Seguidores de mis paranoias...

domingo, 15 de enero de 2012

Y el amor me llamó en un quirófano (II)

La verdad es que me siento un poco absurda tras lo que ocurrió en quirófano, debió ser la sedación o algo, pero me afectó mucho conocer a este chico.

Hace meses que evito pensar en los tíos, tengo en mente quitarme al último todavía.

Tengo una obsesión, y os la voy a contar ahora, tiene historia:

Yo nunca me tiro a un tío si no me atrae algo físico Y mental de él, eso es lógico y, sobretodo: básico. Tampoco lo hago la primera noche de conocerle (por ej. a Sergio le conocí ese día y me lo tiré, pero tenía algo de estar hablando un año con él). Es mi única regla básica de comportamiento sexual. Y ha de cumplirse SÍ o SÍ. Lo tengo tan en mente que ni se me ocurriría saltármela, por mucho que me atraiga el tío.

Todos los chicos con los que he estado han habido días o semanas de conocimiento previo. Puedo decir: "qué tío más bueno, me lo follaría ahora mismo", pero no lo haría ni aunque me pagaran miles de lauros, aunque supiera que en una semana sería un folleteo inminente, no lo haría a la primera.

Puedo decir que un grupo de tíos está bueno y me los follaría a todos: pero no lo haría por muy borracha del Mundo, porque es un puto grupo de tíos. Y porque me tienen que atraer y les tengo que conocer un poco-bastante. Sinó me cuesta abrirme mucho de piernas. Además soy tímida. Joder, sí lo soy.

He llevado esta regla básica de comportamiento sexual hasta el límite, hasta que conocí al anterior tío con el que follé.

¿Os habéis sentido tan sexualmente atraídos por alguien que no os hubiera importado que fuera un cabrón, un asesino, un enfermo mental, un enfermo de enfermo tipo sida, o cualquier cosa, y que vuestra mente anulaba vuestro razocinio al 300% y sólo existía vuestro instinto primario, el de violador, el de: tengo que follar ya, el de la necesidad de bajarte las bragas/calzoncillos y dejarte penetrar/metérsela por/a esa persona o moriríais en ese mismo instante?

No puedo pensar en los hombres porque ya he sentido esa atracción sexual primaria, horrible, que me anula los sentidos. No es amor. Es sexo del puro y duro. No hay sentimiento. Sólo sexo. Sólo la necesidad de ser follada.

Le conocí una noche. No follamos la primera noche. Pero me fui con la sensación que me moría si no lo sentía. Me lancé, cosa que no he hecho en la vida y menos de esa manera, a saco la segunda vez, y no se pudo por circunstancias y pensé que me moría. Tenía que follármelo y no sabía cómo. El tercer día y su mensaje de: no aguanto más, fue uno de los momentos más deliciosos que tengo de mi vida. Como el momento que llegué a él, nos vimos y follamos como cerdos. Y así días, semanas y meses. En el que sus llamadas cada vez eran menos numerosas. En el que sus mensajes eran más escuetos y más... ya no me excitaban. Sólo quería follármelo porque me gustaba follar. Él ya no me atraía de esa manera tan obsesiva. Se pierde el interés cuando sólo es sexo. Porque para eso tengo un puto vibrador. No hacíamos nada, no hablábamos, no era interesante. No puedo estar con un tío sólo por su pene. Me salté completamente mi regla básica.
Y aún hoy sigo pensando en esa sensación, la horrible sensación que es necesitar follarse a un hombre más que conocer al hombre para probar si funcionáis como pareja. Y que ese hombre pase de: follarte por pasión, a follarte porque le digas que sí y de paso folla. Así son ese tipo de relaciones. VACÍAS.
Pero el sentirme utilizada como un objeto me obligó a ponerle fin, dolorosamente y sabiendo que no volvería a saber de él. Intenté volver a hablar pero acabó bloqueándome, y yo a él. Una mierda, vamos.

 Esa relación única y exclusivamente SEXUAL fue la detonante que ahora mismo no pueda ver a los tíos más que como objetos, y que anhele obsesivamente el volver a verles algo que me enamore, una mirada, una sonrisa, un carácter que pegue con el mío, pervertido, sincero al 100%, que sea muy expresivo y sobretodo adore viajar y se desviva con lo que más adore.

Pero claro, los tíos se asustan cuando hablan conmigo. Me han dicho en numerosas veces que no han hecho nada porque "imponía". Mi forma de ser, mi sinceridad, mi toque sexual en toda frase anula todo sentimiento de siquiera intentar complacerme al hombre con el que estoy hablando. Creen que no darán la talla porque hablo de tamaños, de poses, de placer, de todo, con toda naturalidad. Pero el que me conoce sabe que soy así con todos los temas. Sin tapujos. Y muy tozuda en mis decisiones. No puedo cambiar. Sé comportarme, pero cuando cojo confianza...
Confunden lo que me gusta con: si no es así abstenerse. Y tienen miedo de fallar.

Y eso es lo que me tiene imbécil en este momento. Ese instinto primario volvió a aparecer al despertarme de la anestesia y hablar un rato y el roce con el enfermero. Todo era bastante confuso y por primera vez en tiempo y tras rendirme con el sexo masculino me empecé a fijar en un hombre.

Y al irme sin ninguna información, ni el nombre, de ese chico de sonrisa sincera, mirada amable y atenta, cuerpo fibrado y algo musculado, atractivo, simpático y agradable... me fastidió bastante.


Llamadme obsesionada, acosadora, lo que sea... pero me quedé con ganas de volver a verle y conocerle.


Y una cosa me ha quedado clara: el amor, la atracción, el hombre o la mujer que nos haga sentir de una manera especial, puede aparecer en el sitio menos indicado, en el momento menos deseado, en el supermercado, en un ascensor, en la cola del banco, en un quirófano, ...

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3 comentarios:

Pecosa dijo...

Sí que he sentido esa atracción animal un par de veces. La podía aguantar por un tiempo (minutos, un par de horas), pero luego caía. Es lo que tiene la química, y cuando hay química, hay que follar.

Jill dijo...

Conocerás a muchos otros hombres cuya química te atraiga igual o más, no te preocupes.

No es de acosadora, es nuestro cuerpo que nos pide buena genética para procrear. xD

Y yo te daba. Sólo digo eso.

pepe tron dijo...

En fin, que el tío estaba bueno y te entraron ganas de follar (eso si, con mucha literatura por medio).

A mi eso me pasa tres o cuatro veces al día y no me pongo tan melodramático.

Además, como yo no estoy fibrado ni un poco musculado, ni parece ser que sea agradable, pues me aguanto mis ganas y me voy a casa a ver una peli (o a cascármela...) y ya está.

Así de triste es la vida, querida Misa.

Ahora, tu sigue escribiendo que como te he dicho varias veces, me lo paso pipa con tu blog...