Seguidores de mis paranoias...

martes, 20 de febrero de 2018

Primera parada: TOKIO

Sakura en el Templo Zojoji.

Sakura en Akihabara, le hice un álbum maravilloso, lástima que públicamente
no me apetezca colgar fotos sin editar su carita.
Os moriríais de amor.
Nuestro vuelo fue bastante bien, considerando lo cansadas que llegamos a primera hora a Narita, tras más de 13 horas de avión.

Llegamos el día 10 de enero (al día siguiente), a las 9:45h a Japón, y fuimos directas a descambiar dinero una vez cogimos las maletas de la cinta.
Quería cambiarlo en el Mitsubishi Bank de la Terminal 2 de Narita, pero lo hicimos en otro banco (azul, no me acuerdo el nombre), que tenía bastante buen cambio y perdíamos lo mínimo. Yo descambié 600€ y mi hermana 500€. Iba a pagar los hoteles con tarjeta, así que me preocupaba poco tener dinero de más en mano. Dejé euros sin descambiar porque en algunas estaciones de tren hay bancos donde hacer el cambio (como por ejemplo en Shinagawa, Tokio o Shinjuku).

Una vez teníamos dinero en mano, nos dispusimos a activar el JRPass. En la misma Terminal 2, justo en frente de los accesos a las vías del tren. Es tan fácil como hacer cola y presentar en tu turno los papeles que te dieron en España, y poner la fecha que quieres que te activen el pase. En nuestro caso al día siguiente, el día 11 de enero. Si no sabes japonés: da igual, hay indicaciones escritas en inglés y también puedes tener suerte (como en nuestro caso) que sepan un poco de español (gracias, hola, esto-esto, adiós). Pero como todo: señalar y listo.

Una vez teníamos nuestros JRPass en mano y desactivados, puesto que te lo activan en la ventanilla de acceso a la estación en cualquier estación de tren el día que desees (en nuestro caso iba a ser en Ueno al día siguiente, que te ponen un sello), nos fuimos justo al puesto de al lado de la JR, hacia la Keisei, para comprar el billete en el Acces Express a Asakusa directo. Costó al cambio unos 10€ cada una, bebé gratis, y directas al andén que fuimos, donde aproveché para conectarme al wifi y avisar a Karate y familia que habíamos llegado bien.

El tren tardó una hora en dejarnos en Asakusa. Y ahí empezó, como siempre que llego a Japón, una odisea para encontrar la salida que nos llevaría a la calle principal para ir a nuestro hotel APA ASAKUSA TAWARAMACHI EKIMAE (corto el nombrecito, ¿eh?). Y todo por no coger una parada de metro y preferir caminar los 10 minutos hasta la estación donde estaba ubicado el hotel.
Maldita la hora cuando te guías por tu instinto que te dice: es esa calle que lleva directa a la estación de Asakusa Tawaramachi, y vas y preguntas al primero que pasa si estás yendo bien. Nos hizo dar media vuelta y coger otra calle. Nos llevó hasta el templo Senso-ji (dando un rodeo) y allí volvimos a preguntar a unos chavales que sacaron TODOS el móvil y se pusieron con el google maps y nos indicaron que teníamos que dar otro rodeo, pasados unos semáforos girar a la derecha y la siguiente otra vez a la derecha. Nos cagamos en todo, ¡¡¡¡porque terminamos en la misma calle por la que veníamos caminando y el de la bici nos hizo dar media vuelta y hacer turismo con bebé y maletas por todo Asakusa!!!! Un trayecto de 10 minutos andando se hizo en media hora. Yo estaba mareadísima del cansancio y no podía más porteando a Sakura dormida y cargando mochila y maleta.
En el Hotel no nos ofrecían la habitación hasta las 16h, así que nos tuvimos que ir a dar una vuelta obligada por Asakusa (por las mismas calles por las que veníamos cargadas), y visualizamos sitios para ir a comer, a comprar y demás.

Terminamos comiendo algo básico en un 7Eleven y volviendo al hotel a hacer el check-in dos horas después.

ESTÁBAMOS MUERTAS, así que tener una cama donde tirarnos a intentar dormir fue una bendición, exceptuando que Sakura llevaba durmiendo desde que llegamos a Tokio y no pudimos dormir la siesta, pero sí descansar un par de horitas, sin importarnos que había oscurecido y que empezaba a hacer más frío fuera, así que nos fuimos a buscar un sitio para cenar.

En la esquina izquierda, casi se puede oler
desde aquí el té.
Cenamos tempranito en un restaurante familiar, donde nada más sentarnos me sirvió una taza de algo raro que olía fatal (solo a mí) y le pregunté "what's that?" y no sabía ni qué le decía ni qué responderme, así que lo dejé ahí, porque como solo me lo puso a mí y nos señaló a mí y a Sakura, no sabía si era para mí, para Sakura o para desinfectarnos las manos (días más tarde descubrimos que era té, porque a mi hermana y a mí nos sirvieron en varios sitios el mismo té de olor horrible). En ese restaurante Sakura no pudo evitar llorar casi desde que nos sirvieron el oyakodon (huevo, cebolla y pollo con arroz) y el katsudon (huevo, cebolla y cerdo rebozado con arroz) y la dueña del local no pudo evitar cogerla y presentarla a todos los clientes. Uno de ellos se puso a fumar al lado y nos sentó un poco mal a mi hermana y a mí, pero no podíamos quejarnos ya que en Japón se puede fumar. Fue en el único sitio en todo el viaje que, no habiendo lugar reservado para fumadores, fumaron al lado nuestra y del bebé, pero sirvió para explicarle a mi hermana que en Japón se fuma en los restaurantes mientras todos comen y respiran su humo en cada bocado, pero no en la calle, al aire libre, excepto en sus lugares reservados (una esquina, por ejemplo). Raro, ¿verdad?


Tras cenar a las 7, nos fuimos al hotel a intentar dormir... pero antes me fui a estrenar el onsen o spa del hotel, situado en la planta 14, con vistas al Skytree desde la bañera exterior.
Fue un gran final para un agotador día. Me embadurné de productos shiseido hasta en el carné de identidad y me fui como nueva a la habitación... para comprobar cómo el jet lag puede afectar a un bebé, que se quedó dormido sobre las 23 horas, hora local japonesa, y se despertaba a las 2 de la mañana, cantando, jugando y pegando patadas. La metí en la mochila un rato para dormirla, como en casa cuando se despierta de madrugada cuando está medio-sobada y la mochila le sirve para volverse a dormir en 5 minutos... pero no era un bebé medio-sobado, era un bebé que había dormido su siesta hora española y le tocaba estar despierto otras 4-5 horas, hasta las 6 de la mañana, con su tía agotada y su madre medio muerta cargando con ella y cantándole, dándole teta y jugando. Luego estuvo toda la mañana durmiendo y yo cargándola, sin haber dormido, ni apenas descansado.

Mamá, es muy temprano, déjame dormir un poco más...
El jueves 11 activamos nuestro JRPass en Ueno, cuya estación estaba a 15 minutos desde nuestro hotel. Y me di cuenta que la calle principal por la que pasábamos era la misma donde nos alojamos Karate y yo dos años y medio antes, así que no pudimos escoger mejor ubicación, más que nada porque estaba el restaurante cuya comida me encantaba. Y ahí que fuimos uno de los días a cenar:

Ramen picante.
Nos fuimos directas a Hamamatsucho, desayunando del 7Eleven por el camino, para visitar a la Torre de Tokio, pasando por el templo Zojoji y hacer mil fotos a Sakura con las estatuas y los molinillos, y también subir por primera vez (las dos veces anteriores, Karate y yo nos quedamos sin subir, pero no quería hacerle eso a mi hermana), y vi que tenían un parque de atracciones de One Piece en plena torre, por unos 30€ la entrada: subida a la Torre + visita del Parque. Como no quería perderme algo así de varias plantas, decidí invitar a mi hermana (que no le gusta la serie), y disfrutamos con Sakura y entrando en las atracciones (incluso pasando algo de miedo auto-provocado en la de Brook, y descojonándonos). Fue curiosa la experiencia y sentí ganas de re-engancharme a la serie.


He de decir que comenzó una etapa de recoge-piedras que nos preocupó bastante durante todo el viaje. Absolutamente todas las veces que terminaba en el suelo se ponía a recoger piedras y casi todas las fotos que le hacíamos sale cogiéndolas y llevándoselas a la boca.



Se lo pasó genial en el Parque de Atracciones de One Piece y en la Torre de Tokio :D y nosotras viéndola. Podríamos haber comido en algún restaurante ambientado en la serie, pero optamos por comer fuera:


Salimos con hambre de allí y fuimos directas a Harajuku, donde quería comprar cosas de la edición limitada de Sakura Cardcaptor, que vendían en la tienda Kiddy Land, y aprovechamos para comer en el Monsters Café (que no encontrábamos, pero nos señalaron que había que subir a la 3ª planta del edificio de la tienda Adidas). Hay que pagar 500 yenes solo por entrar, y la comida no es del todo barata (para ser Japón), pero te sale más o menos como si comieses en cualquier Vips en España.

El techo bastante cargado, ¿os parece?
Bebé alucinando entre tanto color y música estridente
 (hay un video de ella bailando)
El gofre delicioso, y las salsas mayonesa,
una picante y otra rara.
La experiencia en el restaurante fue más que curiosa. Todo muy colorido, estresantemente colorido, música alta, camareras rarísimas y comida de lo más variopinta. Las dos cogimos el plato de pollo con gofres. Qué decir estaba delicioso. A la que fui al baño volví y estaban las camareras sobre la tarta enorme que había en medio del restaurante, fue todo súper raro. Y me agobiaba la música tan alta y tanta luz y color y Sakura empezaba a ponerse hasta nerviosa, así que optamos por pagar y marcharnos.

Ya en KiddyLand compré una bolsa de tela y un llavero de Sakura y luego un par de chapas de Dragon Ball para Karate. Me encanta esa tienda, puedes encontrar cada cosa... son varios pisos de merchandising y cosas raras, también puedes comprar recuerdos frikis para familiares o amigos. Después fuimos caminando hasta Shibuya, mi hermana conoció por fin a Hachiko, la estatua del perro fiel, y dimos un paseo por la calle principal, entramos en el 109 y subimos todas las plantas, para que viera cómo era y como estábamos agotadas decidimos ir al hotel a descansar.

Ya en el hotel, mientras mi hermana descansaba un poco con Sakura, yo me fui a relajarme al onsen, y al volver del onsen, mi hermana se dio un baño en la bañera de la habitación (con tatuajes no permitían entrar en el baño público). Después, fuimos a dar un paseo por la zona, callejeando y entrando en la súper tienda 24h Don Quijote, haciendo fotos nocturnas maravillosas a Sakura por el templo Senso-ji y comiendo en los puestos de al lado una crepe con cosas muy dulces y, para llevar, pollo con patatas para comer en la habitación y darle algo de cena a Sakura.



Al día siguiente madrugamos porque teníamos una excursión a Hakone programada... que ya contaré en la siguiente entrada... porque tela.

El sábado 13 nos dirigimos hacia el mini puerto de Asakusa para coger un ferry hacia Odaiba. Pero lo perdimos por dos minutos, vimos cómo salía casi en nuestras narices, cuando quedaba tan poco para llegar al muelle, porque salimos un poco más tarde preparando las cosas de la niña, caminamos un poco más al no estar seguras si era una u otra calle y dimos un rodeo peor porque se llegaba antes por la otra calle.

Nos dijeron de hacer un transbordo en metro hasta la siguiente parada del ferry y cogerlo en la parada que hacía en otro puertecito, y optamos por ir caminando hasta Ueno (15 m inutos), y de allí coger la JR hasta la Shinbasi (menos de 20 minutos) y ya pillar monorraíl hasta Odaiba directo. Pero antes nos quedamos un rato en el parque de Ueno desayunando tranquilamente y viendo a Sakura jugar con huir de las palomas (y recogiendo piedrecitas del suelo):

Entre la decepción de Hakone (que necesito una entrada para contar la pérdida de un día y de dinero) y la mierda decepción con el ferry hasta Odaiba, me empecé a frustrar porque estaba saliendo todo tan mal, con lo bien organizadito que lo tenía todo (y por eso hay gente que prefiere no organizarlo).

En Odaiba por suerte muy bien, vimos la Estatua de la Libertad, paseamos por sus centros comerciales, comimos súper bien (un oyakodon riquísimo) frente al Gundam del Diver City...
Sakura pasó del Gundam a tamaño real como si fuese su vecino y todos los días viese algo así, las cadenas que rodeaban la estatua tenían más interés.
Como siempre, hace fans allá donde va.

Aunque pasé una vergüenza terrible en el edificio Fuji TV, mientras grababan un programa infantil, nosotras medio huyendo y se me debió ver de fondo en el programa, cómo chocaba contra una cristalera tan limpia que no me di cuenta que no era la puerta corredera, y Sakura se llevó la peor parte del golpe, porque porteo delante. La hice llorar y todo. Salimos escopeteadas del edificio, mi hermana descojonada de mí y yo muerta de la vergüenza porque las cámaras enfocaban hacia esa puerta de fondo. Fatal. Espero que la cabeza del niño al que grababan tapase mi figura chocando contra el cristal.

Por la tarde fuimos a Akihabara y no entramos a las tiendas, solo dimos un paseo por la zona y ya. Y ya al día siguiente madrugamos para ir a Kioto, ¡a por nuestra segunda parada!


martes, 13 de febrero de 2018

¡¡Soy tía!! Conozco a mi sobrinica...aunque casi no.

Sakura en el Parque de La Riera, Palma de Mallorca.

No estoy actualizando muy seguido con lo de Japón por tres motivos:

1º) No tengo ordenador en casa, solo en la oficina.
2º) Tengo mucho trabajo y mis descansos los utilizo para rajar con las compañeras y/o comer algo y no desmayarme.
3º) No paro de coger aviones o coche o tren para ir de aquí para allá y no tengo tiempo de actualizar ni desde el móvil (a parte que da pereza).

Ahora mismo estoy muy contenta porque anoche llegué de Palma de Mallorca, fui a conocer a mi sobrina, que nació el 29 de noviembre. Fui con Sakura por segunda vez a Palma solas, sin el padre, y fue una auténtica odisea poder embarcar en el vuelo, debido a problemas con la compañía aérea.

Siempre compro billete de bebé para Sakura, pero después del viaje a Japón dije que si iba sola todo un vuelo le pillaría un asiento para ella. Así que ilusa de mí, le pillé un billete de adulto en Ryanair, para poder tener un asiento al lado y cargarla únicamente en aterrizaje y despegue.

Digo ilusa porque el bebé al tener otra tarifa no te deja a la hora de facturar, sacarle el billete, ya que la tarifa de adulto viene predefinida la fecha de nacimiento, que es a partir de 16 años. Así que comenzó una guerra con Ryanair a través de varios chats y llamadas para poder sacarnos el billete y que, por suerte, terminó todo bien.

El primer operador a través el chat online me quería hacer perder el billete de adulto comprado y pagar los 40€ de la tarifa de bebé. Perder 24€ (de los dos asientos + la reserva de los dos asientos) y gastar otros 40€. Es decir: billete mío 24€ + 24 perdidos + 40 bebé = 88€ por ir en Ryanair, con un bebé encima, sin maletas ni nada, cuando en Iberia me salía por 60€ sin problemas y bebé pagando solo 6€. Enfadada, decidí poner fin al viaje diciendo a toda la familia que no íbamos a ir, que ya iríamos en marzo en Semana Santa.

Como estaba tan enfadada llamé a información telefónica de Ryanair y les expliqué el problema, la verdad sin ofender ni borde, simplemente decirles que compré de adulto con la única intención de no cargar al bebé todo el vuelo y que me parecía mal la solución del operador del chat, más por quejarme que por poner una solución (ya me había rendido), y la mujer, súper amable, cambió el billete de adulto por un asiento confort y añadió al acompañante como bebé. Sin sobrecoste alguno y en menos de 5 minutos.

(¿Tan difícil era?)

Vuelta a avisar a la familia que sí iba a ir a Palma.

Luego facturé online y me empezó a dar error la web para generar la tarjeta de embarque mía y del bebé, en cambio la del asiento confort (un asiento al lado para poder sentar al bebé durante el vuelo), iba genialísimamente.

De nuevo chat online, discutiendo con una tal Stefania, que abriera con el ordenador la tarjeta, y yo no sabía ya cómo explicarle que podía abrir una, pero que las otras no me las generaba la web (ponía literalmente "ha ocurrido un error, actualice la página o inténtelo más tarde" durante 2 días...), que no era la primera vez que volaba con Ryanair y tenía billetes ya facturados para volar en marzo y también podía verlos e imprimirlos. Y la tía me dijo dos veces que si no la imprimía tenía que pagar 15€ en el aeropuerto y que lo abriera con el móvil o en el mozilla en un ordenador. No me los podían enviar en PDF tampoco al e-mail ni tampoco pudo decirme si a ella se le generaba el billete. Así que tras pedirle cuatro veces que comprobara si a ella se le abría el PDF y ella responderme que si no imprimía los billetes tendría que pagar... se debió cansar y me puso un servicio gratuito de impresión en el aeropuerto, que funcionó sin problemas y fueron rapidísimos en facturación y no pusieron pega ninguna y fueron súper simpáticos con Sakura.

Momento ultra gracioso con las azafatas
siguiéndole el juego y hablando que estaba en el límite,
pero que podía subirla a cabina xD
Así que por fin pude volar con Ryanair y he de decir que estoy tan encantada con el trato y los vuelos que me cago en ellos por ser tan rácanos de mierda y tener tan buena experiencia. De verdad os lo digo, jamás me han tratado tan bien sus azafatas y hasta los pasajeros se portaban súper bien conmigo y Sakura. Les odio. Así que en marzo repetiré con ellos (porque ya los tenía comprados) con Karate y Sakura. Y encima han sacado súper buenas ofertas a Europa y seguramente caiga algo para antes del verano. Putos.

Pues en Mallorca súper bien, me quedé en casa de mi hermano con su hijita y su mujer. Me encantó cómo llevan la p-maternidad. Tenemos una ideología muy parecida, siguiendo un estilo de crianza y coincidimos tanto en autores que seguíamos y leíamos (Julio Basulto, Rosa Jové, Carlos González, le pasé a Álvaro Bilbao...) e intercambiamos experiencias con la lactancia materna exclusiva. Me pareció súper maravillosa su hija y vi una faceta de Sakura que provocó que me re-enamorara de ella, súper cariñosa con su primita de dos meses, dándole besitos (no da besos a los adultos) y volvía una y otra vez a acariciarle la carita y a darle besos por toda la cara y cabeza. Estaban para comérselas.
Tenía la casa tan preparada para bebés que disfrutamos muchísimo con la pizarra, juguetes, bañera, libros, los perros... y también sirvió para que vieran qué cosas tendrían que guardar cuando su hija empezara a gatear, caminar y sentir curiosidad por coger y golpear todas las cosas que quedasen a su altura.
Me gustó ver a mi hermano en su nueva faceta de padre, más serio, más comedido; a mi cuñada súper puesta e informada, cuando yo la tomaba por una chica muy pijilla y fiestera (así la conocí xD) y de repente encuentro mil libros en su casa, cuentos, nos ponemos a hablar de psicología, de crianza, de libros infantiles, de escuelas... y me doy cuenta de cómo cambiamos todos (yo creo que ella tampoco esperaba encontrarse hablando un día conmigo sobre esos temas...¡y coincidir!)... nos fuimos el viernes por la tarde a comprar libros para las niñas, porque a mí me gustaron varios de los que tenía en casa y los quería para tenerlos en mi casa también.

La verdad es que la maternidad no sé si cambia a la gente, o simplemente hace sacar otra faceta de las personas a la luz. Una faceta que está ahí pero que no sacas hasta necesitarlo realmente. Porque luego hablas de lo que querías desde hacía tiempo y eso estaba ahí. De tu idea de cómo sería y cómo querías ser y eso seguía ahí, incluso años antes... Así que por eso creo que no es que cambiemos, es que surge por necesidad, por deseo expreso, porque sabías que querías ser esa persona y has puesto la intención, los medios y la información para conseguirlo.

También conocí al bebé de Gloomguardia, me encantó verla también y compartir experiencias. Me encantaría seguir viviendo en Mallorca solo para tener cerca a mi cuñada y a ella. Se echa en falta poder hablar de ciertos temas e intercambio de experiencias cuando a tu alrededor eres la única mami entre tus amigos más cercanos. Aunque no supone ningún inconveniente. También tengo en Madrid a una amiga, pero no tan cercana (la veo una vez al mes) para hablar sobre ello y ver la evolución de nuestros pequeñines, pero es diferente. No me siento igual de cómoda. Nos hemos hecho más amigas por tener gatos y un bebé en común, que por años y vivencias, salidas y cenas... No es la misma confianza y eso lo noto cuando hablamos, ya que solo me sale hablar de bebés...o gatos (es la que me dio a Leia, la gatita sin sangre).

Y bueno, en marzo repetimos experiencia y espero poder estar más tiempo con ellas, porque me sentí tan cómoda pudiendo compartir momentos y sintiendo la necesidad de ver crecer a esos bebés junto con mi hija...

Ay, que me pongo sentimental. Quizás es porque Sakura no va a ir a la escuela infantil hasta los 3 años y apenas interactúa con otros bebés, y que me re-enamoré al verla darle besitos a su primita, pero es que de verdad que es súper bonito verles crecer, lástima la distancia.

.

PLANNING VIAJE A JAPÓN


Os voy a dejar el planning (sin las imágenes de horarios de trenes sacadas de Hyperdia, o me puedo tirar dos días con esta entrada) que hago cada vez que voy a algún viaje. En este caso el del último viaje a Japón, y según vaya actualizando iré anexando a esta entrada lo que fui variando y explicando los motivos. No lo realizamos exactamente igual por motivos logísticos, climáticos y físicos. Pero más o menos lo cumplimos. Al final os dejo el presupuesto REAL que gastamos allí. No es caro, teniendo en cuenta el destino y los hoteles en los que nos alojábamos (con spa/onsen/ofuro) y lugares visitados:

VIAJE A JAPÓN ENERO 2018



LUNES 8
MARTES 9
MIÉRC. 10
JUEVES 11
VIERNES 12
SÁBADO 13
DOMINGO 14





HAKONE

Desde Ueno salida a las 7 del hotel.
Ruta de los Transportes (+5h), paseos.


Día por la zona:
Asakusa
Akihabara
Ueno
Odaiba

UENO-KIOTO (NIJO)

Rinn Nijo Castle x4 noches

Castillo Nijo.
Barrio Gion
Templos zona
LUNES 15
MARTES 16
MIÉRC. 17
JUEVES 18
VIERNES 19
SÁBADO 20
DOMINGO 21
Tarjeta buses día

Templo del Oro
Templo del Agua
Templos zona

Centro Comercial
Gion
NARA
8h salida Hotel.
Salida de Nara: 13:23h

Llegada a las 14:24h
FUSHIMI INARI

Noche a las 16:30.


Bosque de Bambú
(Templo Tenruji)
Arashiyama
35min. JR
Iwatayama (monos)
HIMEJI
Castillo Himeji

HIROSHIMA
Cúpula, Museo

MIYAJIMA
KIKUNOYA HOTELx2 noches


Templo y Torii

Relax



KYOTO
Rinn Nijo Castle

Recoger maletas + compras
Compras Kyoto

Nijo-Kyoto 15:02
Kyo-Shina 15:18
Shina-Osaki 17:39
Osaki-Shinjuku

APA Hotel Shinjuku-Kabukicho Tower x3 noches
LUNES 22
MARTES 23
MIÉRC. 24
JUEVES 25
VIERNES 26
SÁBADO 27
DOMINGO 28
Shinjuku. Edificio del Gobierno Metropolitano. Vistas.

Shibuya, Yoyogi, Harajuku
Últimas compras (Akihabara, Harajuku…)
y paseos por donde nos quedemos con ganas. Llenar y hacer maletas.
Shinjuku-Narita T2

11:20h IBERIA

(Salir Hotel 6:40h)

Llegada Madrid 17:35h (T4-S)







VUELOS


IBERIA IDA → Martes 9 de enero Madrid T4S 12:20h

Miércoles 10 de enero Tokyo Narita T2 9:45h (+1 día)


IBERIA VUELTA → Miércoles 24 de enero Tokio Narita T2 11:20h

Miércoles 24 de enero Madrid T4S 17:35h


HOTELES 14 noches


→ TOKYO: APA Hotel Asakusa Tawaramachi Ekimae (10-14 enero) 4 noches

→ KYOTO: Rinn Nijo Castle (14-18 enero) 4 noches

→MIYAJIMA: Kikunoya (18-20 enero) 2 noches

→ KYOTO: Rinn Nijo Castle (20-21 enero) 1 noche

→ TOKYO: APA Hotel Shinjuku-Kabukicho Tower (21-24 enero) 3 noches


JRPASS 14 DÍAS. Activar del 11 al 24.


TRANSPORTE NARITA-ASAKUSA


Paradas más cercanas caminando: Asakusa (11 min.) y Ueno (17 min.) 9,5€/pax


Llegada a las 9:45h. Cambiar dinero en MITSUBISHI BANK aeropuerto.

Activar JRPass para el día 11 de enero. [JR]

Comprar billete Acces Express (al lado JRPass) [KEISEI]


→ Access Express hasta Ueno o Asakusa, directo (aprox 12€)


TOKYO: APA Hotel Asakusa Tawaramachi Ekimae (10-14 enero) 4 noches


Desde la estación de Asakusa.


TEMPLO SENSO-JI


JUEVES 11 (Activar JRPass en Ueno) Reservar vuelta Narita desde Shinjuku el día 24 a las 7 de la mañana.



Visita Imperial Palace (desde Estación de Tokio)

Subida a la Torre de Tokio y Templo Zozoji (desde Estación de Hamamatsucho)

Ir a Harajuku. Comprar edición Limitada Sakura: KIDDY LAND.


VIERNES 12


Excursión a Hakone. En Odawara comprar la tarjeta HAKONE FREE PASS (4000Y)


RUTA RELAX DE LOS TRANSPORTES HAKONE (2 días 4,000Y/pax, aprox 33€)



→ Tren de Odawara a Hakone-Yumoto.

→ Hakone Tozan (tren de montaña más antiguo) – 40 minutos hasta GORA.

→ Gora: coger el funicular de Hakone Tozan Cable Car (9 minutos) hasta Sounzan. Vistas montañas de Hakone, monte Kami y Myojogatake.

→ PARAR EN OWAKUDANI: Comprar huevos, admirar vistas.

→ Teleférico desde Sounzan hasta Togendai (30 minutos)

→ Togendai: barco que cruza lago Ashi hasta Moto-Hakone (30-40min); mirador desde el parque Onshi-Hakone. 2Km de recorrido por el antiguo camino con cedros de más de 400 años.




SÁBADO 13


Día por la zona: Asakusa, Akihabara, Ueno, Odaiba


DOMINGO 14: RINN NIJO CASTLE (4 NOCHES)


Tokio a Kioto. A la que volvamos de algún destino, ir al templo de Sanjusangen-do, de los 1000 budas.
Barrio de Gion y Kawaramachi (C.Comercial, mercado)


LUNES 15


Templos por Kioto (Dorado, Agua...)


MARTES 16


Excursión a Nara. Pasar a por un plano en español por punto de información.

De Nara a Fushimi Inari.


MIÉRCOLES 17


→ Arashiyama: Templo Tenruji (bosque de bambú) y ver monos.


JUEVES 18


Dejar maletas en el hotel temprano. Podemos ir directamente a Hiroshima, o ver el castillo de Himeji a medio camino...madrugando un poco más.



Necesitamos al menos 3 horas para paseo y ver el castillo de Himeji.



→ Himeji-Hiroshima


Podemos ver Hiroshima a la ida, o a la vuelta antes de ir a Kioto (más relajado saliendo pronto).

En la misma estación de Ferry de Miyajima solicitar que vengan a buscarnos: +81 829 40 2400

Kikunoya Hotel (18-20 enero) 2 noches


VIERNES 19


Relax. Templo. Ciervos. Funicular.


SÁBADO 20: RINN NIJO CASTLE (1 NOCHE)


Si no hemos visto Hiroshima, la cúpula y museo.

Si se va directo, coger primer tren a Kioto. Tarde libre por Kioto. Compras.



DOMINGO 21: APA HOTEL SHINJUKU-KABUKICHO TOWER (3 noches)


Últimas compras por Kioto relajado. Maletas en hotel. Recogerlas. No hay prisa por llegar a Shinjuku.

Por la noche, podemos ir dando un paseo hasta el edificio metropolitano y ver las vistas nocturnas, ya que de día ya se vieron desde la Torre de Tokio.


LUNES 22


SHIBUYA-YOYOGI-HARAJUKU. Mañana libre por la zona. Paseos tranquilos. Comprar como condenadas.

Posibles lugares: Monsters Café o Alicia.


MARTES 23


Día libre por Akihabara, Ueno, Shibuya, Ikebukuro y otras zonas zonas que nos hayamos quedado con ganas de más.

Hacer las maletas. Última noche de relax.



MIÉRCOLES 24


Con la reserva previa del tren hasta el aeropuerto.

NARITA AIRPORT


→ Check-in maletas 9:00h



IBERIA VUELTA


→ Tokio Narita T2 11:20h

→ Madrid T4S 17:35h



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PRESUPUESTO REAL JAPÓN ENERO 2018



Vuelos directos con Iberia, ida y vuelta: 1352,87€
  • 2 adultos 1.291,60€
  • Bebé 61,27€

Hoteles 14 noches: 1053€
  • 4 noches TOKYO: APA Hotel Asakusa Tawaramachi Ekimae 285€
  • 4 noches KYOTO: Rinn Nijo Castle 206€
  • 2 noches MIYAJIMA: Kikunoya 235€
  • 1 noche KYOTO: Rinn Nijo Castle 83€
  • 3 noches TOKYO: APA Hotel Shinjuku-Kabukicho Tower 244€
JR Pass para 14 días: 684€ (342€/u) = 2 adultos (bebé gratis)



TOTAL VUELOS, HOTELES Y TRANSPORTES
14 DÍAS, 14 NOCHES, 2 ADULTOS, 1 BEBÉ = 3.090 €


 
Gastos comida, entradas, transporte, excursiones...= entre 500-1000€ / adulto, dependiendo si compras todos los días (como yo) o no compras mucho (mi hermana). Que me emocioné comprándole cosas al bebé.

viernes, 2 de febrero de 2018

Vuelos directos a Tokio... ¡empezamos el viaje!

En mi opinión la peor parte del viaje: los vuelos. El vuelo de Madrid-Tokio duró 13 horas y media. Y el de vuelta casi 15 horas y con algo de retraso debido al tráfico aéreo que tenía Narita, consecuencia de la nevada que cayó en la ciudad dos días antes y obligó a suspender cientos de vuelos.





AEROPUERTOS

En Madrid es muy fácil moverse por la T4 y T4-Satélite, dejamos a Sakura correr por la terminal para que se agotara un poco y en un parquecito. Fue bastante cansado ya que llegamos 3 horas antes.
En Narita llegamos también 3 horas antes, pero como había algún detalle pendiente de comprar fue más entretenido ir de tiendas. Luego había un parque enorme de colchoneta, con tobogán y bloques para bebés, donde Sakura jugó con otros y la dejamos 1 horita hasta que pidió hacer otra cosa.
EMBARQUE

Por ir con bebé embarcas con el Grupo A, familias con niños. Después de Business y Priority y antes de los Grupos 1,2 y 3. A la ida había tantos bebés y niños que estábamos de las primeras para embarcar y todo el rato se colaba otra familia con bebé, y decías: "yo también tengo bebé, ¿no?" y hasta te empujaban. Todo en plan desesperado por entrar delante. No entendía por qué entre las mismas familias tenían que colarse. Mi hermana y yo éramos las terceras para entrar con familias y entramos casi las últimas porque nos empujaban y pasaban delante en plan "tengo un bebé". Quizás es que al llevar yo a Sakura en la mochila no contaba como bebé, si no como bulto, es que no me lo explico de otra forma. No entendía por qué ella con su bebé tenía que ir delante mío. Por no discutir dejábamos que nos pisoteara la mochila incluso. Total, para entrar en el avión y quedarse sentada a esperar diez segundos antes o después, mejor dejarla pasar.
A la vuelta, al ser solo dos bebés, fue mucho mejor, porque nadie nos empujaba.

ASIENTOS

Fuimos sin asientos reservados (se reservaban con sobrecoste). Llamé por teléfono para reservar cuna o asientos con espacio para el bebé y me informaron que no era posible en ese vuelo y que dependía de lo que las azafatas me dijesen antes de embarcar, en el mostrador de facturación.
El avión era un Airbus con distribución 2-4-2, lo que si vais dos personas es maravilloso no tener que pedir permiso al de al lado o el de al lado pedírtelo a ti para salir desde la ventanilla o centro.
La parte mala es que a la ida iban como diez niños menores de 3-4 años. Nunca había visto ni tantas cunas puestas ni tantos niños en un vuelo. Y además el vuelo iba lleno, ningún asiento libre. Se notaba la vuelta de las vacaciones de Navidad (9 de enero). Eso significa que tuvimos que ir en dos asientos (ventanilla y pasillo) con la niña encima todo el vuelo sin poder descansar, y sin espacio debajo porque estábamos por la mitad del avión.
Además nos tocaron delante a dos sordomudos...y estaban con los asientos echados para atrás durante todo el vuelo y yo que no podía poner la bandeja para comer, con la niña encima, así que tenía que comer de lado con mi comida en la bandeja de mi hermana, hasta que tuve que pedir a la azafata que les avisara porque se hizo imposible incluso estar sentada, entre la pantalla y la bandeja medio puesta (son de esas que puedes dejarla a la mitad) con la niña, se daba en la cabeza con el asiento de adelante la pobre. Y por suerte fue amable y durante el servicio de comidas al menos des-reclinaron los asientos.

Por suerte a la vuelta iba el avión medio vacío y nos pusieron en zona de cunas, con todo el espacio extra para piernas que eso conlleva. Había una persona cada 2-4 asientos. Así que fue un vuelo donde casi todos pudieron dormir tumbados. Nos dijeron que podían ponerle una cuna a Sakura, pero viendo que teníamos 4 asientos para las 3 y mi hermana y yo no nos íbamos a tumbar, le dijimos que ahí tumbaríamos a la niña sin problema (el problema es que la niña si no es encima no se duerme...aguantó una siesta de 1h solo). Para comer teníamos 4 bandejas para elegir y dos asientos libres para poner a la niña, incluso el suelo, así que no hubo que hacer malabarismos ni pedir favores.

Imágenes del vuelo de vuelta, gran diferencia:
COMIDA

No reservamos comidas a bordo. Íbamos a suertes. Lo que hubiera. Y fue exactamente la misma comida tanto a la ida como a la vuelta. Es decir: no comí apenas. No estaba ni medio buena. Pasaron 3 veces: una comida, un sándwich y un desayuno (bollo de pan con queso/jamón) en ambos vuelos. Eso sí, café y té ofrecieron como 800 veces. Y luego podías levantarte y coger bebida y frutos secos, kitkat o galletas en todo el vuelo en las zonas de azafatas. A la vuelta al ser menos, sobraron sándwiches y también los tenían a libre disposición.

ENTRETENIMIENTO

Cuando vas con un bebé da igual que tengas pantalla individual táctil con entretenimiento a bordo. Tienes un entretenimiento que llora, come, grita, pide brazos, pide juego, pide atención y necesita que te levantes constantemente.

Solo diré que en todo el vuelo de ida me dio tiempo de ver únicamente la Mujer Maravilla (y en español, no en latino como en Emirates o KLM, eso son 2 puntos para Iberia) e incluso debí de dormir unas 3 horitas con la niña dormida en la mochila. A la vuelta sí que conseguí ver tres películas, y porque consiguió dormirse 3 horas seguidas, aunque yo no pude dormir debido a que la niña solo se durmió en mis brazos y claro, si me duermo se cae y cuando la colocaba en los asientos de al lado se despertaba y lloraba.


Lo que sí amortizamos fue el juego ese del jewel, que había de hacer coincidir y explotar las joyas si conseguías juntar 3 ó 5, porque podías dejarlo una hora abandonado y volver al rato y seguir, y Sakura se entretenía moviendo las joyas de sitio; y el estado del vuelo, dejando de fondo la información del vuelo.



Información sobre el estado del vuelo:



A la niña le dieron una bolsita con 3 colores y un librito para que pintase, conseguimos que se entretuviese con eso durante unos 5 minutos xDDD (en cada vuelo).

A la ida.
A la vuelta









Lo que sí hicimos fue pasear, pasear muchísimo. Los japoneses encantados con Sakura, empezó a escuchar sus primeros kawaiis y otra cosa no, pero a esta niña le encanta que la adoren, así que estaba en su salsa entre kawaiis y ooooh. Y ella venga a sonreír y a querer volver por donde había venido y media vuelta otra vez. Si hubiese llevado pulserita de esas que recogían pasos, seguramente habría marcado unos 3000.


También llevé la Tablet a la ida encima, conseguimos que viese trozos de capítulos de Peppa Pig y que pintase en una aplicación de esas, pero a los pocos minutos se cansaba y pedía hacer cosas de movimiento, así que a la vuelta facturé la Tablet en la maleta y otra cosa menos que cargar.


ESO DE QUE LOS BEBÉS DUERMEN...


Ya os digo que no es en todos los casos. Sakura no durmió apenas. En todas las horas de vuelo, debió dormir 5 horas a la ida y unas 3 a la vuelta. Nada más. Mi hermana y yo agotadas. Sobre todo yo, porque a la vuelta tras 7 horas de vuelo miré a mi hermana en plan: "oye necesito descansar urgente", y ella se había visto ya 3 películas, yo nada, ni jugar al jewel, porque la niña estaba en plan quiéreme quiéreme. Y yo ya me desmayaba del cansancio (llevábamos desde las 4am despiertas y eran casi las 19h, hora Tokyo). No dormí a la vuelta, pero reposar las 2 horitas en todo el vuelo de Sakura, me sentí renacer, el resto del vuelo (casi 13h) la tuve encima o caminando todo el rato.
La única hora que conseguimos dormirla en dos asientos.
A la ida además ocurrió una cosa muy graciosa, y es que a las 21h (hora española) empezabas a escuchar lloros de bebés. Era hora de dormir. Me puse a Sakura en la mochila y al levantarme casi choco con otro padre que llevaba a su bebé en la mochila. Sigo detrás suya hasta el espacio donde las azafatas y había otra madre y otro padre con los bebés en la mochila. Ahí estábamos los cuatro balanceando a los bebés en las mochilas, como en una quedada para dormir bebés, paseando por los pasillos en silencio y dejando k.o. a nuestros hijos con nuestros cantos de ballena varada.
El único momento que conseguí dormir más de dos horas seguidas.

DE AZAFATAS Y AZAFATOS DE IBERIA

Las azafatas fueron muy amables durante los vuelos. Podría decir serviciales, ya que solicité varios refrescos a deshoras y también pan para Sakura y me lo ofrecieron sin problemas.
Pero a la vuelta...exceptuando una azafata súper agradable que se encandiló de Sakura (fue mutuo) y le ofreció hasta plátano y mandarina de su merienda particular (a lo que desistí muy agradecida por el gesto), había un azafato que daban ganas de abrir la salida de emergencia y hacerle volar. Hasta el hombre que estaba sentado al lado nuestra alucinó con su mal comportamiento:
Sakura estaba en plan: necesito jugar, y yo pues le daba todo lo que estaba a mi alcance (cosas personales, comida...) para entretenerla, pero en uno de los paseos encontró una caja de plástico vacía tirada en el suelo y se metió en ella tan rápido que no me dio tiempo a decirle que no podía, ante mi risa y la del hombre sentado enfrente (fue súper gracioso y la niña se descojonaba), y justo cuando le estoy diciendo "ya está, vamos con la tía a jugar" y la estoy sacando tranquilamente, lo normal: ofrecer al bebé otra cosa para que no llore por la anterior, viene el azafato y aparta a Sakura (y a mí que estaba detrás) y se lleva la caja de malas maneras diciendo "NO". Hizo llorar a Sakura durante los minutos más largos de todo el vuelo, de esto que se puso a gritar de mala manera (de verdad, ganaría premios) y no la consolaba con absolutamente nada. Fue horrible. Despertó a medio avión y hasta una azafata se quedó en plan ¿qué ocurre?. Le dio un susto terrible con su brusquedad y empujándola de mala manera fuera de la caja. En un año nunca le hemos tratado así, así que fue algo nuevo para ella y en el peor momento posible. Es que ni si quiera la trató como si fuese una persona, ni un bebé que no entiende por qué le tratan así o le quitan la caja, que no molestaba a nadie, y aún así ya la estaba apartando yo sabiendo que no podía jugar con eso.
Y luego también ofreció sándwiches a los que estaban sentados, y yo estaba de pie al lado y le dije que por favor me pusiese uno en esa mesita abierta, que yo estaba intentando dormir a la niña y no podía, y súper borde me dijo que no era tan difícil pedirlo, que daba igual. Todo muy gratuito. Era un asco de persona y cada vez que lo veía hablando con sus compañeras estaba poniendo a parir a otras.

MALETAS

A la ida salieron súper rápido, pero a la vuelta...esperamos más de media hora a que salieran. Entre el vuelo larguísimo, el retraso, el cansancio por no dormir durante 23h seguidas...estar más de media hora frente la cinta esperando fue un sacrificio por el que no estaba dispuesta a pasar y tuve que tragar con el malestar.

JET LAG

Sí, existe. Y no son los padres. En Tokio, durante 4 días Sakura se despertaba entre la 1-3h de la madrugada. Y en España a la vuelta igual... una semana después de llegar sigue despertándose a las 4-5h de la mañana. Poco a poco le voy cambiando la hora de la siesta para que llegue agotada a la hora de dormir, pero no puedo obligarla a dormir, así que vuelta a ver si coge la rutina de nuevo.


Vuelo de vuelta, amanecer desde la tundra rusa.