Seguidores de mis paranoias...

viernes, 23 de diciembre de 2011

Una semana más así y explotaré

Estos días tengo un poco de ajetreo. Es decir: no he parado. Entre trabajar y salir a tomar algo cada día, ir a clase, que si comiditas de Navidad (o comilonas) y que si el Cirque du Soleil y gastos de compras y compras y compras de vales de ofertas por internet... no soy yo.

Mierda paga extra, por qué nos la dan una semana antes de Navidad. He gastado la paga ya. Sólo me queda el sueldo de y para todo enero (y estamos a 23 de diciembre...y me voy de "viajeS").

Estos días he descubierto unos cuantos sitios en Madrid para tomar cañas y tapas. Baratos, caros, normales... ¡¡pero riquísimos!!

Hace unas semanas (antes de mi viaje a Mallorca) un amigo me invitó a ir con él a cenar. Y a cenar, claro. Tenía un vale de Groupalia para ir a una casa de estas del Jamón tan populares por Madrid, en el barrio de La Latina, donde nos pusimos hasta el culo de jamón, huevos rotos (con jamón), jarra de sangria y una rosca de carne ibérica también. Todo riquísimo y que no podíamos más con la vida.

Desde entonces le debía una cena...

Ya vuelta de las vacaciones en Mallorca, el sábado -La Sole- me llevó de tiendas por el centro y luego me descubrió la Sidrería El Tigre. ¡¡Qué pasada de lugar!! Vale, es sucio, muy sucio, porque está petado de gente y las servilletas están tiradas por los suelos junto con los palillos que van barriendo de tanto en tanto. Pero es que por cada vaso que pides te meten un platazo a reventar de bocaditos con queso/chorizo/jamón, patatas bravas, croquetas extrañas y tortilla. Cuando vi el primer plato y nuestros vasos de tubo de sidra miré al camarero con cara de "WTF" y pensando que no me acabaría eso ni llevando dos días sin comer. Pero claro, estaba con -La Sole-, así que entre las dos terminamos el plato y pedimos más sidra... y otro plato de regalo...... dejamos más de la mitad del plato y sentí una gran tristeza al pensar en el hambre que pasan algunos en el Mundo y en ese lugar desean que explotemos y muramos al salir. Luego fuimos a su casa donde vi la película de Mozart y dejábamos varios perritos calientes sin comer porque todo tiene un límite.

El domingo día de descanso y limpieza.

El lunes... hicimos tapeo para comer en Secretaría. Productos de Baleares, empanadas, jamón del rico, dulce, salado, cava, etc... como cerdos. Nos pusimos: como putos cerdos. Para nada más salir quedar por la tarde con dos e irnos a la Sidrería el Tigre donde nos pusimos ciegos a más comida. Nos pusieron cuatro platos de pinchos y sobraron dos. Ahí lo tiran por la ventana, les sobra o algo. Luego en la FNAC compré el libro que hace tiempo deseaba leer: ACACIA, de David Anthony Durham. Desde que leí que ese libro desbancaría a Canción de Hielo y Fuego me dije que tenía que leerlo y criticarlo, a ver si era verdad o van de flipados, como El Nombre del Viento, que no le llega a la suela (y que mi mamá-Reina Maga me regalará la segunda parte el 6 de enero: El Temor de un Hombre Sabio).

El martes... hicimos tapeo los de mi sección y terminé comiendo como si no hubiera mañana. Por la tarde-noche me esperaba saldar parte de mi deuda con mi amigo: el que me invitó a cenar jamón. Me llevó cerca de su casa a un bar llamado La Esquina de Daniel. Pero... pero... pero...¿¿qué precios son esos?? Lo encontré caro pero una vez me trajeron la cerveza y el pinchito de chorizo frito todo gordo y espectacularmente delicioso, se me quitó la tontería. Pedimos las patatas con huevos y jamón serrano. Yo quería pedir la tapa de chorizos, puesto me encantó el del pinchito o la de alitas, que se me antojan de vez en cuando, pero no me dejó porque decía que los platos allí eran enormes y con uno para los dos sobraban.

Y qué razón. Madre del amor hermoso de todos los Santos puros, castos y pecadores de fornicio.

A medio plato tuvimos que ir más lento para ir asentando el estómago para lo que quedaba...

El miércoles... con los del trabajo a comer a la hamburguesería HD. Jo-der. No daba más de sí. No desayuné para poder meterme entre pecho y espalda su hamburguesa de pan de cerveza con semillas de amapola, su carne de buey, las patatas, el postre...
No comí nada más en todo el día. Porque incluso cuando llegué de clase por la noche continuaba digiriéndola.




El jueves comí, por fin, sin gastar dinero ni reventar. Por la tarde quedé con -La Sole- porque teníamos que estar a las 19:30h en el Madrid Arena para ver el Circo del Sol.

Dimos una vuelta por el C.Comercial Príncipe Pío y una rubia imbécil me pisó la bota despegándome la suela y haciéndome caminar coja. Como no hay tienda de reparación de calzado me compré unas botas negras de piel (ya que estaba) con tacón ancho y tuve que cargar con las rotas (y nuevas de 2 meses, unas Mustang) durante toda la tarde y noche (y circo). Y nos dimos nuestra merendola-cena en el VIPS, porque no íbamos a pillar nada durante el espectáculo.


Nos encantó Zarkana. Se nos hizo cortísimo. La iluminación, el espectáculo, la música, todo. TODO. Fue genial. Lo pasé mal en algún momento que digo: se van a matar, pero no. Y sí, se cayó uno de los trapecistas pero no pasó nada porque el tío estaba buenísimo y yo hubiera ido corriendo a socorrerle de pasar algo había una red.


Estábamos en los segundos asientos más caros. Y menos mal, porque estábamos en grada y no nos tapaba nadie y justo en frente. En cambio, los que más pagaron estaban en plano, tapándose unos a otros y ni siquiera tenían reposabrazos. TOMA.


Y hoy me voy para La Rioja. Donde me espera parte de mi familia paterna en Arnedo, y me pondré hasta el culo de comida porque allí les gusta mucho esto de ir de tapeos y comer como si no hubiera un mañana. Y además mi tía cocina que te mueres, puesto es cocinera. Y el verano que pasé en su casa di el estirón y engordé como diez kilos...y voy en NAVIDAD. Tengo que comprar protectores estomacales o algo.

Para finalizar, el puto consumismo se ha apoderado de todos en todas partes y me estoy volviendo adicta a comprar vales por Groupon, Groupalia y Réstalo y como me digáis alguna más voy a tener que meterme...
Por ahora ya tengo comprados vales para ir a cenar por 29€ dos personas a un restaurante tradicional caro, carísimo: entrante, plato (entrecot de Ávila...), bebida, postre.
Un vale de barra libre de alitas más bebida por 10€ para ponerme ciega.
Y un vale regalo para mis papis, por 39€ he comprado una paletilla de 4kg con cuchillo para cortarla. Valía 100€, así que algo que me ahorro y sé seguro que le van a dar uso, aunque sea para saborearlo y cagarlo.

Saludos y FELIZ NAVIDAD  y espero que no os haya puesto los dientes largos con tanta comida.

Yo sí tengo hambre.

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5 comentarios:

Doctora Anchoa dijo...

Y lo que queda por comer, que mañana empiezan las navidades. Madre mía, creo que este año peto.

Rdimichelle dijo...

menos mal que yo he decicido dedicarme solo a beber jajajaj

apple dijo...

Madre mía, se me ha echo la boca agua y las caderas grasa jeje, esta época es lo que tiene ya tenemos enero paa desquitarnos y ponernos a dieta.

H@n dijo...

Te recomiendo que le eches un ojo a: letsbonus, offerum, miniinthebox y yunait (aunque yunait te redirige a otras páginas... )

Yo también estoy adicta total, mi última adquisición una limpieza bucal por 6 euros!!! 85% de descuento, lloro de gusto!!! =_)

pontgon dijo...

¡Madre mía que envidia!

¿que pasa, que en el curro estabais esperando que yo me fuera para iros a comer por ahí? esto no os lo perdono jajajajaajaj

¡Felices Fiestas!