Hoy me han hecho una ecografía mamaria.
Ayer pensé mucho
sobre la anterior ecografía. Quién me la hizo. Cómo sentí ese mango recorriendo mis pechos de un lado a otro y cómo me hacía estremecer.
No puedo evitarlo. Tengo los senos ultrasensibles. Cualquier roce me hace gemir y me cuesta mucho estar en silencio y guardar la compostura, desnuda de cintura para arriba mientras me están tocando con el transductor
(lo acabo de mirar en la wikipedia) dos de las tres partes más sensibles de mi cuerpo.
Fue entonces cuando me vino a la mente e incluso soñé esta noche con mi futuro "palpador". Esperaba que fuera un morenazo de ojos verdes, espalda ancha, no muy marcado en plan musculitos, pero sí fibroso, pero ancho, alto, muy alto, por lo menos de 1'90m. Que fuera super sensible con el transductor y que si me salía algún gemidito por el rocecillo, me sonriera y comprendiera el placer que me estaba proporcionando. Luego cerraría la puerta mientras me limpiara con las servilletas de medio metro el gel que cubriría mis senos y axilas, y me dijera: "
oh, te has dejado un poco aquí", y con su mano, suave, firme y fuerte, retirara los restos que quedaban sobre mi cuerpo. Luego me diría: "
quiero ecografiarte entera, tía buena; pero no con la máquina, sinó con mi falo" y acto seguido.... ya os lo imagináis. Oh, sí que os lo imagináis. Y yo también.
Pero nada más entrar esta mañana, me ha recibido una de las mujeres más hermosas que he visto en mi vida. Llamaba muchísimo la atención. Unos ojos preciosos, grandes y seductores. Rubia, qué le vamos a hacer, pero preciosa igualmente
(es que me gustan más morenas). Muy atractiva. Demasiado atractiva. Era delgada. Tenía buenos pechos y la figura ideal de una mujer. Piernas largas. Alta. Cintura estrecha y caderas perfectamente proporcionadas que provocaban que su cuerpo sintonizara perfectamente al prototipo 90-60-90... Joder. Me la follaba. Y vosotros también.
Me ha recibido con una sincera sonrisa, dientes perfectos, labios carnosos pero sin ser abusones. Simple, bonita, cálida. Preciosa.
"
Buenos días, desnúdese de cintura para arriba y acuéstese con los brazos levantados en la camilla"
"
¿Se ha hecho antes una ecografía mamaria?" "
¿Ha traído la anterior?" "
No se preocupe, pero va bien tener la anterior para comparar si ha habido cambios" "
Si no tenía nada entonces no pasa nada, y esperemos que no salga nada hoy tampoco, ¿verdad?" Tras cada frase, cada palabra, me miraba con esos ojos deseables y me sonreía tan ... tan ... sinceramente, que... que ... joder, ¿cómo podía ser tan bella y agradable?
Os lo juro. Jamás he tenido tanta tensión sexual con una mujer al lado. Sí, he sentido atracción por mujeres, he besado a mujeres, he tocado pechos a mujeres, pero lo de hoy ha sido increíble.
Pero lo mejor estaba por venir. Me pasaba el aparato muy, pero que muy suavemente, sin brusquedad. He sentido placer, pero esta vez yo no miraba a la plantalla. Estaba embelesada mirándole las facciones tan perfectas de su cara. Su cuello. Su pelo mal recogido que ni adrede quedaría tan sexy en ninguna persona. No sé, pero de repente la idea que no estuviera mi tío buenorro esperándome como en el sueño, no parecía una pesadilla, sinó un renacimiento de nuevas sensaciones y deseos de experimentar cosas nuevas.
Eso no quiere decir que quiera tirarme una tía. Tampoco quiero decir que esté desesperada por tirarme un tío. Ni que desee encontrar el amor cuanto antes mejor.
Lo que quiero decir es que hay tanta gente que no conocemos y que en cualquier momento haciendo cosas cotidianas, comprando en la panadería, en el médico, en la farmacia, en la estación de metro, etc, hay algo en las personas que te rodean que te llaman la atención: una mueca, una sonrisa, una mirada, una pose, un gesto, un parpadeo, sus facciones, cualquier cosa, y que no nos fijemos porque estamos absortos en una relación, una disputa, un mal momento en nuestras vidas... cualquier cosa.
Estoy contenta de poder poner todos mis sentidos en todo lo que me rodea. Fijarme en cosas que no lo habría hecho antes porque no sentía la necesidad: fijarme en otras personas.
Y estoy contenta que hoy haya despertado mis sentidos esa mujer, joven, simpática y bella. A partir de ahora me fijaré en todos los que me rodean. Cuántas cosas me habré perdido por no "
sentir esa necesidad". Por pensar que ya tenía todo lo que
"necesitaba"...
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