El martes pasado fui a Orange a hacerme una portabilidad. Estaba cansada de Vodafone y sus malditas traiciones, poniéndome internet cada 3 meses sin solicitarlo...
Empecé a ver viejo mi móvil forrado de celo (Nokia n95) de hace 5-6 años. Siempre ha funcionado fenomenalmente pero, ya que me iba a otra compañía y me ofrecían alta tecnología a bajo coste, decidí cambiarlo.
Opté por uno de última generación con teclado. Las blackberrys me gustan, pero me gustan también táctiles. Así que sólo había uno que satisfacía todas mis necesidades y, encima, HTC. Y con nombre de baile: ChaChaCha.
Todo genial. Me lo dieron hace un par de días (el martes) tras pasar todo a Orange.
El martes a media tarde ya tenía whatsapp, facebook y google maps en mi super móvil. El martes por la tarde lo puse en silencio y apenas lo sacaba del bolso (como mi nokia n95).
El martes por la noche lo desconecté. ¿La gente no duerme? ¿La gente no tiene vida?
Vale, sí, tengo un móvil de última generación. Cuando estoy sola, esperando, en el metro, en algún lugar SOLA, lo saco y miro cuatro gilipolleces y hablo con quien haya. Me ahorro dinero contando a un amigo que la ventilla del lado del piloto de mi coche se ha roto, ¿qué hago?
Me ahorro tiempo de encender el ordenador para ver si tengo un mensaje de facebook antes de dormir.
Y ya.
Pero eso de ver a la gente, con más gente, con el teléfono en la mano y enviando mensajes y mensajes y mensajes.... ¡¡¡qué agobio!!!
En serio, el móvil no es una forma de vida. Sólo es un instrumento para facilitar las relaciones, no para deshacerlas pasando de la gente con la que estás por hablar con otra gente con la que no estás en ese momento.
PD: he descubierto que si le quito lo de "red móvil" la batería dura diez veces más. Ayer sólo me duró la mañana, y es que va actualizándose, qué cosas. Ahora lo tengo sin red y sólo lo conecto cuando quiero hablar con alguien o mirar cuatro chorraditas, o cuando me aburro en la habitación o la oficina.
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De ilusiones y desilusiones
Hace 3 horas
























