les tocó la parte donde estábamos antes, vieron donde nos escondimos las que quedamos vivas y matábamos a mansalva y entonces nos masacraron utilizando la misma técnica. Aparte no sabíamos donde escondernos. Duramos poco.

Tras la guerra, acabamos reventados. Así que nos fuimos al Fridays a recuperar con líquidos y una maravillosa hamburguesa lo perdido durante la batalla. Así no hay quién adelgace.


Y este ha sido mi fin de semana. Lo de hacer Soft Combat por el Retiro, a ver si lo repetimos asiduamente, porque cansa más que ir a correr cuarenta minutos y te diviertes.


PD: ayer me hicieron un blanqueamiento dental. Me han dejado con una sensibilidad que me duele hasta respirar. Hasta mi saliva me hace daño. Me duele tener dientes.

PD2: ... me ha impactado una visita que ha llegado a mí poniendo esto:

7 comentarios:

Doctora Anchoa dijo...

Vamos, que lo mismo te da haberte puesto morada de comer, porque lo has bajado todo XD. Por cierto, ¿culi suelta? ¿eing?.

David Azcárate dijo...

todos nos hemos puesto en casa alguna vez en jarras, imaginándonos como guerreros jedais, o como escoltas de Aragorn en el abismo de Helm.... bueno, ya lo has logrado!!!!

Jan Berg dijo...

Armas de GOMAESPUMA????

Pero qué clase de...


Tú te imaginas a Thor con un Mjolnir de gomaespuma?

Jan Berg dijo...

Un momento, un momento...

¿¿¿¿Ser culi suelta me cambió la vida????

Definitivamente, el mundo se acaba

Si no es el Apocalipsis, ninguna otra cosa explica eso...

Misaoshi dijo...

Jan Berg...

Las cosas como son, íbamos a divertirnos, no a matarnos xD

Kurai dijo...

Culi suelta xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD


Jo, quiero vivir en Madrid

Burgalés dijo...

Tened cuidado no sea que los de Red Fang os hagan una visita en una de vuestras batallas!!!

http://youtu.be/VufilzHKTqk

Saludos.