Bien gente, ya me han operado.
He de decir que sigo traumatizada. Sabéis de mi miedo a las agujas, pero este dolor no lo tenía previsto...
Comencemos desde el principio:
Llegamos mi madre y yo al hospital una hora antes de la hora de ingreso, como dijo el doctor, es decir: a las 8h a.m.
Entrego los papeles y la enfermera
(o lo que fuera) me dice que mi hora de ingreso es a las 11h a.m. Es decir: a esperar 3 horas porque sí, porque cada uno tiene una hora...
Cuando nos llaman a las 11h me entran enseguida para cambiarme y ponerme la bata y demás accesorios. Y le pregunto al celador si no me llevan a la habitación, ya que me hace dejar las cosas en una taquilla super cutre.
- No, si sólo es sedación.
- No, es anestesia general e ingresada hasta mañana.
- Naaa, no te preocupes, sólo sedación. Un par de horas y a casa.
Ya en la camilla.
- ¿De qué te operan?
- Una timpanoplastia.
Le cambia la cara.
- Eso es anestesia general.....
- Ya, eso le decía yo.
Me llevan a una sala donde hay un montón de gente recuperándose en camillas separadas por cortinas. Me meten ahí y vienen dos enfermeros jóvenes riéndose e intentando animarme, ya que me ven nerviosa.
Me preguntan por mi vida, trabajo, familia, etc... uno me sujeta la mano mientras yo lloro y tiemblo. El del gorro militar
(porque los jóvenes llevaban gorros de colores y me tocó el que parecía heavy porque era de colores militares) le tocaba ponerme la vía. Me pongo tensa nada más ver el tubo del suero.
- Si no te he pinchaaaaaaaado.
- ¡¡Pero eso me lo tienes que meter por algún lado!!
- Vamos, habla un poco de tu vida, cuántos años tienes...
- 25
- Pues esta mañana había dos niños de tu edad, unos 4 ó 5 años, que no se han quejado tanto. ¿Y de qué trabajas?
- Os váis a reir... no... no...
No dejo de temblar y me ata la goma en el brazo.
- Relájate.
- Noooooooooooooooo
- No puedo así.
Desaparece y aparece al rato. El otro me ha sonsacado dónde trabajo y me dice que el padre del otro
(el del gorro militar) podría ser mi jefe y me empiezan a vacilar, y que si no cerraba el puño que ya se me habría caído el arma 4 veces, que vaya fuerza tenía. Y me hacían reir, la verdad, pero yo seguía nerviosa.
- Esto está muy frío, pero es anestesia.
Está congelado pero noto igual cuando me clava, en la parte superior de la muñeca, la puta aguja de unos dos metros de diámetro apróximadamente.
Un puto dolor increible y me pongo a hiperventilar. Vaya. Todos me piden tranquilizarme ¡¡PERO NO PUEDO!! y entonces noto otro punzamiento de dolor enorme y calor recorriendo todo mi brazo.
- Me estoy desangrando.....
- Naaaa, es la anestesia.
NO SOY IMBÉCIL.
- Cierra el puño fuerte.
Otro pinchazo más doloroso, parece que me está atravesando el hueso y todo.
Lloro y lloro y viene el puto anestesista a tocar la moral:
- ¿QUÉ ES ESTE ESCÁNDALO? Que a
ésta la he de anestesiar yo.
Como si fuera un puto objeto sordo del todo o algo. De verdad, qué poca empatía, no soy la única persona que habrá visto con pánico a las agujas y sus despreciables palabras sólo servían para hacerme sentir peor.
Por suerte los jóvenes enfermeros y el del gorro de colores
(al que le dije: "me mola tu gorro" entre sollozos) que apareció de la nada me animaron un poco. Todo tíos pa mí. Vale, porque a partir de ahí sólo recuerdo ir secándome las lágrimas con un pañuelo que apareció en mi mano y saludar a mi doctor y decirme que me colocara ahí, un poco más a la izquierda, un poco más a la izquierda, un poco más a la....
Y me despierto.
Estoy en la sala donde
me acribillaron a agujetazos me pusieron la vía.
Tengo mucho frío y una chica me tapa.
Estoy off.
Vuelvo a abrir los ojos y oigo ronquidos a mi lado. No soy yo. Genial.
Me pongo a mirar mi monitor, 71 pulsaciones y bajando. Sigo teniendo frío y se lo digo a la chica que pasa de nuevo a mi lado. Me pone una estufita entre las piernas. Bien. Estoy un rato así hasta que me muero de calor.
De repente desaparece para siempre la chica y sólo está el chico del gorro militar que me puso la vía hacía un par de horas.
Viene a preguntarme. Y yo tengo calor y aún tengo el cerebro medio dormido por la sedación.
- Me han metido un tubo grande y gordo entre las piernas y está super caliente...
Es decir eso porque no me salía "
quítame el calefactor que tengo calor" y el tío empieza a despollarse todo doblado de la risa.
- Ya te lo quito...
Sigue riéndose.
- Oye lo siento por lo de antes
(claro, porque soy consciente que insulto cuando alguien me clava algo que no es un pene)
- Na, tranquila. Como tú se quejan muchos. No eres la única.
Y no recuerdo lo que decíamos pero hablábamos de quejarse y nos reíamos hasta que, por fin, suelto mi perla, pero no sé a santo de qué:
- Pues a mí no se me han quejado mucho.
El tío se mea. Pero no recuerdo el por qué lo digo. En serio, mi cerebro estaba en otra parte.
(INCISO: Me pica el oido ahora mismo y estoy muy incómoda porque el esparadrapo ya empieza a estar manchado de la sangre de los algodones).
- Anda que no se lo iba a pasar bien contigo tu acompañante de cama.
- ¿Quién?
- Tu novio.....
- ¿Novio?
- ¿Y esa cara?
- Argh, no tengo de eso, solo sirven para hacerte daño.
Cambiamos de tema pero seguimos con las risas. No me acuerdo de la mayoría de las conversaciones.
- Te tengo que sacar eso.
- NOOOOOOOOOOO, habías empezado bien.
- Pero es que hay que sacar.
- ¿Pero no tengo que estar con suero hasta mañana ingresada?
- No, por ahí me dicen que te vas a casa ya.
- Ah.......... bueno, hazlo poco a poco, que no duela. Como a una virgen.
Se parte y no deja de preguntar dónde está la cámara oculta.
Y noto un tirón super rápido y un dolor repentino que me sube hasta el cráneo.
- JODEEEEEEER, ¿para todo eres tan rápido?
- No, sólo para algunas cosas.
Bien, joder, me empiezo a fijar, el tío está to buenorro y su sonrisa... diox, qué estoy haciendo... ¡¡Me estoy fijando en un tío!!
- Está chulo el gorro este, ¿eres heavy?
- Seeeeeeee
Le hago los cuernos y nos ponemos a hablar de música. Los pocos grupos que me vienen a la cabeza sedada.
- Apreta aquí con fuerza.
- No tengo fuerza.
Lo intento pero no puedo, me coge el dedo y aprieta conmigo.
- Para hacer esto lo haces tú sólo.
Quito mi dedo y sigue apretando él y me acaricia un poco para calmar mi dolor. Y vaya si calma.... diox, pero que está bueno y me está tocando. Joder, ¿tenía esos brazos cuando me estaba poniendo la vía?
- Es que no quiero que te salga morado que luego me echas la culpa.
- No pasa nada, así tengo un recuerdo tuyo
(en tono vacilón, ¿eh?).
Pero vaya pedazo dardo le acabo de lanzar y él no deja de reírse. Le llaman por otro lado y al irse un momento parece que le da pena y todo, y me acaricia el pié y lo aprieta al abandonarme. Oh, qué majo. Qué tío. Encima es que... ¿qué es eso? Qué espalda. ¿Tenía esa espalda cuando me estaba poniendo la vía?
Y yo sedada. Puta mierda. Y me ha visto llorando y pataleando... y le he hecho sufrir para ponerme una puta vía...
Al volver me pone la manga del camisón horrible de espalda abierta. Me roza
(o toca, no sé) la clavícula y medio seno y seguro que ver, me ha visto las dos tetas y parte del ombligo.
Esto es muy porno y me está empezando a poner mala.
- A ver, a ver...
Se pone a mirar mis papeles.
- Vives en "AQUI Y AQUI", jajajajaja, ¡¡yo iba a ese instituto!!
- Yo también, ¿cuántos años tienes?
- 29.
-
Eres perfecto ¡¡Ah!! Entonces ibas con mi hermano a clase, 8 hermanos, se metían con nosotros jajajaja.
- ¡Aaaah! Al mismo curso, pero estaba en otra clase.
-
Sigues siendo perfecto ¡Ya ves!
- Pues ayer estuve por tu barrio... a ver a un amigo
(especifica la O de amigO)
-
Te quiero Vaya...
Viene el celador.
HIJO DE PUTA, sólo me faltaba preguntarle su nombre y su teléfono.
- Me la llevo.
- Bueno chica, que vaya todo bien, recupérate.
-
Dame tu telf, dónde vives, quieres casarte conmigo Muchas gracias! Adiós...
El celador llama a mi madre y entra en la sala donde me cambio. Mi madre se extraña porque mi médico ha salido a hablar con ella para decirle que me habían quitado un quiste también que habían visto en el interior del oído y todo había salido bien, y que tenía que estar ingresada hasta mañana que me subirían a la habitación ahora.
- ¿Pero no la suben a planta?
- ¡Qué va! Ya puede irse, cámbiese y deje ahí el camisón.
Salimos fuera y voy a "admisiones a preguntar". La chica llama al médico.
- ¿Que la han subido a planta? ¡Pero si está aquí!
Bien, estoy vestida, en otro lugar del planeta mentalmente, sin vía en el brazo, recién despertada de anestesia general, enamorada de mi enfermero al que no volveré a ver en la vida y el celador dice que me ha subido a planta...
¿A QUÉ MISAOSHI HABÉIS SUBIDO, GILIPOLLAS?
Me llaman al quirófano para hablar conmigo y supongo que para ingresarme en planta, esta vez sí.
Nos da la opción, ya que me han quitado la vía, de pasarla en casa, sin moverme y comiendo a partir de las 15h algo ligero y que no haya que masticar y tomarme paracetamol cuando empezara a dolerme el oído, o subir arriba y hacer lo mismo pero en el hospital.
Así que a la media hora estaba en el coche de mi padre camino de casa y así, durmiendo toda la tarde y alimentándome de sopa y algo de fruta.
Y esto ha sido todo. Me han roto una vena y el corazón, la misma persona, la misma mañana. Y tengo un puto esparadrapo lleno de sangre en mi oreja T_T
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