Seguidores de mis paranoias...

jueves, 15 de diciembre de 2011

Cómo convertir una noticia horrible en un chiste

Un hombre mata a una mujer embarazada en una iglesia y se suicida


Un hombre ha matado esta tarde a una mujer de 36 años de un disparo en la cabeza en el interior de una iglesia del norte de Madrid y luego se ha suicidado de un tiro en la boca. La fallecida es una embarazada que salía de cuentas el próximo sábado y a la que sanitarios del Samur han practicado una cesárea para extraerle el bebé, un niño que ha sido trasladado a un centro hospitalario en una incubadora. Otra mujer de 52 años que también asistía a misa ha resultado herida de un disparo en el tórax y ha sido trasladada en estado grave al hospital de La Paz.

El suceso ocurría pasadas las ocho de la tarde, recién iniciada la misa en la parroquia de Santa María del Pinar, en el Pinar de Chamartín. Las primeras investigaciones de la Policía Nacional descartan cualquier vínculo familiar entre las víctimas y el agresor. Es un acto de "odio supremo", ha declarado uno de los testigos.

De acuerdo con otros testimonios recabados en el lugar, el autor de los disparos, de 34 años, ha merodeado por la zona poco antes del comienzo del servicio religioso. Después, ha preguntado en un bar próximo el horario de misas y ha entrado en el templo, cuyo interior tiene una distribución de asientos en forma de tribuna. Tras rebasar la primera fila de bancos se ha detenido junto al lugar en el que se encontraba la mujer embarazada y le ha disparado a quemarropa en la cabeza en presencia de la madre de esta, quien, en estado de shock, ha empezado a gritar: "Me han matado a mi hija".

Acto seguido, el hombre se ha adentrado en el templo unas filas más y ha disparado contra la otra mujer, que ha sido atendida de una fuerte hemorragia por uno de los asistentes a la misa, de nombre Jesús. Después de la segunda agresión, el hombre ha avanzado por el pasillo otras tres filas de bancos, se ha postrado de rodillas y se ha disparado en la boca con el arma homicida, lo que le ha causado la muerte inmediata.

En el momentos del crimen se encontraban en la iglesia unas 40 personas, la mayoría de las cuales ha huido al detonar el arma del agresor. El párroco que oficiaba la ceremonia, el padre Francisco, se ha declarado muy impresionado por el suceso, muy similar a otro que presenció hace años en África.