Seguidores de mis paranoias...

miércoles 26 de agosto de 2009

¿Sería una buena madre?


Primero de todo, ayer tarde hablé con dos personas: Sergio y Kellogs.

Con ambos hablé qué tal me había ido el día y sobretodo me explayé con Kellogs, que hablé de todo lo que me había pasado este verano, mi relación con Sergio, mis ganas y no ganas de ir a Mallorca en fin de año y también hablamos de su vida un rato.

Tras esas conversaciones me fui a dormir.

Es ahí donde empieza esta historia.
Esta noche he soñado algo maravilloso. AVISO: pasteloso, MUY pasteloso. Al menos el principio... luego se tiñe...

Estoy en el autobús Madrid-Ponferrada. Llegamos a la estación de autobuses y voy al maletero y saco una pedazo de maleta enorme casi más grande que yo.

Sergio me está esperando de pie, con una sonrisa y los brazos abiertos. Le abrazo y le digo: "por fín" entre lágrimas.

No paramos de besarnos. No nos soltamos. Estamos largo rato abrazados y besándonos.

Vamos al coche y me dice: "vamos, te voy a presentar nuestra casa".

¿Casa? Un pedazo de chalet con piscina, dos plantas, cinco habitaciones, dos salones, cocina americana, tres baños, un jardín enorme y terraza-barbacoa. Precioso. En un tranquilo pueblo del Bierzo.

Esa misma noche me dice que es el hombre más feliz del mundo. Yo le respondo entre lágrimas que también. Muchos besos, abrazos, hacemos el amor (...) y tal.
Por la mañana me despierto y tengo el desayuno en la cama. Viene y me da un beso de buenos días. Al rato de desayunar los dos viendo la tele nos ponemos a hablar y me dice que quiere optar a un piso de protección oficial para dejar de pagar el alquiler del chalet. Para tener más ventajas me propone casarnos.

Joder. Se ve que le digo que sí porque de repente estoy vestida de negro, un vestido precioso hasta las rodillas, peinada con un moño, maquillaje perfecto y delante de un juez. Sergio aparece de repente en traje. ¡¡EN TRAJE!!. Con su corbata, camisa, chaqueta, pantalón, zapatitos, chalequito, gemelos, pelo para atrás con una coleta bien hecha y engominado... Y lloro de la alegría al verle vestido así.

Nos damos el sí quiero y casi follamos delante de todos los invitados de la emoción-excitación.

El siguiente episodio del sueño estoy en el paritorio que estoy dando a luz a gemelos. ¡¡GEMELOS!! Joder, si se sueñan las cosas bien, se sueñan ya bien del todo, ostias.

Tienen mi nariz y ojos, la boca de Sergio y el pelo largo hasta las caderas, castaño claro y liso. Son niños y la enfermera le pone los pañales negros. Luego los abuelos les regalaban collares, pulseras, muñequeras y chaquetas de cuero negras y con pinchos, chapas y parches. Mi hermano pequeño les regaló unas New Rock en miniatura. Su habitación estaba plagada de pósters y decoración con dragones y metal. Estanterías, cunas, escritorios, sillas...

Sergio y yo somos super felices con nuestros bebes gemelos metaleros.

Empiezan a hacerse grandes y ... el sueño empieza a tener otro color. El color rojo.
Los niños se vuelven locos escuchando Slipknot, Metallica y demás grupos. Se clavan los pinchos mientras bailan y vienen corriendo sangrando hacia mí.

Me desmayo cada vez. Sergio siempre aparece para cogerme antes de chocar contra el suelo y les cura. Cuando abro los ojos ya están curados y al rato vuelven a venir a mí corriendo porque el otro le ha clavado un pincho en el cuello. Le ha perforado la aorta. Sale un chorro como si de una manguera de bomberos en pleno incendio se tratara. Me salpica y me desmayo al acto. Sergio no está.

Al despertar, el gemelo que no ha muerto desangrado porque su madre no le curó ni llevó a urgencias a tiempo, es un drogadicto vestido de pijo con el pelo pincho y decolorado con piercings en las mejillas, labio y ceja, que no ha superado la muerte de su hermano, al que clavo un pincho cuando tenían cuatro años.

Sergio aparece de nuevo y me dice "es pijo y drogadicto por tu culpa".


Abro los ojos, ha sonado el despertador. Menos mal. El sueño dejó de ser maravilloso hacía rato.

Me ha hecho reflexionar bastante... ¿Sería una buena madre? ¿Y si no tengo a nadie en el momento en que (en unos años) mi hijo viniera sangrando por una caida? Espero que el instinto maternal sea más fuerte que una puta fobia.



PD: imágenes sacadas de AQUÍ. Las he encontrado de casualidad y, no eran como las del sueño, pero no distan mucho de cómo las imaginé jajajajajajaja

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1 Coments a la Serda!:

Nimrod dijo...

recuerda, el heavy metal es maaaaaalo, esta inculcado por satán y es la musica del diablo xD