Este fin de semana he hecho mucho turismo por Madrid gracias a la visita de
Ana. Entre patinaje sobre hielo, parque de atracciones, teleférico, Gran Vía y el frío, Xanadú, tiendas, minigolf, Templo de Debod y sus fuentes congeladas...
... y cine.
Del viernes a domingo hemos ido dos veces al cine.
Ayer sábado, en Xanadú, vimos
Avatar en 3D.
Tras ver Ice Age en 3D prometí no ver ninguna más en ese formato, pero hacía ilusión y... no me arrepiento para nada.
Qué preciosidad. Qué hermosa. Qué película.

Es bonita de ver. Es maravillosa. Los colores. La historia. La vida. El significado.
Podría ser la típica película a lo "
Pocahontas" (vamos a explorar, me enamoro de lo que veo y ya no quiero conquistar, sinó quedarme y amarlo como ellos); la diferencia es que todo sucede en un mundo maravilloso. Unos efectos especiales fantásticos y, sobretodo, un humor, una emoción, una tristeza y una fantasía espléndida.
No voy a contar nada que no se sepa puesto en el trailer, noticias y demás espacios ya te cuentan de qué va (e incluso en muchos cuentan el final... nada impredecible pero emocionante de todas maneras). Pero la recomiendo fervientemente puesto es de las películas más bonitas que he visto. Una naturaleza que enamora y maravilla.
También, a los seguidores (o no) de
Stephen King que hayan leido "
La Historia de Lisey", el mundo de "
Boo'ya Moon" puede recordar un poco a
Pandora, por el cómo maravilla a todo el que lo ve (excepto a los malos, claro, que sólo oven el material y el dinero).
Luego hoy, domingo, hemos visto
Donde viven los Monstruos en
Kinepolis.
No sabíamos qué ver y como hasta el 25 de este mes no estrenan
Zombiland... pues nada, la primera que tenía más o menos un título y efectos especiales que se pudieran apreciar aprovechando que íbamos a ver una película en calidad de imágen digital tamaño pantalla de cine.
Si soy sincera, ni Ana ni yo sabíamos de qué iba la película. Sabíamos que iba de monstruos y un niño.
Nos montábamos películas antes de entrar en el cine, a ver de qué podría ir (y nos reimos bastante, que conste). Pero una vez en el cine y comienza la película todo cambia.
Un niño que no tiene amigos e incomprendido (normal, desde el minuto 1 se aprecia perfectamente que es gilipollas), tiene una pelea en casa y se escapa.
Podríamos decir: FIN y hubiera sido un buen final. Pero no, el niño encuentra una barca y se pasa días y noches enteros sin comer ni beber en medio del mar. Llega como nuevo a una isla donde las rocas y el oleaje no lo matan (y la barca llega nuevísima tras chocar contra las rocas).

Resulta que en esa isla habitan unos Monstruos Tristes que echan de menos a una de las monstruas que se ha hecho otros amigos (unas lechuzas que no saben hablar y que cuentan chistes...) y el niño promete que les hará felices porque es un "Rey" (vamos, el niño tiene una imaginación que espanta... muy triste, eso sí).
Se tiran 3/4 de la peli saltando, tirándose piedras, pisándose, chafándose, construyendo una casa enorme. El niñato promete muchas cosas y no cumple nada. Los monstruos se lo quieren comer...
SPOILERS Y ahí es cuando piensas, y hablas con el de al lado: "
ahora es cuando el niño despierta del coma que ha sufrido tras caerse por el monte o que casi se ahoga en el lago"... ¡¡PERO NO!! El niño coge su puta barca ilesa, se despide de todos como si no hubiera pasado nada y... vuelve a casa donde su madre le espera con la cena caliente, un trozo de tarta de chocolate y un vaso de leche, y debía tener mucha hambre puesto se ha tirado toda la película sin beber ni comer ni mear, corriendo, saltando, nadando, construyendo y flipando, fin.
FIN SPOILERS¿Cuánto tiempo ha pasado en la isla? ¿La isla es real? ¿Los monstruos existen? ¿La madre no le quiere? ¿Se reconcilia con su hermana? ¿Conseguirá amigos o seguirá siendo subnormal el resto de su vida? ¿FUE REALMENTE A LA ISLA?
Misterios sin resolver y una película que hemos estado a punto de preguntar a los niños si habían entendido el final que nos lo explicaran... ¿No se supone que este tipo de historias esconden una moraleja para que tanto niños como adultos aprendan?
Vaya truño. Como un puño ASÍN de grande.
Y nada, ahora a dormir que no he parado en todo el finde (y eso que no hemos salido de marcha).
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