Seguidores de mis paranoias...

martes, 29 de marzo de 2011

El hermano nº 7 y la vergüenza ajena

Como ya sabéis, somos 8 hermanos. De todos, soy la número 6. Tengo un hermano y una hermana pequeña. Son con los que más cosas he compartido aparte de la mayor (la hermana nº 3, mi confidente), pero, si he de ser sincera, de quién y con quién más me he reido en toda mi vida ha sido con mi hermano pequeño: el hermano nº 7 (también ha sido al que más he odiado... pero creo que ya lo he contado, lo chivato y malo que fue conmigo... ¡¡hermanos!!, quién los quiere).

Leyendo un post de Pecosa sobre su pelo Pantene y la desgracia que le ocurrió el viernes 18 de marzo de 2011 en el metro, he recordado una anécdota -detrás de otra- de mi hermano nº 7 sobre:

LAS COSAS QUE ME HACÍAN SENTIR VERGÜENZA AJENA EN EL TRANSPORTE PÚBLICO.

Mi hermano nº7 debía tener problemas a la hora de comportarse en lugares públicos, sobretodo de comportarse en espacios cerrados como podía ser el tren o el autobús. Era divertido, eso sí, lo cortés no quita lo valiente; pero daba palo estar a su lado cuando le daban sus ataques de autismo o sus pataletas como niño con síndrome de down...


Contaré alguna de las anécdotas:

Hace mucho, mucho tiempo, subimos al autobús y, al estar muy lleno, nos pusimos en la zona de la puerta de atrás. Las puertas se cerraron y me di cuenta que mi hermano tenía un dedo entre las puertas. Me miraba riéndose y diciendo "no duele... oh... mira... ¡cabe!" y ZAS, sacó todo el brazo (hasta el hombro) entre las gomas de la puerta.
Viéndose así y la gente mirando entre perpleja y preocupada, mi hermano empezó a gritar, entre risas intento de ser escondidas, y la gente gritando al busero que parara, que había pillado el brazo a un niño. Paró el autobús y yo, roja, en silencio, medio riendo y medio en un ataque de ansiedad por la pedazo escena que acababa de montar, no pude confesar la cruel broma que mi hermano acababa de cometer. Así que todo quedó en una regañina sobre los peligros de estar cerca en esa zona con el cierre de puertas.

Otra vez, en el autobús, la misma línea y supongo que otro conductor, mi hermano estaba perfectamente normal antes de subir al vehículo. Pero una vez comenzó a subir las escaleras lo hacía caminando de una extraña manera... corvada y tiesa, los brazos... muy raro.
Cuando me di cuenta de la situación, ya era demasiado tarde. Mi hermano me miró, con la cara extraña, fea, deformada, subnormal. Subnormal. Esa es la palabra: subnormal. Estaba haciendo el subnormal.
Una señora nos dejó sentarnos donde se iba a sentar ella. Entonces mi hermano empezó a gritar como el retrasado de los Goonies (eeeeeeeeeeh eeeeeeeeeeeeh aaaaaaaaaaah aaaaaaaaaaaah y cosas inentendibles por ese estilo), poniendo las manos tal que así:


Y poniendo la misma cara y comportándose igual que Leonardo DiCaprio en "¿Quién ama a Gilbert Grape?" (Grande esta película, y cómo lloré).

En algún momento se le caía la baba y empezaba a gritar:

- "SE ME HA OLVIDADO TRAGAAAAAAAAR"
Una señora se debió sentir conmovida y le dio un pañuelo.

En serio, qué puta vergüenza. Pero lo peor vino al bajar. Nos levantamos, él muy pesada y costosamente, y, de repente, como tocado por un dedo de Dios, ocurrió un milagro para todos los que presenciaban la escena y llevaban media hora pensando "pobrecito". Consiguió erguirse, los brazos le cayeron en una posición normal, sus pies y piernas funcionaban a la perfección y sus músculos se desatrofiaron y su cara volvió a estar normal. Se giró mientras bajaba a mirar a la gente y dijo:

- "Adiós".

Sí. Mi hermano es así. Subnormal. Qué le vamos a hacer.

También ha pasado de estar un amigo, mis dos hermanos pequeños y yo, en el autobús, con menos gente, claro. Mi hermana acabó encadenada en la barra del autobús mientras gritaba "me gusta" y el amigo la paseaba por todo como si fuera una perra rabanera (hasta por la calle). Y mi hermano poniéndose los tiques de autobús en la boca y gritando como un puto subnormal. En serio, qué vergüenza.

Me rio. En serio que ahora me río. Pero antes... antes también. Pero como con más vergüenza. Hemos crecido (menos mal). También tengo un montón de videos en la calle de mi hermano haciendo el gamba, pero esos son mejor colgarlos (había más pero los eliminé dejando los menos fuertes y bandálicos)...



El de la camiseta negra... ésa es sólo su manera de bailar...


Es mi payasete...

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7 comentarios:

Jill dijo...

Tu hermano es el mejor. xDDDD

Kurai dijo...

Qué bueno lo del subnormal en el autobús. No me hubiera podido aguantar de ser tu, qué grande xDDD

Damajessica dijo...

no se si desorinarme de la risa o pensar que tus hermanos me dan miedo :P mucho

Speedygirl dijo...

Jolines, Misa, qué familia... XDDDDDD

Doctora Anchoa dijo...

¡¡¡Ualaaaaa!!! ¡¡¡Yo quiero tener un hermano así!!!Es súper divertido XD.

El Zorrocloco dijo...

Lo de: "Se me ha olvidado tragar" me ha tenido cinco minutos descojonado delante del ordenador, así, en plan silencioso. Qué grande XDD

Anónimo dijo...

Vaya tela, Misa. XDD Imagino el bochorno y la risa contenida al mismo tiempo. Claro que podías haber dicho siempre que era actor y que le pedían que ensayara sus apeles delante de mucho públoco.
No puedo ver los videos aquí, asi que igual vuelvo a pasar a recomentar.

Por cierto, ¿buscarás los diablos de Roma que escondieron H@n y Zorro? :)

JuanRa