Seguidores de mis paranoias...

martes, 28 de septiembre de 2010

A dos kilos de convertirme en foca

¿Qué he hecho estos días?

Esto de comer sin importarme lo de las calorias está afectando seriamente a mi diámetro físico. Cada vez ocupo más sitio en los pantalones y me sobra menos lugar para meter los dedos y abrocharme los botones. Es más, no hay lugar, por lo que me he de obligar a meter barriga para poder cumplir la función por la que cosieron varios botones: que no se te caigan los pantalones. ¡¡Si me vienen tan apretados que no se me bajarían aunque me tiraran tres personas!! ¡¡Si me cuesta horrores subirlos y bajarlos!!

Pero bueno, al menos puedo decir que he comido MUY bien estos días. Y hoy, que quería empezar a comer menos para el viernes no chafar a Sergio con mi peso o ver mis lorcillas moverse con ton y son sin ver más allá de mi barriga (sí, no vamos a un hotel a ver la tele, precisamente)... vamos, al menos que se me deshinchara la barriga de todo lo que he comido (que no dejar de comer, pero sí darle a la ensalada), va y se despide uno de mis jefes y ha montado un pedazo pincho de despedida que... que después de estar comiendo toda la mañana quelys con queso mahonés curado, me he metido entre pecho y espalda (y ombligo) tal cantidad de jamón serrano, queso, lomo, croquetas, pinchos de carne y tortilla de patatas que no cabía en mi de gozo. Y cuando iba a desmayarme de tanto comer, van y dicen que hay cocido para comer. ¡¡Cocido!! Mi comida favorita desde que estoy con Sergio...

Y ¿creíais que me iba a perder tal manjar? ¡¡Noooo!! ¡¡Viva el cocido!! Es que quería reventar. Pero claro, no podia faltar el postre y me he comido también un melocotón gigante.

He llegado a casa como he podido (mareada perdida de tener el cuerpo trabajando entre la garganta y el intestino grueso al 120%), y me he metido en la cama. He dormido tal siesta que si no llega a ser porque las 3 cocacolas han llegado antes abajo, habría dormido tranquilamente más (si Sergio no me hubiera llamado también habría dormido más xD). Así que una vez despejada, un rato al ordenador y luego ya de tomarme la pastilla antibaby volveré al sobre.

Y bueno, tengo asumido que mañana toca madrugar un rato largo antes por culpa de la huelga. Porque no puedo ir a la huelga (en mi trabajo no tenemos derecho a huelga).Y ahora mirando las noticias dicen que no van a cumplir los servicios mínimos mientras, orgullosos dicen: ¡¡no nos importan las consecuencias!!

A mí si me importan. Los piquetes la van a liar parda y se las suda todo, por mucho que digan que están para otro fin. No para fastidiar comercios insultando y rompiendo cristales y mobiliario (haciendo perder miles de euros a los que les falta para llegar a final de mes), no dejar llegar a la gente a su puesto de trabajo y, por supuesto, cerrando carreteras para joder a los que DEBEN ir a trabajar. Esos mismos que piden derechos y joden los derechos de otros.


Y nada, voy a ver si bebo un poco de agua para que siga trabajando mi estómago, que sigue lleno y lo noto trabajar a un ritmo vertiginoso (y han pasado 5 horas)... Para ti no hay huelga tampoco, estomaguito mío.

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3 comentarios:

Damajessica dijo...

Veremos si yo mañana llego al trabajo o me quedo por el camino, nada nena cuando puedas quedamos un ratejo y me cuentas :)

Kurai dijo...

Qué gracia lo del diámetro físico xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

Mañana vas a cagar un montón! =D

Pecosa dijo...

El estómago lo que tiene es un sobreexceso de trabajo, ¡jajajajajaj! ¡Animaaaaaal!