Seguidores de mis paranoias...

lunes, 8 de octubre de 2018

Sobre visibilizar la lactancia materna y la crianza en brazos

En esta época que nos ha tocado vivir donde la mitad de lo que comemos es transgénico y está cargado de hormonas, químicos y demás parafernalia poco beneficiosa para nuestro organismo, parece que molesta lo natural. Lo de toda la vida. Ahora lo llaman moda.

Hay muchos artículos interesantes (y hasta crueles) que nos abren los ojos sobre la importancia del afecto, el contacto humano y la necesidad de la madre para el recién nacido (y sobre lo cruel que es el abandono o el separar a una madre de su bebé recién nacido y negarle el contacto solo porque unos señores lo han comprado). Una de mis frases favoritas a las que recurro cuando alguien dice que durante muchos años los niños se han criado con biberón y no ha pasado nada, es a la de Frank Oski: "La lactancia artificial es el experimento más duradero sin grupo control ni consentimiento informado en la historia de la medicina".

En nuestro caso la lactancia materna, a parte considerarla la cosa más dura y sacrificada que he hecho por alguien, ha sido lo mejor y más beneficioso para toda nuestra familia. También porque es derecho del bebé recibir lo que espera de su madre, para lo que está genéticamente programado y miles de años nos han dado la razón, y no iba a ser yo, su propia madre, la que se lo negara. Porque si todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, no es ir a la farmacia a preguntar cuál es la mejor leche del mercado, porque siempre será la leche materna Y ENCIMA ES GRATIS, y buena para el medio ambiente! No genera residuos.

Y aunque digo que quiero destetarla sobre los dos años y esté preocupada porque con 21 meses prefiere la teta a comer sólidos y esté delgadita y apenas sienta atracción por la comida y haya días de casi lactancia materna exclusiva (vacaciones, fines de semana...que tengo que dejarla en casa de los abuelos para que coma), me encanta tenerla en la teta. Me encanta jugar con ella, que se descojone porque le estoy acariciando detrás de la rodilla, o las axilas, o la note hacer fuerza y se tire un pedo y casi se mee de la risa con la teta en la boca (que no la suelta ni para eso).

Puedo hacerme diez mil fotos con ella en la teta. Porque me encanta verla así. La veo relajada, feliz y es tan cariñosa en esos momentos, la siento tan vulnerable, necesitada y pequeña... que no puedo más que quedarme mirándola e inmortalizar un momento que sé que en poco tiempo se va a terminar. Es una etapa con fecha final. Y querré recordar siempre que un día tuvimos esa conexión. Que hubo un día en que necesitaba a su madre como el respirar..


En la cama.
En el sofá.
Descansando en unas escaleras.
En el bar.
En invierno paseando por Estocolmo.
Paseando en pleno calor de agosto por León.
Esperando a papá para que haga la comida.

La semana pasada fue la semana de la crianza en brazos. El porteo (ergonómico) ha sido nuestro mejor recurso junto con la lactancia. Tanto el padre como yo nos sentíamos bloqueados cuando veíamos escaleras, coches, aceras que se terminan, pasillos estrechos, demasiada gente que esquivar, en los viajes se quedaba en el coche ocupando el maletero o en el hotel...por no hablar de cómo lloraba la niña dentro de él. Ir con el carrito se nos terminó al mes de su vida, que aprendimos a utilizar el fular, y cogíamos el carrito solo cuando coincidía con hora de siesta, y no siempre, porque dependía a dónde fuésemos. Desde que camina no lo hemos vuelto a utilizar y está en casa de los abuelos, y el único que lo utiliza es el abuelo, y casi tampoco porque detesta esa silla infernal. Así que cuando el abuelo nos diga que le molesta el carro en su salón, le buscaremos hueco en el pueblo o el trastero.

Ahora solo va en brazos, mochila (Fidella) y cuando le apetece: suelo.

¡Escaleras! Las peores enemigas de las sillas de paseo.
Porteo a la espalda. Imposible con una mochila mala -Chicco, Jane, ...-
Puerto que separa León y Asturias, me encanta esta foto.
Y qué feliz la vemos. Porque sabemos que nos tiene siempre cerca. En contacto. Porque confía en nosotros. Y es súper agradecido al final.


PD: para las que se ofendan, porque cualquier comentario que se haga diciendo que la lactancia materna es lo mejor, atrae diez comentarios diciendo que sus bebés están sanos con biberón y eso no significa que les quieran menos, en ningún momento he hablado, y mucho menos mal, ni del biberón, ni de cómo ven el carrito otras familias, etc. Solo hablo mal de las mochilas Chicco, Jane, y las que venden en el Corte Inglés y tiendas de bebés especiales para portear mirando al mundo, por venderlas falsamente como mochilas ergonómicas y ser perjudiciales para la fisionomía del bebé y de los padres que han de mal-cargar con ellos.

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viernes, 5 de octubre de 2018

Blogger está muerto.

Me he metido en el listado de "blogs que sigo" y desgraciadamente, tras mucho tiempo actualizando esporádicamente (desde que empecé a estudiar a parte de trabajar) por dejar de tener vida, exceptuando dos blogs, están todos cerrados o abandonados desde el 2013-2016. Por suerte JuanRa Diablo sigue vivo.

Las redes sociales han matado a Blogger. Yo misma reconozco que actualizo diariamente Instagram y Facebook, y hasta Twitter a veces, pero el blog lo dejo para paranoias, cosas que me han llamado la atención o desahogos que no creo que le interesen a mi familia (y creo que a nadie, de verdad que estoy está muerto, parece mi diario personal que solo yo leo, no me importa). Y aquí es donde me gusta explayarme sobre mis viajes, porque a mi familia solo le interesa ver fotos de la niña.

Una salva por esos blogs que antaño me alegraban el día.

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martes, 2 de octubre de 2018

MOTIVOS POR LOS QUE NO ORGANIZAR UN VIAJE A NUEVA YORK CON LA FAMILIA.

En agosto se comenzó a gestar la idea de ir a Nueva York.

Iba a ir con mi tía (su viaje de ensueño) y mi hermana inicialmente, pero mi hermana dijo que no podía ir porque eran demasiados días, así que miré para ir solo 8 días/noches, encontré un súper ofertón en un hostal al lado de Central Park (a 15 minutos andando de Time's Square) tras un mes de mirar y que nada bajase de 400-500€ por persona, una habitación doble con baño privado por 200€ 8 noches!!!!!, que no volví a encontrar y descubrí que fue un error de Ryanair Rooms, porque en la web principal salía a 1200€, pero yo tenía ya mi reserva hecha. Así que por 100€ por persona y los 400€ del avión (Iberia) podíamos conocer Nueva York a un precio casi regalado... Mi tía y yo íbamos a ahorrar mucho dinero y gastarlo en otras cosas, como comida.

Entonces mi hermana al ver que era tan barato dijo que se apuntaba. Y entonces la oferta ya no valía. Le dije que me sacrificaría ya que no me importaba dormir en ese mismo hostal en una habitación femenina con otras mujeres por 160€ las mismas noches (pagando la diferencia entre todas), y ella la habitación doble con mi tía. Todo perfecto. Solo faltaba mirar vuelos.

Al ver lo barato del viaje, mi cuñado dijo que se apuntaba. Así que era cuestión de buscar un apartamento o dos habitaciones de hotel dobles. Pero como mi cuñado se apuntaba, el marido de mi tía dijo que si venía mi cuñado, él también venía, que con otro hombre la cosa cambiaba... ASÍ QUE YA NO VALÍA NINGUNA OFERTA MIRADA. Que mi tío tiene cojones la cosa (nunca mejor dicho), que si no había otro pene no quería viajar con solo úteros.

Mi cuñado, como no quiere compartir nada porque no está acostumbrado a vivir con más gente y no deseaba prisas de otros ni nada, reservó una habitación doble con mi hermana en un hotel a parte, mientras yo buscaba como una loca apartamentos para 5. Cuál fue mi sorpresa cuando me lo comunicó mi hermana y dijo que ellos no querían ir a un apartamento porque eso significaba hacer la cama y la comida y ellos querían ir a "todo hecho". Daba igual que le dijese que hacer la comida no era obligatorio solo por tener una cocina. Su hotel se pasaba de presupuesto para mis tíos y yo, y dijeron de buscar una habitación triple. Cuando la encontramos cerca del hotel de mi hermana y mi cuñado, mi tía decidió que prefería estar con su marido a solas, que era un poco raro compartir con su sobrina (porque la idea de un apartamento de 3 habitaciones no les valía a nadie), así que a mi hermana se le ocurrió la brillante idea de seguir con su habitación de hotel, pillarles una habitación doble con baño privado de 1200€ en un hostal a mis tíos y ofrecerme la única solución de irme a 200 metros a un albergue a compartir habitación con 4 u 8 personas...

Así que nada más colgar, me metí en el grupo de WhatsApp que había creado yo dos semanas antes, les deseé buen viaje y salí del grupo.

Peeeeero... nada más salir del grupo pregunté en el grupo de mis amigas si alguna quería ir a Nueva York, que tenía una reserva para mayo de 8 noches por 200€ y ambas me dijeron que se apuntaban. Les iba mejor un día menos por temas de vacaciones y una semana antes. Se apuntaba el marido de mi amiga. Al día siguiente reservé una habitación cuádruple tras confirmar que a la pareja se la sudaba compartir habitación (cuando viajan van a lo barato y suelen compartir con amigos). Me pasaban links de dónde podíamos ir, miraron más apartamentos, a los tres días pagué media reserva (no reembolsable) en Airbnb para dormir en un apartamento a 15 minutos andando de Time's Square y anulé definitivamente las dos que ya tenía, de cancelación gratuita. A la semana teníamos los billetes de avión (con su seguro de anulación, que ahora que soy madre no puedo arriesgarme a que pase algo en casa y yo estar fuera y no poder hacer nada), yo con dinero en cuenta que me habían hecho transferencia para poder adelantar gastos. Y ya tenemos una bonita guía de viaje e incluso me he hecho rutas para correr a primera hora algún día por Central Park!!

Así que definitivamente, lo mejor es viajar con amigos que tengan las cosas claras y se apunten a un bombardeo. O ser tú misma la que organices los viajes para tu familia nuclear (pareja, bebé y fin).

PD: Sí, dejaré a la niña con el padre. No, no ha dormido nunca sin su madre. Sí, sigo dándole el pecho. No, no sé cuándo la voy a destetar. Sí, no me importa irme y dejarles en casa y sí, necesito un viaje con amigos porque sí, para mí es muy importante seguir haciendo mi vida y no, no considero que esté abandonando a nada ni a nadie.

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lunes, 1 de octubre de 2018

Café en vena en la oficina

Desde hace tres años siempre tomamos los mismos cafés, uno tras otro, entre 1 y 3 al día por persona...


Qué decir que una máquina es insuficiente para drogarnos a los que somos más los que vienen a visitarnos en las horas del café, así que sería un puntazo ser seleccionada para participar en el proyecto de Tassimo #TassimoEnLaOfi y ponernos a tope con nuevas variedades de café.




¿Daremos la bienvenida a nuestra nueva cafetera esta semana?





Mientras tanto, a mi vera, verita, vera:





viernes, 28 de septiembre de 2018

La Escuela del Parque de Arena.

Como madre creyente ferviente que una educación en casa no solo es posible, si no también beneficiosa para nuestros hijos, cuando voy al parque o escucho comentarios de otras madres/padres reconfirmo mi postura.

Un compañero de trabajo, el mismo que me decía que no era natural darle pecho con dos años a un bebé aunque estaba de acuerdo que en los primeros meses era lo mejor para el bebé (seguramente ha leído mucha publicidad de Nestlé y Belvit), defensor constante de la escuela infantil (guardería, en sus palabras, y ojo, la escuela si tiene un buen proyecto y el/la profesor/a lo respeta yo también la apoyo), me dice que estoy equivocada, que lo mejor que podría hacer por mi hija es llevarla a socializar, a que allí aprenda inglés y los números y los colores, a compartir con otros niños, a hablar más rápido, que él ha visto la evolución de sus hijos desde que les metió con 4 meses y que se han inmunizado de todo (ha faltado mucho, la madre, a trabajar por cuidar de sus hijos enfermos, porque se debe notar la inmunización a partir del 2º nivel, cuando entran en el cole a partir de los 3 años, pero no porque el sistema inmune esté más maduro).

Nunca ha vivido una "asamblea" de la escuela, ni en el parque, ni en ningún sitio.
Y aún así coloca a sus muñecos en círculo, de frente, y les cuenta cuentos.
¿Realmente es algo típico de las escuelas o es algo innato en los niños por la necesidad
de escuchar y ser escuchados el preferir colocarse así?
No soy detractora de la Escuela Infantil, pienso que es una necesidad en esta sociedad donde la conciliación está en un tercer plano, donde los horarios de los padres no coinciden con los de los hijos, donde la lactancia materna está penalizada, donde muchas madres son penalizadas también por quedarse embarazadas, donde el permiso de maternidad y lactancia no se corresponde con los mensajes concienciadores de la OMS, donde niños que viven en familias de nivel socioeconómico bajo reciben una educación, materiales y alimentación que no pueden tener en el hogar, así como los de familias de bajo nivel sociocultural ven que a sus hijos les gusta más un libro que pasar horas frente al televisor y ven otros modelos de conducta, adquieren más vocabulario y ciertos valores que contrastan con los de su hogar. En definitiva, la escuela es beneficiosa, pero no porque aprendan más o menos inglés, los números o los colores que también los aprenderán en casa, jugando a las construcciones, a las cocinitas o leyéndoles un cuento y describiéndoles las cosas que ven, si no porque suple carencias que puedan encontrarse en su círculo social cercano. Y cuando hablan de rutinas, me pongo un poco mala. Qué rutina ha de tener un bebé de 4 meses, si no es dormir cuando lo necesita, comer y que se le cambie cuando precise. Uno de un año... fija sus horarios de comida sin necesidad que haya un adulto... las rutinas solo sirven para que los adultos estemos más cómodos, adaptar sus horarios a los nuestros, que poco a poco el mismo bebé va cogiendo esa rutina a raíz de la convivencia. Mi hija nunca ha tenido horarios estipulados para comer, dormir o bañarse y es ella misma la que lo pide más o menos a la misma hora, ajustándose más o menos con el adulto y los de la escuela que tanto "aprenden" los niños dentro de ella. No hace falta obligarles desde bebés, ellos mismos lo harán por sí solos. Y bueno, que una buena Escuela Infantil es buena para cualquier niño y padre/madre que lleve a sus hijos allí, porque lo más importante: se sentirán respetados.

Pues el parque, al no llevarla ni a ludotecas, ni escuela infantil, ni a actividades "extra-hogares", se ha convertido en su salón de juegos social. Y sin ir a la escuela nos encontramos ante un severo caso de "NIÑA ESPABILADA". O lo que es lo mismo: una niña normal para su edad, independientemente de si va al cole o no.  Gracias a pasar horas y horas en el parque puedo comparar su desarrollo con el de otros niños de su edad. Podemos tirarnos por las tardes entre 1 y 3 horas. Y se aprende mucho, tanto ella como yo. Mas luego el tiempo que pasa con la abuela y/o el padre en el parque, que es otro buen rato, pudiendo llegar a dos horas si la comida lleva hecha a fuego lento desde la noche anterior (en mi casa es el padre el que se encarga de la cocina).

Con menos de 2 años, sin ir al cole:

- Comparte y hace trueques.

Sin haberlo aprendido en la escuela ni interactuado diariamente con otros bebés/niños, le da el coche o le quita el cubo a un niño y al rato lo deja o lo cambia por otra cosa.

- Habla y canta.

Niños de principios de año (ella es del 29 de diciembre) no hablan tanto. Y lo que es más preocupante, un padre, al descubrir que tenía casi un año menos que su hijo, me preguntó a qué colegio le llevo (porque los niños aprenden a hablar en el cole, parece). Si su hijo fuese a un buen cole, la profesora le diría que es totalmente normal que un niño de dos años y medio no quiera hablar o tenga poco vocabulario, se dice que hay un problema cuando a los 5 años sigue siendo muy limitado y/o arrastra ciertos problemas de pronunciación. Así que mi hija habla porque le gusta oír su voz, le gusta cantar, le gusta describir todo lo que ve, le gusta hablar con las gatas y peluches y contarles historias. Le gusta gritar, le encanta que le cantemos y le contemos todo, le pirran los cuentos, disfruta escuchando la voz de otras personas.

- Cuenta hasta el 5, y a veces hasta el 7. Y si no, dice "todos" o "muchos".

Aquí algo que me llama sumamente la atención, los padres creen que en el cole les enseñan a contar... Nosotros cuando jugamos con ella a las construcciones o describimos el paisaje, contamos árboles, bancos, coches, motos... en seguida ella imita nuestro tono al contar, señalar, y lo que decimos y cómo lo decimos, uno-dos-tres-cuatro-cinco (aunque si la dejas a ella sola siempre se salta el uno). A esta edad lo único que hacen es imitar el adulto, no comprenden el concepto de NÚMERO, ni el UNO, ni el DOS, por mucho que le señales el número y su dibujo en un papel, no comprende que eso significa que hay dos manos o dos pies. Pero los padres están contentos porque sabe contar hasta 5. Yo respondo que "sabe imitar el sonido hasta el 5" cuando me dicen que es muy lista y ya sabe contar. Y sé que poco a poco, irá comprendiendo el significado y el valor de los números. Todavía es muy difícil el concepto de número, y no se puede forzar a los niños a aprenderlos. Es más, si me dicen que no le enseñarán a leer hasta primaria, lloraría de felicidad. Pero sé que en cuanto la meta a los 3 años en la Escuela (dos años y 9 meses, porque es de final de año y será la pequeña de la clase), van a insistirle con fichas y libros a que aprenda a escribir su nombre, sin comprender el concepto de las cosas... y solo espero que lo hagan de una manera respetuosa y no le griten MAL,MUY MAL, FATAL cada vez o la castiguen por no hacer lo que la profesora le pide. Lo que enlaza con:

- Nunca le he dicho "mal, muy mal, fatal".

El concepto de mal solo lo ha escuchado cuando describimos cosas ajenas, está mal que no recojan la caca de los perros, está mal que pinten grafitis en la pared del edificio o las barreras de los parques... pero no está mal que golpee un cristal, o grite jugando, o no quiera recoger en ese momento o tire la comida al suelo. Está aprendiendo probando, aprender no está mal, probar cosas no está mal, practicar no está mal, correr por el pasillo no está mal. No está mal que coja un cuchillo. Nuestro concepto de MAL es diferente a su concepto, no formado, sobre esa palabra. Coger un cuchillo está bien, en el futuro cogerá muchos cuchillos. Sus padres cogen cuchillos. Simplemente derivamos su acción peligrosa a algo más divertido (pártelo con el tenedor, así así!) lejos del peligro y advirtiéndole del mismo. Y ya no digamos decir que está MAL pintar un sol rojo o salirse del folio, o tirarse arena dentro de los zapatos.

Pues eso sí lo he visto en el parque, y niños repetir las mismas palabras del cole o decirles a los padres que hacen algo mal (columpiarles flojo, por ejemplo). Compañeras del trabajo comentando que sus hijos lo decían por cualquier cosa... ¿por qué todo está mal? Se dice mal gratuitamente y no dejamos que vean las cosas de otra manera. Está mal y ya está, se acabó el problema, se deja de hacer... pero no hay otra forma de actuar. No hay otro modelo. No existe respuesta a su necesidad, que es la de seguir explorando cómo suena algo al ser golpeado, cómo se siente la arena cayendo por su pierna, brazo o pecho. Se les corta la libertad de aprender por propia experiencia. Molesta el niño sucio, tememos un posible golpe. En mi opinión ponemos pocas lavadoras y se caen poco (el otro día se cayó de tal manera, de boca, que todos nos quedamos petrificados y esperando su llanto, se levantó y siguió descojonada para que continuásemos persiguiéndola, en la puerta del polideportivo, con desconocidos y alumnos del padre observando y flipando por tener un bebé de goma, hay otros días que llora porque se ha tropezado con su propio pie).

Y me he visto a niños, más mayores, que nunca habían estado descalzos en el parque, querer imitar saltando descalza en la arena (y lo incómodo que es tener arena dentro de los zapatos/sandalias) a una bebé más pequeña, y a padres gritarles que NO y describiéndoles lo mal que estaba hacerlo, y amenazarles con irse del parque, cuando los niños veían que podía ser súper divertido, pero no podían, porque estaba mal. Y eso, señoras y señores, es el futuro, seguirán estando mal muchas cosas.

- Creamos una banda de música.

Justo ayer, frente al parque, hay un cole y se nota que son los primeros días de extraescolares, porque tocaban la flauta y otros instrumentos de viento de una manera tan horrorosa que me estaba despertando una migraña. Sakura y otro niño de 2 años y medio paraban a escuchar cada vez que sonaba la tuba o trombón, era muy grave, rompiendo el sonido natural de los pájaros y los niños gritando de fondo.

Ella quería tocar un instrumento tras explicarle qué estaba escuchando, y le pregunté si quería tocar una tuba o un tambor. Conoce la palabra tambor, así que gritó tambor y se puso a dar palmas, cogí los cubos de arena y palas, cucharas y tenedores (llevamos de todo) y allí que nos pusimos a tocar en la arena el otro bebé, Sakura y yo. Siguiendo el ruido de las flautas de fondo y  poniendo más énfasis cuando sonaba el que parecía un tombón, mi oído no es tan fino para distinguirlo.
La abuela del otro niño encantada observando, hasta que a él se le ocurrió la terrible idea de coger la cuchara y tirar arena al aire (estábamos haciendo sonidos también con arena dentro de los cubos), algo que para él era súper divertido y a mí no me molestaba (la tiraba donde no había nadie, fliparíais de lo emocionadísimo que estaba), y le quitó la cuchara y lo alejó de ahí diciéndole que eso no se hacía, que "con la arena no se juega" (WHAT???). No se acierta con las palabras y en toda nuestra buena intención no estamos siendo ni justos, ni reales, en las situaciones a las que enfrentamos a los niños sin ninguna necesidad.

Ese niño, escolarizado además, siendo 10 meses mayor que ella, le imitaba en todo, subiéndose al tobogán, saltando, colgándose de la barra, acostándose en el tubo, le perseguía por todo y cuando ella decía una palabra él a repetía. Y la abuela no dejaba de repetir lo espabilada que era esta niña para no haber ido nunca al cole.

Por eso digo que tengo un raro caso de niña espabilada, porque si fuese al cole dirían "es normal".

- Sabe karate.

El padre se ha lucido enseñándole a dar patadas, puñetazos y el sikodachi (posición de sentado), y no para de repetir "kodachi, kodachi" mientras hace la técnica y pide "kodachi mama", "kodachi abiela", "kodachi tio Maike"... y si no lo haces se molesta mucho. Así que nos pasamos el día haciendo sikodachis en medio de la calle, en el súper o el parque mientras se columpia y te grita kodachi mama mientras te señala las piernas.
También la llevo a buscar a su padre cuando sale de dar la clase de karate y se encuentra a todos haciendo flexiones, lumbares y a veces repasan algún kata al finalizar la clase y ella se queda mirando como si entendiera del tema. Corre por la colchoneta, se arrastra, se tira... imita hacer lumbares o abdominales...


Hace poco la llevamos a clase del abuelo a darle una sorpresa, y le pusimos un kimono para hacer la sorpresa más grande todavía, y nos sorprendió a todos metiéndose en la clase e imitando lo que veía, sin miedo a los demás desconocidos ni a las patadas que pudiesen proferirle:

- Peppa y Masha.

Algo que pide continuamente, y ya no sé cómo quitarle la obsesión y cada día lo hago menos, pero en Mallorca cogió la fea costumbre porque era el recurso de los niñeros que se quedaban con ella, llora y berrea cuando no tiene a su Peppa cuando quiere. A veces, cuando he de poner la lavadora o cocinar, aunque si está colaborativa prefiero que me acompañe (otras veces su cansancio me obliga a tenerla en brazos y no puedo), lo dejo de fondo para que no venga a la cocina con el aceite saltando o simplemente ir más rápido o no juegue con los productos de limpieza que estoy usando en ese momento. 10-20 minutos, sabiendo que me costará horrores quitárselo para cenar o llevarla a la cama (lo que hago es apagar y llevarla a su habitación y distraerla con cuentos y construcciones o pintando en la pizarra). Pero es que encima vio hace poco a Masha y el Oso y está gritando MASHA MASHA y al principio no sabía ni qué era, ahora ya lo sé, desde este fin de semana (nunca lo había visto), y de verdad que alucino con lo que aprende mirando un par de capítulos al día o cada 2-3 días de estas series. De repente ve un avión y dice "paseo en globo" (Peppa), o estamos pintando y dice algo del oso.

- Su destreza motriz está muy desarrollada.

No, no es orgullo de madre. No lo digo porque sepa correr, saltar, colgarse de una barra y balancearse, coger cositas pequeñas... Eso lo pueden hacer casi todos los niños de su edad.

Digo que su motricidad está muy desarrollada porque realmente llama la atención de otros padres e incluso profesionales de la salud me lo han llegado a decir. A veces decimos que es "muy digna" por la pose que tiene al moverse o coger cosas, porque apenas se tropieza, sus movimientos son muy seguros, coge cosas muy pequeñas con una facilidad increíble, su manera de levantarse, girarse o intentar hacer la voltereta. Todos los padres destacan algo de sus hijos orgullosamente, la necesidad de saber que sus hijos son más inteligentes o ya dicen esto o lo otro. A ver, yo también digo que hace esto o esto o yo prefiero esto o lo otro. No digo que sea mejor o peor, digo lo que hago o veo. FIN. Pero estoy hablando de algo que me ha parado un médico y me ha dicho que no es normal a esa edad. Algo que yo he estado en un aula de 2-3 y todavía no hacían niños de casi 4 años.
La manera de coger el lápiz, casi como la de un adulto (incluso mejor que otros adultos), la delicadeza en los trazos desde hace tiempo. No hablo de ahora, si no de hace meses, cómo coge la cuchara a veces, no con el puño cerrado. Cómo pasa las páginas de un libro, los folios. Ese tipo de cosas, muy pequeñas y que te tienes que fijar. Incluso en cómo juega o inserta un muñeco en los coches de juguete... el agarre no es de un niño de dos años (y mucho menos de año y medio).
Con 4 meses hacía la pinza, con 6 cogía un grano de arena a la primera con el índice y pulgar e incluso cogía objetos con las dos manos y los pasaba de mano. Parecen chorradas, y quizás lo sean cuando vaya al cole cuando todos sus compañeros ya lo hayan conseguido, pero que lo ha desarrollado rápido, eso es un hecho. Y no, esto no lo ha aprendido en el cole.

- Le encanta tocarse la vagina.

Y se enfada si le ponemos el pañal rápido entre cambio y cambio o tras el baño. Necesita su rato para reírse tocándose la vulva. Y le encanta. Así que quiénes somos nosotros para decirle que está mal, solo porque tengamos tan sexualizada esa zona que no podamos entender que un bebé ha de tocarse y explorar su propio cuerpo de una manera natural, sin tabús ni tapujos de ningún tipo. Y ahí está la abuela, haciendo una fiesta y animándola cuando se toca el chichi y descojonándose, yo simplemente la dejo hacer mientras recojo un poco la zona de disfraces o construcciones y la escucho de fondo reírse confirmándole que sí, que es divertido y normal disfrutar del propio cuerpo y le digo que cuando quiera le pongo el pañal (es decir, cuando veo que se levanta y quiere ir a pintar o a los cuentos, por ejemplo).



A ver cuándo saco un tiempo y pongo cosas que ya empieza a decir, ocurrencias, como que las cosas se escapan (no se caen ni las escondemos) o el vocabulario que tiene ya, lo que cuesta a veces entenderla y otras veces nos confundimos o preguntamos cómo sabe palabras como "folles" (flores) o "tonto" (trotón del caballo trotón) o sus NO para todo. Estamos en esta maravillosa etapa del NO, donde todo es NO. Menos Peppa, Masha y la teta.

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miércoles, 26 de septiembre de 2018

El colesteatoma ataca de nuevo

- Siéntate, ahí, revisamos el oído izquierdo.
- Vale.

Es solo una revisión rutinaria de la operación en la que me quitaron medio oído interno, nervios faciales y agujerearon mi cráneo el pasado octubre. Mi súper otorrino con complejo de House mete el cacharro. Noto que lo mete más hondo y en menos de 1 segundo pega un sonoro bufido.

- Un blunting.
-... Vale. voy a morir
- ¡Un blunting! tonta del culo
- ... Sí. me estoy muriendo, definitivamente
- Que no ha cicatrizado bien. cómo puedes ser tan tonta, en serio
- Vaaale. ¿Eso es...? si me voy a morir dímelo de una puta vez
- Malo, malo. Hay que volver a operar. Te ha vuelto a salir el colesteatoma por haber cicatrizado mal.
- Vaya... ok, de nuevo al taller, ¿podría acostumbrarme a esto? no, definitivamente, no.
- Voy a hacerte un pequeño agujero en el injerto para ver si es muy grande y verlo mejor.

Grito un poco y me da un asco tremendo, no por el dolor, si no por el asco que me da que me hurguen en el oído.

- Sí, no es muy grande y se ve a simple vista. Es más fácil esta vez.

Se va a su silla y comienza a rellenar volantes para anestesista, análisis, visitas...

- Te lo podría quitar ahora con un poco de anestesia, porque se ve a simple vista, pero con tu nula tolerancia al dolor te vas a poner a gritar y paso de que te muevas. exagerada de mierda
- ... ¿Será con anestesia general?
- Sí. ¿Por qué? ¿Lo pasas mal? lo pasa mal la nenita oooh qué penita
- ... ¿No podría ser con sedación? ¿Anestesia local? Si se puede hacer en consulta...
- Si no quieres que te entube, ¿es eso? cobarde pecadora fistro
- Sí, lo paso realmente mal tosiendo sangre hasta días después.
- Vale, miraremos a ver si puede ser sedación, porque no quiero oírte gritar en medio de la operación, podría pedir que te seden del todo.

Mi otorrino es un amor. Y yo soy la señora esa que grita. Pero me cae bien. Aunque los niños le teman. Me lanza cuchillos sangrantes como "te salvo la cara de la parálisis y solo te importa lavarte el pelo" y cosas así. Pero en el fondo es buena persona.

El 11 de octubre tengo preoperatorio y consulta con él, veré si le convenzo para que sea con sedación y que lo apunte bien, en MAYÚSCULAS, subrayado y negrita: CON SEDACIÓN.

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jueves, 6 de septiembre de 2018

Estoy de las crisis de lactancia hasta...

Cuando Sakura mama de una manera antinatural o vuelve a las andadas de solicitar pecho cada 5 minutos, recurro a la página web de AlbaLactancia.

¿Qué quiere decir esto? Que cada mes hay una crisis de lactancia y todas tienen una duración limitada, pero no exacta. Me he dado cuenta que el bebé puede vivir en crisis, y creo sinceramente que Sakura lleva en crisis desde que nació, empalmando crisis con crisis.
 
La lactancia materna puede ser un verdadero quebradero de cabeza si ansías una vida más tranquila y que el resto de la familia te ayude a alimentar al bebé; porque cuando se habla de lactancia, opino que la familia ayuda a la madre, ya que es la madre la que está diseñada genéticamente para alimentar al bebé, por mucho que eso duela a las que van de luchadoras de sus derechos... pero no de los derechos de los bebés a los que se les niega el alimento que por naturaleza están esperando recibir, y lo reciben de manos de otra persona, dentro de un envase de plástico, cuya base es la leche preparada de otro animal (y sucedáneos). Pero si no te importa llegar a incluso sufrir un poco y regalarle un poco más de tu tiempo (que pueden llegar a ser muchas horas del día y de la noche) a tu bebé dándole tu calor o sacarte la teta a cada rato y dónde sea, ánimo con ello.

En este caso, aunque mi hija tenga 20 meses, la fechas son aproximadas, y se entiende que un bebé adquiere antes o después ciertas capacidades. En este caso cuando leo a AlbaLactancia, veo que tengo una hija en plena crisis de los dos años de edad, si os describo lo que pasa en mi casa:

- Mama lo mismo que de recién nacida.
- Se queda dormida en la teta y si la separo llora y pide más teta.
- Mama con una ansiedad como si se la fuera a quitar y no se la fuese a dar nunca más.
- Puede pasar una hora mamando y pide cambiar de teta continuamente. "Otra teta. Otra teta. Otra teta". Además ya se coloca ella, así que cuando piensas que deja la teta para irse a jugar y de repente se coloca y se ríe mirando la otra teta y luego a ti, mientras la toca y quiere bajar la camiseta, te quedas en plan ¡¡pero si ya es la tercera vez que cambiamos a esa teta!! Y es agotador.
- No se puede razonar, si no hay teta: rabieta.


¿Cómo lo estoy gestionando?

... No os voy a engañar, he estado planteándome el destete. Esta crisis me está afectando negativamente. He estado 15 días en Mallorca en absolutamente todos los sitios con las tetas fuera. Huyendo de ella incluso. No sentía que estuviese en un periodo de agitación, porque al leer descripciones de lo que se siente, no me asqueaba la sensación ni me dolía el tener a mi hija en el pecho. Pero no quería darle el pecho, no me sentía con ganas, no quería estar 24h con un bebé igual de demandante como un recién nacido. No sentía que fuese el momento. Estaba súper negativa.

Y a la vez siento como que estoy fallándola, porque sé que ella lo necesita. Sé que ella quiere que su madre esté con ella al 200% y yo no quiero faltar a mi promesa diaria del "mamá está contigo, para todo". Sé que es una etapa y se le pasará, pero esta fase realmente es la que más negativamente me está afectando. Quizás es que hacemos tantas cosas y que no la veo tan bebé (aunque sea consciente de sus limitaciones y la etapa por la que pasa). Quizás es porque cuando veo bebés más pequeños pienso: "oh dios, no volvería a ser madre". Cuando me había planteado darle un hermanito, y luego cambio de opinión al ver tan demandante a la que ya tengo, como si tuviese de nuevo a un recién nacido que habla, come sola y corre. Y sinceramente, no me veo pasando por lo mismo de nuevo y no tengo instinto reproductor ahora mismo, está enterrado bajo una dura capa de pánico.

No la estoy destetando, pero temo que se lo tome así. Durante dos días me negué a darle teta cada vez que pedía soportando sus gritos, lloros y golpes por toda la casa cogiéndola para protegerla de ella misma porque se hacía daño. Así que la llevaba a casa de la abuela y al parque, a comprar o donde fuese para distraerla. Dejando la teta específicamente para "antes de ir a dormir" (que se convertía en mamar toda la noche porque es muy cómodo para dormir, ya que cada vez que se suelta llora y no aguantamos el cansancio de levantarnos a las 6 de la mañana). Y durante estos dos últimos días las rabietas han disminuido y ayer incluso llegué de trabajar y pasó de mí hasta después de comer, tras tres días diciéndole: "primero mamá tiene que comer y luego jugaremos y te daré teta" soportando sus gritos y lloros y teniendo al padre conteniéndola mientras me miraba con rabia en sus brazos, alargándome sus bracitos para que la cogiera y la calmase como ella necesitaba, y yo comiendo tranquilamente como si disfrutase viéndola sufrir. Me quería morir, pero temía que si cedía sería yo la que estuviese mal haciendo algo que no quería hacer.

Así que ayer fue súper maravilloso. Llegué de trabajar y no pidió teta hasta que vio que iba a recoger el plato y me fui con ella a jugar porque pedía pintar. Estuvimos pintando un rato, haciendo bolas de plastilina, jugando tiradas en el suelo y ya me guio hasta el sofá donde me dijo "teta". Y claro, estábamos tan contentas que darle teta fue un placer, se reía mientras mamaba y me abrazaba, quería que la acariciase y disfrutamos mucho del momento juntas. Se quedó dormida y llegué a ver 3 capítulos de una serie. Se despertó súper feliz, riendo (últimamente se despierta siempre llorando) y pidiendo mimos (se tiró de espaldas en mis piernas) y luego juego a tope.

Y lo mejor, hasta la noche no me pidió teta y lo dijo así: "cama... teta, a domir", mientras me cogía de la mano y me llevaba a la habitación. Sí que ha mamado alguna vez durante toda la noche y no se quería soltar, pero ayer realmente disfruté tanto con ella que hasta la abrazaba en plan "no me sueltes" sabiendo que no la tendría así hasta la tarde del día siguiente.

No lloró en toda la tarde de ayer, ni la noche, es más, hacía tiempo que no la veía tan animada, no desde aquella tarde de playa en Muro (Mallorca) donde la observamos más de una hora rebozarse y jugar y hablar sola sin intervenir tras la cual nos fuimos todos súper felices a casa.

Así que pienso que o se ha dado mucha prisa en aceptar la nueva situación de teta solo después de comer y antes de dormir, o ayer fue un golpe de suerte y hoy volverá a las rabietas. Hasta que no se repita esta acción más de 4 veces en una semana no daré por concluida el final de esta etapa de crisis de lactancia.

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lunes, 3 de septiembre de 2018

Bienvenidos al fantástico mundo de las rabietas

Hasta hace dos semanas, coincidiendo con el inicio de las vacaciones y aprovechamiento de todos los fines de semana para ir al pueblo (río y piscina), conocer parte de Zamora/Portugal y un poco más de Asturias, disfrutando al máximo de verlo desde el punto de vista de un bebé y unos padres noveles, las rabietas de Sakura se podrían denominar: normales.

Normal, desde un punto de vista pedagógico de un bebé de 20 meses: no tienes algo y lloras y lo consigues. Temas relacionados con cubrir las necesidades básicas, atención, higiene, alimentación y descanso.

Pero ayer, a la vuelta de vacaciones, tras 15 días en Mallorca en casa de la abuela con su tía y demás tíos y primita por doquier, haciéndole caso 24h a cada una de sus demandas, por necesidades básicas y no tan básicas como dibujar cuando se le antoje y dejarlo por una pelota y ahora por un perro y ahora paseo y ahora como queso y ahora salchichón y ahora agua y me ponen dibujos y después piscina y tengo playa y cubos de arena y todo lo que me da la gana ya-ya-ya; pues llegamos ayer a Madrid a las 8 de la mañana y creo que se pasó más tiempo llorando en el suelo que jugando, comiendo o durmiendo.

Fue... cómo diría: mi peor pesadilla.

Saqué paciencia de... no sé de dónde.

No sé cómo... pero conseguí no tirarla por la ventana a cada grito superior a 869788 decibelios.

Hubo momentos en que quería bajar a ver si efectivamente había varios coches de la guardia civil o visualizar el tan temido furgón de los servicios sociales. Parecía que la estábamos descuartizando poco a poco, cuando todo era: ahora no porque antes hay que comprar, no hay en la nevera lo que pides ¿ves?, primero tiendo la ropa y luego jugamos, entiendo que estés enfadada pero deja que termine de limpiar esto, mamá está contigo, bla bla bla... sin gritar, sin rebajarse, sin... abandonarla. Pero ella ahí, poniéndolo cada segundo un poco más difícil. Llegando a golpearse contra el suelo, el sofá, la silla o la mesa. Pegando patadas a todo lo que veía. Horrible.

¿En serio Álvaro Bilbao? ¿Isabel Fuster? ¿La Mamá de Pequeñita? ¿Esto es una rabieta? Es fácil leer sobre ello y estudiarlo, porque en el papel queda precioso, incluso en la escuela infantil ves rabietas pero al no ser sus padres es como que los niños entienden antes que no pueden tener lo que desean en ese momento.

Da igual cuánto leas sobre el tema. Llevamos varios días con rabietas, en Mallorca le dieron algunas, y por ello los que la veían o la guardaban en ese momento que no estábamos sus padres le proporcionaban todo lo que quería, pero al llegar a Madrid fue como un: NO QUIERO ESTAR AQUÍ Y NO QUIERO ESTAR AQUÍ.

Encima sumadle que ha tenido fiebre y falta de apetito debido a la salida de los colmillos...y está demandante de pecho al 200%.

Espero que coja de nuevo la rutina en breves, porque si se tira 3 días más como el de ayer, dudo que mi paciencia sea infinita, por mucho que haya estudiado, leído y sea consciente sobre el tema.



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viernes, 13 de julio de 2018

Cómo conocí algunos pueblos de la frontera entre Navarra-Francia y me bañé en San Sebastián.

Madrid. Conversación un miércoles. Resumo muy resumido:

- ¿Qué te parece esto? Reservo tres habitaciones en una casa rural para no llenar la casa de mis padres con todos los hermanos y sus familias (13 hermanos) y solo vamos a ir dos y nos sobra una. Si solo son 70€ dos noches, pero hay algunos que no quieren pagarlo.
- ¿Y vais a perder la reserva o dinero?
- No, lo pagaremos entre mi hermana y yo y ya.
- ...¿está muy lejos tu pueblo?
- Cuatro horas.
- ¿Y si voy yo?

Así que el sábado cogí a la abuela y al bebé, los metí en el coche con los trastos de la playa mezclados con ropa de otoño y al norte que nos fuimos hasta el lunes. Cómo recorrer en coche unos 1400km en tres días con la maravillosa banda sonora de los Cantajuegos.

Y así es como conocí y dormí dos noches en Burguete (Navarra) tres días después de esa conversación.
He de decir que me encantan los pueblos con pocos habitantes, pero en especial los del norte de Navarra me encandilaron por sus casas enormes, sus colores, sus ventanas colocadas en lugares sin estrategia alguna aparente, sus cuidados jardines, la calle principal que cruza el pueblo y ya, sus imponentes y bastas iglesias en todo el centro del pueblo.

Sí, Burguete, Roncesvalles, Valcarlos, Espinal... son pueblos navarros encantadores cuya tranquila vida me transmitieron una serenidad que solo se veía mermada por las curvas de la carretera que serpenteaba atravesando la selva de Irati y los puertos de la frontera con Francia (visitamos también el pueblecito francés San Jean de Pie de Port).


Roncesvalles:



Valcarlos:



Espinal:



San Jean de Pie de Port (Francia):



Los tres días nos llovieron pequeñas tormentas, pero nada grave que no hiciese salir el sol un par de horas después y nos obligara a ponernos de nuevo los tirantes. Incluso ir a conocer San Sebastián (País Vasco) y alucinar con sus edificios escalando montañas, paisajes entre barquitos e islas y su extensa Playa de la Concha. Y cómo no, dejarnos los cuartos comiendo de pintxos pero disfrutando (en especial en el Baztan).

Y ya de vuelta a Madrid el lunes, pasamos por Olite (Navarra) a pasear por sus calles y comer de menú después de perdernos por su palacio. Y gracias al cansancio de la niña que durmió todas sus siestas en la carretera, permitió que recorriésemos cientos de kilómetros sin Cantajuegos.

Viajar con bebé te obliga a parar en pueblos y buscar zonas, parques, donde dejarla libre, y descubres rincones que no imaginarías. A parte de que lo ves todo más lento y eso provoca que pares a comprar algo para comer tú, o la niña, y ya pruebas cosillas que no tenías pensado o no sabías que existían. Así que sí, todo es mucho más enriquecedor.

Y bueno, espero que las fotos resumiendo ese fin de semana encantador sean suficientes. Me enamoré perdidamente de unos verdes y bastos paisajes, donde las carreteras pueden llegar a dar miedo pero el encanto de sus caminos y los peregrinos que los inundan, salvan cualquier obstáculo que una curva cerrada y un camioncito de frente pueda advenirte.