Y miro atrás ...
El día 07 de septiembre de 2008 llegué, tras haber derramado mis últimas lágrimas de desahogo, a mi nueva ciudad, la capital de España.
Los primeros días los pasé como en otra dimensión. Era como estar en un sitio surrealista. Todo el mundo es super amable cuando ven que eres nuevo. Pues me sentía como en casa. A gusto.
Pero no todo es oro lo que reluce. Empiezas a ver cosas penosas, que la gente no es tal como aparenta ser, a estresarte con el ruido de la ciudad, a contagiarte del miedo de todos (cuando lo de las amenazas de ETA daba miedo ir en metro o ir al aeropuerto, yo hice ambas; también en el trabajo pusieron la alerta máxima para salir/entrar y alrededores), es lo que tiene estar en el centro. Pero es precioso. No me arrepiento de haber cogido este destino.
Luego no puedo decir que haya conocido a muchísimas personas. Desde que empecé a trabajar hasta que conseguí nuevas amistades en la isla pasó más de un año. Y en Madrid igual, no espero encontrarlo todo a la primera, ya bastante sorpresa me llevé al descubrir algo que no me había propuesto en el año 2008 (y en muchos años más), y es encontrar a alguien con quién compartirlo todo.
Ayer, hablando con esta última persona, me recordó lo que le decía en nuestras numerosas conversaciones cuando él me hablaba de su actual pareja o que lo había dejado o tal o cual: "¿para qué ponerle nombre a las cosas?" "¿Por qué llamar novio/a a otra persona?" "El amor como la gente habla de él no existe". También lo puse en el blog varias veces y siempre le he hecho incapié. Es uno de los motivos pos los que Sergio es Sergio o es
mi binomio, mi complemento. No es mío, sólo forma parte de mi vida y mi persona. Y creo todavía que no lo he presentado a nadie como: "te presento a mi novio". Dios, me siento absurda sólo de pensarlo. Y el amor te vuelve inútil.
Estos días he estado pensando y, desde que conocí a Sergio y empezamos lo que sería una relación seria y estable, mi vida social se ha paralizado. La gente que conozco es la gente que él me presenta. Mis ganas de conocer gente por internet se han congelado, no me interesa lo más mínimo, es más, pienso considerablemente si cerrar todas las páginas de contactos donde estoy.
No me puedo quejar en ese aspecto porque me ha presentado a gente muy variada y artistas, entre ellos
Jorge y
Rebeca Saray. Luego no sé por qué no me puedo adaptar en absoluto a mi nueva vida. No estoy en desagusto pero me falta algo. No consigo quitarme la etiqueta de ser "la novia de Sergio", y aunque pudiera no sabría cómo, porque me cuesta mucho hacerme amiga de sus amigos.
Tengo algo muy importante, pero necesito tener más gente importante en mi vida, porque si pierdo una cosa, no quiero perderlo todo. Necesito apoyo T_T.
Luego pienso si he estado en todos esos espacios de contactos por encontrar pareja. Sé que la respuesta es NO, pero no entiendo por qué conocer gente ahora me da pereza y más sabiendo que hay buena gente en el mismo sitio que encontré al único hombre que ha conseguido romper el muro que no dejaba entrar a nadie, absolutamente a nadie, en mi... en mi... ARGH NO ME SALE LA PUTA ÑOÑADA!!!
A veces me detesto, este es uno de esos momentos.
Echo de menos a Ana y Mari, ir al festival a hincharnos a crêpes, a Gomila y emborracharnos juntas y tocarle las tetas a Mari mientras Ana nos la torra sobre su vida haciendo que pasemos un rato normalmente agradable; de Kawo echo de menos sobretodo meterme con él y ponerme tensa con cada una de sus palabras... También echo de menos el DDR que me hacía perder peso T_T. Pero en fin, es la vida que he decidido tener, espero encontrar a alguien que me acompañe mis tardes y mis muertos fines de semana. Paciencia.
.